Esta semana se cumplen cuarenta años desde que el odiado régimen del Shah fue derrocado por una revolución obrera en Irán. Este artículo fue escrito por Ted Grant el mismo año de 1979. Volvemos a publicarlo porque pensamos que es esencial su lectura para entender cómo fue derribado el Shah y cómo, desgraciadamente, la revolución fue secuestrada por los mulás fundamentalistas.

La Revolución Alemana de noviembre de 1918 implicó a millones de personas, que en su mayoría nunca habían participado en política hasta ese momento. Como en Rusia, la mayoría de los que entraron a la escena política de manera tardía se orientó hacia los partidos que conocían. En Rusia, después de Febrero, el poder pasó a los Mencheviques y a los Social Revolucionarios. En Alemania, las masas empezaron con el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y, en menor medida, los Socialdemócratas Independientes (el USPD). sólo a través de la experiencia práctica las más amplias masas aprendieron que ni los dirigentes del SPD ni los del USPD podían resolver sus problemas. 

Mayo del 68 fue por encima de todo la mayor huelga general de la historia. Fue una magnífica expresión de las tradiciones revolucionarias de la clase obrera francesa. Todos los que, hoy en día, luchan contra el capitalismo, extraerán valiosas lecciones. ¿Cuáles fueron sus causas? ¿Cuál fue la actitud de los dirigentes de los partidos de la izquierda y de los sindicatos? ¿Por qué el capitalismo no fue derrocado? ¿Por qué las elecciones legislativas de junio de 1968 dieron una amplia mayoría a la derecha?

La revolución de noviembre de 1918 comenzó, como lo hacen todas las revoluciones, por arriba. Toda la superestructura de la monarquía Hohenzollern tembló violentamente cuando el suelo bajo sus pies comenzó a desmoronarse. El antiguo régimen estaba afligido por los temblores sísmicos del cansancio de la guerra, la indigencia creciente y la revolución que se acercaba. Los rumores subterráneos de descontento, violentamente amordazados y reprimidos por la censura militar, finalmente estallaron en la superficie, como el Topo rojo de la revolución del que habló Marx.

Mayo de 1968 fue la mayor huelga general de la historia. Entonces, como ahora, la burguesía y sus apologistas se congratulaban de que las revoluciones y la lucha de clases fueran cosas del pasado. En su mayoría, la izquierda fue tomada completamente por sorpresa, porque habían descartado a la clase obrera europea como una fuerza revolucionaria. 

La contestación social en 1968 no se limitaba a Francia. Se trataba de un movimiento de movilización a escala mundial. Desde Italia a Japón, pasando por los Estados Unidos, México, Alemania, Polonia y Checoslovaquia, la clase obrera y la juventud entraron en acción en una gran cantidad de países.

Hace 50 años, el 4 de abril de 1968, el Dr. Martin Luther King Jr., el líder del movimiento por los derechos civiles en EEUU, fue asesinado a sangre fría. Ese día, el Dr. Luther King se encontraba en Memphis, Tennessee, para dirigir una manifestación, así como un mitin en solidaridad con la lucha de tres meses por el reconocimiento sindical para 1.300 trabajadores municipales de la limpieza.