La destitución de Armando Franco como director de la revista cubana Alma Mater (Revista Alma Mater) el 26 de abril causó enorme revuelo a todos los niveles. Al final del día de ayer hubo dos declaraciones públicas que considero bastante importantes y significativas.

Hace un año, inició el paro general del 2021, posiblemente el evento más importante en la historia reciente de Colombia. Durante tres meses de lucha en 23 ciudades, cientos de miles obreros, campesinos y jóvenes enfrentaron la maquinaria del estado colombiano y obtuvieron importantes concesiones de una clase dominante cuya historia no es de negociación sino de represión abierta.

El reciente acuerdo entre el FMI y Argentina, aprobado en el contexto de protestas masivas, evita lo que era una suspensión de pagos inminente de su préstamo de 2018 con el mecanismo de posponerlo. Las condiciones del acuerdo significarán un severo programa de austeridad, la mayor sujeción del país al FMI a través de inspecciones trimestrales y, en realidad, es muy poco probable que logre sus objetivos declarados.

A finales de marzo iniciaron las protestas y los bloqueos carreteros en la región de Junín, pues los precios de los combustibles, los fertilizantes y los alimentos de la canasta básica se han incrementado en forma desmedida, aumentando el costo de la vida, donde las principales afectadas son las familias de la clase obrera y campesina del Perú.

El pasado 13 de marzo, Colombia celebró sus elecciones legislativas al igual que sus “elecciones consultivas” donde cada coalición elegiría a su candidato presidencial para las elecciones de este año. Gustavo Petro ha obtenido la nominación de la coalición de centro-izquierda “Pacto Histórico” con apoyo abrumador tanto dentro de su partido como dentro del electorado general.

Nuevamente la sociedad salvadoreña ha experimentado un horroroso baño de sangre. El pasado 26 de marzo se registraron 63 muertes en tan solo 24 horas; y desde el viernes 25 hasta la madrugada del lunes 28, la PNC informó que habían muerto un total de 87 personas en esta escalada de violencia. Una cifra de homicidios y feminicidios que supera los récord históricos de asesinatos de la posguerra.

La repetida elección a gobernador del Estado Barinas produjo un resultado aparentemente sorprendente: la derrota del PSUV y la victoria del candidato de la oposición reaccionaria Sergio Garrido, de la MUD (es decir la oposición golpista, oligarquica y pro-imperialista).