El aparato del Estado y la derecha está inmersos en maniobras desestabilizadoras para desgastar al gobierno PSOE-Unidas Podemos y hacerlo caer. Tomando como excusa la epidemia de COVID-19, a la movilización reaccionaria de los barrios ricos de las ciudades, le siguió la denuncia-farsa del 8M y el movimiento de sables en la Guardia Civil tras la destitución del exjefe del cuerpo en Madrid, Diego Pérez de los Cobos.

Desde el inicio de la pandemia por Covid-19 han fallecido un total de 8.079 usuarios de las residencias de ancianos de la Comunidad de Madrid, el 74% de ellos por coronavirus, según los datos facilitados por la Consejería de Políticas Sociales.

La extraordinaria crisis sanitaria y económica está mostrando cada vez más el carácter real de las cosas. Así, el escándalo surgido por la “investigación” judicial sobre la responsabilidad de la manifestación del 8 de marzo en Madrid en la propagación de la epidemia de Covid-19,  está mostrando el carácter profundamente reaccionario del aparato del Estado, infestado hasta la médula de franquistas y reaccionarios en general.

La existencia de los Bancos de Alimentos es una muestra intrínseca de los problemas del sistema capitalista. Pese al gran desarrollo de la tecnología y aumento de la producción a niveles jamás vistos, vemos cómo hay problemas que nunca se terminan de solucionar y en la actualidad, podemos afirmar que incluso crecen de manera alarmante.

Ante esta ola de protestas contra represión policial y el racismo, desde Lucha de Clases hemos querido realizar este breve artículo con el fin de realizar, de manera resumida, un acercamiento a los orígenes históricos y económicos de la opresión de los afroamericanos.

Estamos asistiendo a un ensayo de movilización de masas lanzado por la derecha del PP y Vox y jaleado desde sus medios afines para dotar de una base de masas a su pretensión de tumbar el Estado de Alarma y las medidas sociales derivadas del mismo, y reabrir completamente la economía de la Comunidad de Madrid.