La extraordinaria crisis sanitaria y económica está mostrando cada vez más el carácter real de las cosas. Así, el escándalo surgido por la “investigación” judicial sobre la responsabilidad de la manifestación del 8 de marzo en Madrid en la propagación de la epidemia de Covid-19,  está mostrando el carácter profundamente reaccionario del aparato del Estado, infestado hasta la médula de franquistas y reaccionarios en general.

Tras el escándalo por los 100 millones de dólares recibidos de Arabia Saudí en 2008, el exasesor del rey, Arturo Fasana, declaró ante la fiscalía suiza, haber entregado al banco Mirabaud, el 7 de abril de 2010, un maletín de dinero con 1,7 millones de euros que Juan Carlos de Borbón le había encargado ingresar en su cuenta. El dinero procedía de una donación de la Casa Real de Bahréin.

Estamos asistiendo a un ensayo de movilización de masas lanzado por la derecha del PP y Vox y jaleado desde sus medios afines para dotar de una base de masas a su pretensión de tumbar el Estado de Alarma y las medidas sociales derivadas del mismo, y reabrir completamente la economía de la Comunidad de Madrid.

El martes 5 se encendían las alarmas del Gobierno tras el anuncio del PP de votar contra la prórroga del Estado de Alarma, a lo que se sumaron ERC y las vacilaciones de Ciudadanos y PNV. Esto obligó al Gobierno a negociar y llegar a un acuerdo con éstos últimos para salvar la cuarta prórroga del Estado de Alarma. Finalmente, el PP se abstuvo, quedando en un amago sus amenazas.

La epidemia de coronavirus ha detonado la crisis económica más profunda de la historia española. La actividad económica cayó el 5,2% en el primer trimestre del año, y la caída prevista para todo 2020 oscila entre el 9% y el 13%. En relación a marzo de 2019, el desplome de la economía es del 20%. Para buscar cifras similares habría que retroceder a 1936, el primer año de la Guerra Civil.

La pandemia está sumergiendo al mundo a una recesión económica sin precedentes históricos. Todos los pronósticos indican un desplome abrupto del PIB mundial, con los países más avanzados sufriendo caídas escalofriantes. Dentro de la UE, se prevé que España será uno de los países más afectados económicamente por la pandemia.