Una tercera moción de vacancia [moción de censura] se había presentado contra Pedro Castillo y se discutiría el día 7 de diciembre, ante el Congreso. Sin embargo, a las 11:45 am Castillo dio un mensaje a la nación anunciando la disolución del parlamento, como respuesta ante los múltiples ataques y trabas que han puesto a su mandato desde el inicio.

En las últimas horas se ha acelerado la crisis política en Perú. El presidente Castillo decretó la clausura del Congreso, pero fue rápidamente detenido por la policía. El Congreso votó para acusarlo y proclamó a su vicepresidente como el nuevo presidente. ¿Qué significan estos acontecimientos?

La pelota ya está rodando en Qatar y aunque Gianni Infantino, presidente de la FIFA, nos llame a “centrarse solo en el fútbol” lo cierto es que llegamos al Mundial en el marco de una inmensa crisis política, económica y social para la clase trabajadora en Argentina y el mundo.

La industria tecnológica está pasando por un ciclo de despidos masivos, afectando incluso a gigantes como Twitter y Facebook, que presagia problemas para inversores, usuarios y empleados. Es hora de tomar las grandes tecnologías bajo propiedad pública y el control de los trabajadores.

Apenas un mes después del pomposo 20º Congreso del Partido del PCCh, la ira desde abajo está saliendo a la superficie. La semana pasada, la megafábrica de Foxconn en Zhengzhou, Henan, fue testigo de una confrontación violenta entre los trabajadores y la policía por el robo de salarios por parte de la gerencia, y en los últimos dos días, se han registrado protestas grandes y violentas en muchas ciudades importantes, dirigidas contra las medidas de confinamiento draconianas del régimen, que se han convertido en un foco de descontento generalizado. Como hemos predicho durante mucho tiempo, la profunda crisis del capitalismo chino está comenzando a impulsar a las masas a la acción.

El sábado 26 de noviembre  se convocó en Roma una manifestación nacional contra la violencia hacia las mujeres, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Posiblemente habría unas 10.000 personas en la manifestación, como máximo: muchas menos que las cerca de 100.000 de años anteriores. La manifestación fue convocada por el grupo activista de mujeres "Non una di meno" (Ni una menos).

A más de dos meses del inicio del levantamiento revolucionario de la juventud iraní, tras un reflujo bajo una fuerte represión, se produjo una nueva ronda de protestas entre el 16 y el 19 de noviembre, que evidencian el látigo de la contrarrevolución impulsando al movimiento. Para lograr la victoria final, debe haber una participación masiva y organizada de la clase obrera.