El episodio de crisis social del que fuimos testigos durante los últimos días como consecuencia de la caída abrupta del suministro eléctrico en todo el país desde el pasado jueves, ha sido el más severo en los últimos 15 años, desde el paro petrolero y sabotaje patronal que llevó adelante la burguesía nacional junto al imperialismo para derrocar al camarada presidente Hugo Chávez en diciembre de 2002.

Las protestas masivas y una huelga general contra la pobreza creciente, la corrupción y a favor de la exigencia de la renuncia del presidente Jovenel Moïse han paralizado completamente Haití en las últimas dos semanas. Este movimiento de masas es una continuación directa de la huelga general que estalló el verano pasado contra los aumentos propuestos del costo del combustible, así como las protestas masivas que tuvieron lugar en noviembre pasado en relación con un escándalo de corrupción que involucra a los fondos de PetroCaribe.

La Corriente Marxista – Lucha de Clases, Izquierda Unida Venezuela, Revolución o Muerte – Cátedra Che Guevara, El Comité de Fábrica Heroínas de Aragua, El periódico Revolucionario Querella, la Organización Regional de Trabajadores Socialistas de la Salud del Estado Vargas (ORESTSEVA), El Frente Revolucionario 86 Contreras, el Secretario General de SUTRAFOGADE y los Delegados sindicales y de prevención de la empresa ocupada Smurfit Kappa, convocamos al pueblo revolucionario a una concentración en repudio al golpe de estado, la provocación belicista y la desestabilización imperialista.

En Rusia en febrero de 1917, tras una serie de protestas que llevaron a la abdicación del Zar Nicolás II, se daría paso al gobierno provisional de Gueorgui Lvov y después de Kerenski (militante del Partido Social Revolucionario, de origen campesino, aunque con tendencias liberales). Una de las principales exigencias del pueblo ruso era la retirada de Rusia de la guerra imperialista que había comenzado en 1914.  Para ese momento, Rusia era una nación atrasada con un relativamente bajo nivel de desarrollo económico, mayoritariamente agrícola, y con niveles altos de pobreza extrema causantes de innumerables hambrunas.

"Estáis arriesgando vuestro futuro y vuestras vidas", así se dirigía Trump a los oficiales militares venezolanos en un discurso belicista en Miami el 18 de febrero. “No encontrareis un puerto seguro, ni una salida fácil o escapatoria. Lo perderéis todo", agregó, tal vez frustrado de que hasta el momento no haya habido grietas significativas en las fuerzas armadas venezolanas, un mes después del inicio de la tentativa de golpe de Estado que planea Estados Unidos.

El 23 de febrero vino y se fue. Este fue el día que Estados Unidos y sus títeres locales calificaron como el "Día D", cuando se suponía que la "ayuda humanitaria" ingresaría al país contra la voluntad del malvado Maduro, algo que, como incluso admitió el corresponsal de la BBC, casi nada tenía que ver con la ayuda y mucho que ver con desafiar la autoridad del presidente Maduro.

El pasado 2 de febrero una movilización de alrededor de 10 mil mujeres tomó las calles de la Ciudad de México para gritar ¡ni una más! y exigir cese a la violencia feminicida y los intentos de secuestro en el metro tipo “cálmate mi amor” como respuesta a las vastas denuncias en redes sociales de mujeres que sufrieron este tipo de agresión.