Movimiento Obrero
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600px-BYOGHc4CcAA9dof¡Dignidad obrera contra la esclavitud laboral! ¡Fuera el ERE, ni despidos ni reducciones salariales!

Los trabajadores de la limpieza viaria de Madrid, encargados de la limpieza y barrido de calles y jardines públicos, están protagonizando una huelga indefinida con una masividad, disciplina y contundencia ejemplares. Esto tiene una relevancia aún mayor por tratarse de uno de los sectores de la clase obrera con mayor grado de explotación. Todo obrero con conciencia de clase tiene la obligación de apoyarlos y de contribuir a su victoria.

600px-BYOGHc4CcAA9dofDignidad obrera frente a esclavitud laboral y un futuro de miseria

El motivo de la lucha son los despidos y las bajadas de salario.

Las nuevas empresas que se hicieron cargo de la concesión de limpieza despidieron ya en agosto a 350 trabajadores, y ahora plantean a través de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) el despido de cerca del 20% de la plantilla (1.144 trabajadores, de un total de 5.940) y bajar el salario a los demás trabajadores un 43%. Estamos hablando de más de 1.000 familias condenadas directamente a la miseria, de la noche a la mañana. Estamos hablando de que los sueldos de los trabajadores pasarán de 900-1.100 euros a 600, de un día para otro.

Esto va a implicar que muchas familias se enfrenten a la amenaza cierta del desahucio de sus viviendas por impago de hipotecas o alquileres, el abandono de los estudios superiores de sus hijos, a no poder seguir pagando la guardería; y, en general, a una degradación extrema de sus condiciones de vida.

Desde que el Ayuntamiento del PP de Madrid privatizó el servicio de limpieza viaria y de jardines, y lo entregó al hambre voraz de ganancias de empresas privadas, la calidad del servicio y las condiciones laborales empeoraron ostensiblemente. El ayuntamiento ya redujo el presupuesto de limpieza un 18%-19% entre el 2011 y el 2013. Para la nueva concesión, sacada a concurso público a mediados de este año, el Ayuntamiento de Madrid rebajó de entrada el presupuesto otro 10% más, 232 millones de euros menos. Pero las empresas seleccionadas que ofertaron más bajo, ofrecieron realizar el servicio por menos dinero aún, un 16% menos, para asegurarse el contrato, de manera que el presupuesto inicial de 2.316 millones de euros quedó en 1.943 millones. Ahora, las empresas argumentan que para atender el servicio con este presupuesto deben despedir trabajadores y bajar drásticamente los salarios. Lo grave es que el ayuntamiento, en el pliego del concurso, no introdujo ninguna cláusula que obligara a las empresas a mantener el 100% del empleo, lo que revela su descarada complicidad con aquéllas.

Estas empresas no son humildes Pymes con escasos recursos. Todas ellas: CESPA (Ferrovial), Valoriza (Sacyr), OHL-ASCAN, FCC, Urbaser – son Constructoras o están en manos de empresas Constructoras, las mismas que se hicieron de oro con el “boom” del ladrillo y la especulación inmobiliaria. Pero parece que estos vampiros necesitan más sangre y quieren seguir ganando todavía más a costa de hundir a los trabajadores en la miseria.

Desde Lucha de Clases damos todo nuestro apoyo a la convocatoria de Huelga indefinida planteada por los trabajadores y el Comité de Empresa. El día previo a la huelga, el 4 de noviembre, hubo una manifestación masiva con más de 6.000 trabajadores en un ambiente muy combativo. Uno de los gritos más coreados de la manifestación, fue “Madrid obrero se siente barrendero”.

Se realizan asambleas diarias para hacer un balance de la lucha. Pese a los servicios mínimos obligatorios de trabajo decretados por la Administración (la forma “legal” de tratar de boicotear una huelga), y que en este caso han perdido toda proporcionalidad por su carácter abusivo: el 40% de los trabajadores están obligados a ir a trabajar, éstos no se están llevando a cabo en su totalidad. Los trabajadores improvisan acciones imaginativas para incumplirlos. Así, muchos trabajadores se han negado a prestar esos servicios aduciendo que las empresas no les dan la ropa reglamentaria para trabajar, o son obstaculizados por los piquetes, etc.

Esta lucha se puede ganar

Ayuntamiento y empresas simulan no estar preocupados por la huelga, pero la realidad es que hay divisiones y reproches mutuos. El Ayuntamiento ha anunciado una multa de 1,1 millones de euros a las empresas por no haber garantizado la calidad del servicio a consecuencia de esta huelga. Por otro lado, aunque el Ayuntamiento de Ana Botella se justifique diciendo que es un conflicto entre trabajadores y empresas privadas, el conjunto de la población madrileña mete en el mismo saco a empresas y Ayuntamiento, de manera que la prolongación del conflicto empeora la imagen de la alcaldesa y del PP.

Sin embargo, para ganar esta pelea no basta con la decisión de luchar, como están demostrando los trabajadores, sino que es importante hacerlo de la manera más organizada posible.

1453516 588951027824875 1329016848 nEs importante sostener asambleas diarias de los trabajadores para alentar a la lucha, informar de la incidencia de la lucha, etc. También organizar grupos informativos para visitar empresas y reunirse con comités de empresa y delegados sindicales, participar en asambleas de trabajadores convocadas para recabar solidaridad, convocar actos en los barrios, universidades y escuelas, etc. Habría que tratar también de confluir en acciones comunes con los trabajadores de otras empresas o sectores en conflicto (EMT, Telemadrid, Metro Ligero Oeste, Aserpinto, Renfe-Adif, etc.). Por último, consideramos importante la celebración de manifestaciones regulares (al menos, una vez a la semana) y demandar la participación en la misma de los trabajadores y ciudadanos de Madrid, como una manera de extender el conflicto y su apoyo entre la población.

En este sentido, la responsabilidad de las direcciones sindicales, fundamentalmente de UGT, CCOO y CGT, en ayudar a desarrollar este trabajo de agitación y extensión de la lucha, para hacerla lo más efectiva posible, es esencial. Esta tarea es más relevante aún teniendo en cuenta que el Ayuntamiento y la prensa de derecha no han tenido éxito hasta la fecha en poner a la “opinión pública” en contra de los trabajadores; al contrario, la mayoría de la población simpatiza con las demandas de los huelguistas.

Lo importante es que cualquier decisión sobre la continuidad de la lucha, la apertura de negociaciones o la eventual firma de un acuerdo se haga sobre la base de la discusión y votación democrática y soberana en la asamblea de trabajadores. En ese sentido, un punto irrenunciable debe ser la retirada inmediata e incondicional del ERE antes de iniciar cualquier negociación. Otro de los puntos irrenunciables debe ser no aceptar ni un solo despido. Los puestos de trabajo no son propiedad de trabajadores individuales, pertenecen al conjunto de la clase obrera. Un empleo destruido hoy significa un empleo menos para un parado o para nuestros hijos mañana. Por último, tampoco deben aceptarse rebajas salariales de ningún tipo, no podemos aceptar que los trabajadores degraden aún más sus condiciones de vida para mantener las ganancias de 4 ricachones que viven del trabajo ajeno.

Sería importante que el Comité de Empresa tuviera en cuenta la organización de una Caja de Resistencia centralizada para atender las necesidades mínimas de los trabajadores en huelga en caso de prolongación del conflicto, como han sugerido organizaciones de apoyo a la lucha algunas de las cuales han comenzado a poner en práctica esta iniciativa por su cuenta para grupos específicos de trabajadores.

Los compañeros de Lucha de Clases demandamos terminar con la privatización del servicio y su municipalización sin ningún tipo de indemnizaciones o contrapartidas para las empresas privadas prestadoras del servicio.

Los partidos de izquierda, particularmente Izquierda Unida, los sindicatos y los movimientos sociales, además de agitar por la solidaridad activa con los trabajadores de la limpieza de Madrid y participar en su movilizaciones, deberían aprovechar el desprestigio y aislamiento crecientes del Ayuntamiento del PP para impulsar actos y movilizaciones propios para exigir la renuncia del gobierno de Ana Botella y la convocatoria anticipada de elecciones municipales en Madrid.

El desarrollo de la conciencia de clase

Nunca deja de sorprender el papel que juega la lucha misma en transformar y desarrollar la conciencia de clase de los trabajadores. El papel que la lucha misma juega en dignificar la conciencia que adquieren de sí mismos hombres y mujeres explotados y despreciados cotidianamente por sus jefes y capataces, y que pasan inadvertidos para los vecinos en su labor anónima diaria. Ahora, los trabajadores de la limpieza viaria y de jardines de Madrid, los “barrenderos”, comprueban cómo la lucha los sitúa en el centro mismo de la escena social y de la atención general. Los mismos que hasta ayer eran tratados con desdén o se sentían invisibles ante el común de la gente, ahora muestran orgullosos la relevancia de su tarea laboral, y que hasta ayer tanta gente miraba con desdén, y aprecian el impacto que provoca en la vida cotidiana de la ciudad dejar de hacerla. Y esto, no por un accidente fortuito, a causa de la lluvia o de la nieve, por una causa ajena a su voluntad; sino, justamente, por la voluntad firme y colectiva de miles de compañeros en un acto consciente de protesta y rebeldía contra su situación de explotación y para negarse a ser rebajados al nivel de esclavos.

No es casual que la palabra más temida por los empresarios y sus lacayos en la prensa y las universidades sea la palabra “obrero” y la expresión “clase obrera”; porque estas palabras no expresan simplemente la condición de determinados hombres y mujeres en el engranaje económico y social capitalista; tiene un contenido eminentemente político, de disputa del poder social frente al enemigo de clase. Por eso, cuando los “barrenderos” de Madrid gritan orgullosos “somos obreros” lo hacen como una declaración de guerra, de guerra de clases. Y este es el lenguaje que los trabajadores de los sectores y zonas más diversos están reencontrando ahora, cuando están sometidos a la ofensiva antiobrera y antisocial más grande en décadas. Por eso no es casualidad que en todas y cada una de las manifestaciones que están teniendo lugar en Madrid y en todo el Estado se repita el canto: “Que viva la lucha de la clase obrera”, sea cual sea el sector de trabajadores que salga a la lucha. El viejo topo de la historia, inadvertido, estuvo haciendo su trabajo y la clase obrera, que siempre estuvo ahí, comienza a reemerger como otras veces en la historia, consciente de sí misma; en el tránsito de pasar de ser clase en sí a clase para sí.

Desde hace 25 años, sociólogos, periodistas y politólogos de toda laya han venido preguntándose maliciosamente: “¿clase obrera?” “¿dónde está la clase obrera?” Respetabilísimas eminencias, ¿Queréis saber dónde está la clase obrera? ¿Queréis conocer cómo luce su aspecto? Mirad a los barrenderos de Madrid en lucha, ahí tenéis a la clase obrera.

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