En la madrugada del 30 de diciembre se votó y aprobó la ley de interrupción voluntaria del embarazo. Primero, se aprobó en la Cámara de Diputados y, luego, pasó al Senado, obteniendo 38 votos a favor, 29 en contra y 1 abstención. La Ley establece que una mujer u otras identidades, en ejercicio de sus derechos humanos, con capacidad de gestar tienen derecho a decidir voluntariamente y acceder a la interrupción de su embarazo hasta las catorce (14) semanas, inclusive, del proceso gestacional.

Las elecciones a la Asamblea Nacional del 6 de diciembre en Venezuela se caracterizaron por una baja participación en medio de la agresión imperialista y una profunda crisis económica. Los EE.UU. y la UE ya habían anunciado de antemano que no reconocerían los resultados, pero la carta de Guaidó está agotada. La victoria del PSUV anuncia una profundización de su giro político hacia la derecha.

La elección de Sagasti (Partido Morado) en una lista compuesta exclusivamente de congresistas que no votaron la vacancia (destitución) de Vizcarra es un intento desesperado para mantener la continuidad de las instituciones de la desacreditada democracia burguesa y de recomponer su legitimidad, después de un paréntesis desde el domingo por la tarde en que el país estaba sin gobierno y sin autoridades.

Una de las camisetas más grandes de la historia del deporte más popular del mundo era socialista. No ocultó sus defensas y luchas, así como no tuvo la capacidad de deshacerse del dolor y la soledad personal. Una vida dramática, hermosa y épica, como un tango de Gardel o Piazzolla. Por todo esto, el 25 de noviembre de 2020 nunca será olvidado, así como el 22 de junio de 1986 sigue vivo.

Los acontecimientos se mueven a gran velocidad en el Perú, el día 9 de noviembre fue destituido el hasta entonces presidente Martin Vizcarra; una semana después el nuevo gobierno de Merino ha caído por la presión del movimiento de masas desatado en los últimos días. La crisis en el Estado burgués ha abierto las compuertas de la lucha de clases en las calles y la clase trabajadora y la juventud han derrotado al régimen en esta primera batalla.

Después de cinco años de relativa calma en la lucha de clases en Guatemala, cuando la caída del gobierno corrupto de Otto Pérez y Roxana Baldetti hizo posibles movilizaciones de la juventud y la clase trabajadora, nuevamente estamos en el inicio de una crisis institucional y posiblemente el desarrollo de un movimiento de masas.

Con una mayoría contundente gana el Apruebo, un 78% contra 22% del Rechazo. El plebiscito decide cambiar la constitución de la dictadura. Una victoria que la clase trabajadora celebra y siente como propia. Después de un año de la marcha más grande de Chile, el pueblo ha pasado por muchas cosas. La represión, abusos, muertos y mutilados; también engaños y manipulaciones mediáticas. Y considerando la pandemia, vemos una importante participación récord de 50%. Y esto de cara a una verdadera tormenta electoral en los próximos meses. ¿Qué significa esta victoria?