Desde el mes pasado se han producido protestas masivas en toda Europa contra las medidas coercitivas y discriminatorias de los gobiernos para contener una nueva ola de la pandemia.Se han visto protestas en Alemania, Austria, Suiza, la República Checa, Eslovaquia, Croacia, Italia, los Países Bajos, Bélgica y Bulgaria, por nombrar algunos países.También se han visto acontecimientos similares en otros países capitalistas avanzados, incluidos Estados Unidos yAustralia. 

La crisis en la frontera entre Polonia y Bielorrusia sigue intensificándose. El 8 de noviembre, cerca de 4.000 refugiados llegaron a los alrededores de Kuźnica, donde intentaron cruzar la valla fronteriza. Los guardias fronterizos polacos les dispararon gases lacrimógenos. El número de refugiados en la frontera aumenta cada día. El Estado polaco ya ha enviado muchas unidades de guardia fronteriza, soldados, policías e incluso unidades antiterroristas.

El pasado sábado 9 de octubre, una turba de fascistas asaltó la sede nacional de la CGIL, el sindicato mayoritario de la clase obrera italiana, en el marco de una manifestación contra el certificado sanitario que planea imponer el gobierno Draghi. Publicamos a continuación la declaración de los camaradas de Sinistra Classe Rivoluzione, sección italiana de la CMI.

Con los surtidores de gasolina en Gran Bretaña agotándose y los atascos en las carreteras, los conservadores (Tories) están pasando de una crisis a otra. La anarquía del mercado está provocando un caos en la vida de los trabajadores. Se están preparando todos los ingredientes para una explosión social.