En este artículo, desde la Corriente Marxista Internacional exponemos nuestro rechazo a la manifestación del 15 de noviembre, No hay que escarbar mucho para demostrar el auténtico carácter político de la convocatoria del 15N. Bajo el disfraz de “ni de derechas ni de izquierdas”, “contra la represión”, “la solución de nuestras diferencias por vías democráticas y medios pacíficos”, se esconde un programa reaccionario claro.

Con su política interna tambaleándose, Joe Biden regresó de la fallida cumbre climática COP26 a la humillante realidad de ver terminada su corta luna de miel. Se hizo evidente con la derrota del candidato a gobernador de los Demócratas en la reciente contienda electoral en Virginia. Todos los periódicos burgueses serios señalan la impopularidad nacional de Biden y de los Demócratas como un factor crucial en esta derrota.

El gobierno de transición de Sudán ha sido derrocado por un golpe militar. Este golpe, largamente temido, fue la consecuencia inevitable del intento de reconciliación entre los líderes del levantamiento de 2019 y las fuerzas de la contrarrevolución. Las masas enfurecidas han vuelto a las calles de forma multitudinaria, demostrando que las reservas de la revolución sudanesa no se han agotado.

Cuatro millones de personas salieron el sábado a las calles de Sudán en una manifestación nacional contra el golpe militar del lunes. Al mismo tiempo, una huelga general paralizó todo el país, ya que decenas de sindicatos y organizaciones profesionales se manifestaron en solidaridad. La contrarrevolución se enfrentó a esto con una violencia despiadada, lo que provocó un gran número de bajas y obligó a las masas a retirarse.

En todo el mundo, las empresas se están enfrentando a una grave escasez de trabajadores, provocando un estancamiento de la producción y una ruptura de las cadenas de suministro. El mercado capitalista significa anarquía y crisis. Solo la planificación socialista puede ofrecer un camino a seguir.

Se suponía que el golpe lanzado el lunes pasado por el general Abdel Fattah al-Burhan sería una rápida y decisiva toma del poder por parte del Consejo Militar de Transición (TMC). Pero los golpistas no contaron con la fuerza del pueblo revolucionario, que se ha levantado por centenares de miles, lanzando protestas y huelgas en todo el país para oponerse a cualquier retorno al régimen militar.