A pocos días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú, Pedro Castillo tiene una ventaja muy estrecha sobre su rival, Keiko Fujimori. La elección revela la enorme polarización política en el país andino, que ha sido devastado por la pandemia de la COVID-19.

A finales de mayo se descubrió una fosa común con los restos de 215 niños, algunos de tan solo tres años, en los alrededores del antiguo internado indio de Kamloops, en la Columbia Británica (Canadá). El espeluznante descubrimiento, fruto de una búsqueda organizada por la Nación Originaria Tk'emlúps te Secwépemc y llevada a cabo con un georadar, confirma lo que los supervivientes y las familias de las víctimas del sistema de internados saben desde hace años: que muchos de los niños que fueron obligados a ir a esas escuelas nunca volvieron a casa.

Se cumplen ya 22 días de Paro Nacional después de que fracasara la última reunión del presidente Iván Duque con una delegación del comando nacional del Paro Nacional. De lo que se trata ahora es de organizar el movimiento desde abajo para presentarse como una alternativa de poder sólida al putrefacto régimen capitalista colombiano.

Los gobiernos de todo el mundo han pasado el último año apuntalando el sistema capitalista con un apoyo estatal sin precedentes. Pero estas medidas desesperadas son dinamita en los cimientos de la economía mundial, que ahora está a punto de explotar.

Llevamos 16 meses en una pandemia que, según algunos informes, ya se cobró 6,9 millones de vidas y sumió al capitalismo en su crisis más profunda, y la clase dominante todavía está dividida por disputas intestinas sobre los permisos de patentes, prohibiciones de exportación y acuerdos preferentes.

Tras once días de bombardeo despiadado sobre Gaza, Israel ha aceptado finalmente un alto el fuego. La población de Gaza pagará un alto precio durante muchos años por el ataque de Israel. Sin embargo, el movimiento palestino no se siente derrotado y en la sociedad israelí están apareciendo fisuras ¿Cuál es ahora la perspectiva?

Los resultados de las elecciones a la Convención Constituyente en Chile durante el fin de semana representan un terremoto político, con un fuerte rechazo de todos los partidos establecidos, lo que puede entenderse como la expresión política (distorsionada) de la insurrección de 2019.