Este año ha sido extraordinario en la política irlandesa. Los partidos políticos dominantes, Fianna Fáil y Fine Gael, recibieron un golpe terrible en las elecciones de febrero, tanto que los partidos que una vez tuvieron el 80 por ciento en las elecciones han visto reducido su voto combinado como primera opción al 43 por ciento.

La pandemia de coronavirus ha expuesto el cinismo, la incompetencia y la descarada deshonestidad de la pequeña camarilla que dirige Gran Bretaña. La máscara ha sido arrancada para exponer la horrible cara de los privilegios de clase. Como explica Alan Woods, la gente está harta de ser tratada con desprecio. Johnson, Cummings y el resto están destinados al basurero de la historia.

Los marxistas portugueses del Colectivo Marxista de Lisboa han hecho este llamamiento por una huelga general hasta que la salud de los trabajadores sea protegida, las palancas de la economía sean democráticamente gestionadas para garantizar la eficiencia y que se garantice el respeto de los salarios y los derechos democráticos de los trabajadores. Este llamamiento ha recibido una gran respuesta en las redes sociales, mostrando el creciente desarrollo de la conciencia de clase y del espíritu de lucha de la clase obrera portuguesa en la antesala de esta pandemia.

Sindicalistas combativos y de izquierda de Italia organizan hoy una conferencia abierta en internet, a las 19 horas, para discutir la situación que viven millones de trabajadores en Italia, Europa y todo el mundo, que se ven  obligados a trabajar en sectores no esenciales o sin condiciones de seguridad suficientes, con el peligro de extender la epidemia de coronavirus entre la población y en sus familias. LLaman a una acción internacional de la clase trabajadora contra esto: la vida antes que los beneficios capitalistas.

El protocolo firmado por el Gobierno, Confindustria (la patronal Italiana, ndt), Confapi (la confederación de las PYMES Italianas, ndt) y los sindicatos el 14 de marzo representa una capitulación ante los capitalistas y sus intereses. En el mismo se afirma que "la continuación de las actividades de producción puede tener lugar en presencia de condiciones que aseguren niveles adecuados de protección para los trabajadores", pero la sustancia es que la producción continúa, a pesar del objetivo de detener la propagación del contagio.

Un llamamiento de delegadas y delegados - Publicamos este llamamiento de sindicalistas italianos agrupados en la corriente “Sinistra Classe Rivoluzione” que exigen la paralización de todas las empresas de los sectores no esenciales. El gobierno de Conte ha firmado un decreto al respecto, pero la lista de empresas y sectores señalados como “esenciales” es tan amplia que es una burla a esta demanda. Por su parte, la patronal Confindustria está boicoteando activamente dicho decreto, ya bastante laxo. Por eso, el presente llamamiento sigue manteniendo su vigencia y apela a los trabajadores a movilizarse activamente para conseguirlo.

La crisis del coronavirus es más grave en Italia que en cualquier otro lugar de Europa. Esto muestra el fracaso crónico del gobierno, cuya respuesta hasta ahora ha sido totalmente inadecuada, y que está tratando de desviar la carga económica de la emergencia sobre los trabajadores.