Novaltia, es una cooperativa de distribución de productos farmacéuticos que compra mercancía a los laboratorios, la recepciona, manipula y almacena para finalmente distribuirla entre las farmacias, socias de la cooperativa. Como informábamos en el artículo de Lucha de Clases de 27 de diciembre pasado, la plantilla lleva en huelga desde julio de 2019.

"Las reformas laborales, la limitación drástica de derechos laborales que realizaron, la arbitrariedad patronal que han permitido, facilitan comportamientos como el de nuestra empresa, que despide a dos trabajadores simplemente porque no han avalado a sus marionetas en el comité de empresa."

La nueva “reforma” laboral, acordada por el gobierno, los sindicatos UGT y CCOO y la patronal CEOE, no satisface ni de lejos las aspiraciones de millones de trabajadores hacia un cambio real en las relaciones laborales, como prometieron PSOE y Unidas Podemos en su programa de gobierno. Mantiene el grueso de la reforma reaccionaria del PP de 2012, por eso ha sido elogiada por enemigos declarados de la clase obrera.

Las diferencias entre las condiciones de vida de las mujeres y las de los hombres siguen siendo notables. Existen diferentes sectores que niegan esta desigualdad estructural, pero los datos reflejan a las claras una situación enormemente desfavorable para las mujeres.

Novaltia es una cooperativa de distribución de productos farmaceúticos creada por la absorción de Vascofar por parte de Aragofar, que compra mercancía a los laboratorios, la recepciona, manipula y almacena para finalmente distribuirla entre los cooperativistas.

La plantilla del servicio licitado por URA (Agencia Pública Vasca del Agua) para el mantenimiento de los ríos de las cuencas mediterráneas del País Vasco, está en huelga indefinida desde el día 27 de enero de este año. El motivo es la discrepancia con el convenio que les aplican y la exigencia de un convenio que recoja en su ámbito de aplicación las funciones que realizan.

Tras la huelga ejemplar del Metal en la provincia de Cádiz, hablamos con D. un trabajador miembro de la Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM). D. prefiere mantenerse en el anonimato tras los casos de represión sindical que se están dando: “Piensa que somos trabajadores eventuales, sin blindaje y con un contrato de obra y servicio”.