A tan sólo un mes de comenzar el año 2021, este año está siendo, si no un punto de inflexión en la historia moderna de Rusia, sí un año de enorme importancia. Por mucho que las autoridades lo deseen, el comienzo de un nuevo año no anuncia un nuevo comienzo o una página nueva en lo que respecta a las contradicciones acumuladas del capitalismo ruso.
Por el contrario, estas contradicciones se agudizan día a día, planteando cada vez más agudamente la pregunta: "¿socialismo o barbarie?"

El nuevo avance de la pandemia ha profundizado la crisis interna y el desgaste del gobierno de Bolsonaro. Aunque distorsionadas y realizadas en nombre de la estabilidad política burguesa, las últimas encuestas sobre la popularidad del presidente muestran una caída en el apoyo a su mandato.

El último giro en la saga del despliegue de la de vacunas ha puesto de manifiesto las contradicciones dentro de la Unión Europea y los límites del mercado capitalista para hacer frente a una crisis. En los últimos días, hemos sido testigos del inicio de un choque entre la UE y el Reino Unido, y dentro de la UE, algo que empieza a recordarnos a la crisis de la deuda de 2011-2012.

Desde hace meses viene desarrollándose un potente movimiento de los agricultores de la India contra varias leyes “liberalizadoras” del gobierno indio que, entre otras medidas, privilegia la compra de cosechas por grandes corporaciones por fuera de mecanismos estatales que garantizaban un precio mínimo. Aquí, damos cuenta de los últimos desarrollos, un breve análisis sobre el aparato capitalista indio, el papel de la "oposición" y el camino revolucionario a seguir.

En la asamblea realizada en el día 1 de febrero, los trabajadores de Comcap Autarquia (empresa de limpieza pública de Florianópolis, Estado de Santa Catarina) dieron por terminada la huelga que duró 15 días. Planteamos aquí las lecciones de la misma.

Desde principios de año, un grupo de operadores de bolsa amateurs, organizados en Reddit, han estado jugando en el mercado contra importantes fondos de cobertura, que habían vendido acciones en corto para GameStop: un minorista de videojuegos con sede en EE. UU. Como resultado, los precios de las acciones de GameStop se han disparado y se tuvo que rescatar a un millonario fondo de cobertura por una suma de $ 2.750 millones.