La teoría marxista es la base sobre la cual se apoyan nuestros análisis, perspectivas, programa, y participación en el movimiento. Es nuestra "guía para la acción". Esta es la razón por la que la Corriente Marxista Internacional pone tanto énfasis en la educación política. Con este fin, iremos publicando una serie de guías de lectura sobre una variedad de temas diferentes. La actual, que es la primera de nuestra serie, se ocupa de los fundamentos básicos del marxismo.

Thomas Piketty, un economista y académico francés, se ha convertido de la noche a la mañana en todo un fenómeno gracias a su libro “El capital en el siglo XXI”, un bestseller que ha avivado el debate de la desigualdad bajo el capitalismo, con entusiasmo y halagos desde la izquierda reformista y con horror y miedo desde la derecha del libre mercado.

Suelen reprocharnos a los marxistas que defendemos ideas viejas. A esto respondemos: si defendemos las “viejas” ideas del marxismo es porque perviven los mismos viejos problemas del capitalismo – la explotación, la pobreza, la miseria, las guerras, y la desigualdad creciente entre ricos y pobres.

En las dos entregas anteriores explicamos que los planteamientos ideológicos de PODEMOS son comunes a todos los partidos “de izquierda” que históricamente no se plantearon superar el sistema capitalista; salvo limarle un poco las garras. Expusimos que, en su programa, los dirigentes de PODEMOS confían en solucionar los problemas sociales sin tocar la propiedad de los grandes banqueros, empresarios y terratenientes. En esta última entrega reivindicaremos el término “izquierda”, y criticaremos la concepción de PODEMOS sobre el papel de la “emoción” y del “patriotismo” en la lucha política, y explicaremos cómo la consecución de una democracia real está vinculada a superar el sistema capitalista de explotación.

Del 15 de mayo de 2011 al 22 de marzo de 2014 no han pasado ni siquiera tres años, pero para la lucha de clases en el Estado Español parece que hubiera pasado una década: la gran huelga minera, las dos huelgas generales de 2012, el auge del movimiento contra los desahucios, las Mareas en defensa de los servicios públicos, las huelgas indefinidas contra cierres de empresas y privatizaciones, el levantamiento de Gamonal… Una amplia gama de movilizaciones y formas de lucha que han cristalizado finalmente en las Marchas de la Dignidad, con las que el movimiento ha alcanzado un nivel superior.

En la primera parte de nuestro artículo hacíamos una crítica a los fundamentos ideológicos de PODEMOS que defiende una sociedad de “ciudadanos, libres e iguales”, y que apela a que los ricos y poderosos se atengan a la “democracia” y a la “justicia” como la manera de resolver los problemas sociales. Estas ideas, que se presentan como novedosas y superadoras del “dogmatismo marxista”, en realidad nos retrotraen a los filósofos de la Ilustración del siglo XVIII y a la época premarxista de los “socialistas utópicos” de comienzos del siglo XIX.

emancipacion de la mujerPara los marxistas, el origen de todas las formas de opresión se encuentra en la división de la sociedad en clases. Pero la opresión puede tomar muchas formas. Junto a la opresión de clase nos encontramos con la opresión de una nación sobre otra, la opresión racial y la opresión de la mujer.