La chispa del 7 de junio ha encendido las contradicciones de la sociedad liberiana. La movilización masiva de las masas el viernes pasado fue una bofetada en la cara de los cínicos que argumentaban que el pueblo liberiano seguiría aceptando alegremente el podrido statu quo sin actuar para cambiar el curso de la historia. Sin embargo, el marxismo nos enseña que las cosas están en constante cambio y también lo está la conciencia de las masas liberianas.

Los resultados electorales pueden ser un importante barómetro del estado de ánimo en la sociedad. Los resultados de las sextas elecciones nacionales y provinciales del 8 de mayo confirman que existe un gran fermento en la sociedad sudafricana. La fuerte caída en la participación, ligada a la alta abstención del proceso electoral, especialmente entre la juventud, significó que, por primera vez, una minoría de la población en edad de votar participó en los comicios. Esto es muy significativo en un país donde la clase trabajadora conquistó el derecho a voto hace tan solo 25 años.

Mientras escribimos estas líneas, el imperio Zuma-Gupta se está desmoronando. En uno de los días más dramáticos de los últimos tiempos en la política sudafricana, Jacob Zuma -y sus amigos, los hermanos Gupta- están siendo purgados por un ala rival de la clase dominante. La purga es el signo más enfático de que las dos facciones rivales ya no pueden cohabitar.

Nota: este artículo fue publicado poco antes de que Mugabe anunciara su renuncia, con efecto inmediato, aproximadamente a las 4 p.m. (UTC).

El lunes 20 de noviembre por la mañana, Zimbabwe estaba al filo de la navaja después de que, la noche anterior, Robert Mugabe no anunciara su renuncia como presidente. Su renuncia era ampliamente esperada después de que perdiera el control total de su partido durante el fin de semana.

jacob zumaEl miércoles 9 de diciembre, el gobierno de Sudáfrica quedó expuesto a una nueva crisis cuando el presidente Jacob Zuma despidió inesperadamente a  su ministro de Finanzas, Nhlanhla Nene, y lo reemplazó con David van Rooyen, un diputado del CNA (Congreso Nacional Africano) poco conocido. Esta decisión fue tan inesperada que ni el CNA ni los miembros de su propio gabinete fueron conscientes de ello. Los acontecimientos de los cuatro días siguientes, una vez más sacudieron al país hasta sus cimientos y marcó el comienzo de una nueva etapa en la lucha de clases.