Alan Woods, editor de marxist.com, analiza el tumultuoso estado del mundo a principios de 2021. El capitalismo está en una profunda crisis. Mientras que un puñado de multimillonarios se enriquece, la gran mayoría está atrapada entre la pandemia del coronavirus y la pobreza. Pero los marxistas siguen siendo optimistas. La clase trabajadora y la juventud están empezando a estirar los músculos en preparación para las batallas que se avecinan. 

En otra escandalosa provocación, el 11 de enero, Estados Unidos decidió designar a Cuba como “Estado patrocinador del terrorismo”. La declaración, firmada por el secretario de Estado Mike Pompeo, se produce cuando a la administración Trump le quedan menos de 10 días en el cargo. No tiene ninguna base en la realidad y está claramente motivado por cálculos políticos cínicos y agresión imperialista.

Acabamos de recibir la gran noticia de que hoy el camarada Amar Fayaz fue liberado, las agencias de seguridad lo dejaron en su pueblo. La liberación de Amar fue posible gracias a la inmensa y exitosa campaña internacional organizada por estudiantes, jóvenes y trabajadores de todo el mundo. Actualizaremos a medida que obtengamos más detalles sobre la liberación de Amar.

Boris Johnson anunció su acuerdo de Brexit con gran fanfarria, prometiendo un futuro brillante de prosperidad y libertad. Pero se están acumulando nubes oscuras para el capitalismo británico, que se enfrenta a una tormenta perfecta. Hay que poner fin a este podrido gobierno conservador.

En la madrugada del 30 de diciembre se votó y aprobó la ley de interrupción voluntaria del embarazo. Primero, se aprobó en la Cámara de Diputados y, luego, pasó al Senado, obteniendo 38 votos a favor, 29 en contra y 1 abstención. La Ley establece que una mujer u otras identidades, en ejercicio de sus derechos humanos, con capacidad de gestar tienen derecho a decidir voluntariamente y acceder a la interrupción de su embarazo hasta las catorce (14) semanas, inclusive, del proceso gestacional.

2021 ha comenzado con una explosión. Si alguien tenía alguna duda, lo sucedido en el Capitolio reveló la profundidad de la crisis del capitalismo estadounidense, y esto es solo el comienzo. Ni siquiera en los turbulentos años de la Guerra Civil de EE.UU. o, posteriormente, se había visto la violación del edificio del Capitolio estadounidense por parte de manifestantes, ¡ni a un presidente en funciones alentándolo!

Las elecciones a la Asamblea Nacional del 6 de diciembre en Venezuela se caracterizaron por una baja participación en medio de la agresión imperialista y una profunda crisis económica. Los EE.UU. y la UE ya habían anunciado de antemano que no reconocerían los resultados, pero la carta de Guaidó está agotada. La victoria del PSUV anuncia una profundización de su giro político hacia la derecha.