Sólo en lo que llevamos del año 2017, treinta y una mujeres y cinco menores han muerto por la violencia machista, prácticamente una víctima cada cinco días. Sólo en el fin de semana del 26 al 28 de mayo, han sido asesinadas tres mujeres en Madrid y en Murcia. La persistencia de esta lacra y la dejadez del Estado burgués a la hora de atajarla obligan a las organizaciones de la clase trabajadora a ponerse al frente de la lucha contra la violencia machista y a ofrecer una alternativa para acabar con esta lacra, inseparable del sistema de dominación capitalista.

Las ideas del feminismo han encontrado tradicionalmente apoyo en las universidades, y estas ideas están actualmente disfrutando de un aumento de popularidad entre los estudiantes. En un momento en que las ideas del marxismo también están encontrando un eco creciente en el movimiento estudiantil, ¿qué actitud deben tomar los marxistas hacia las diferentes ideas feministas? ¿Hasta qué punto son compatibles estas escuelas de pensamiento? ¿Cuáles son los puntos de discordia entre ellas? Y ¿qué significa llamarse uno mismo "marxista-feminista"?

La actitud de los científicos y de muchas otras personas en estos días con respecto a la filosofía suele ser de indiferencia o incluso desprecio. En lo que se refiere a la filosofía moderna, esto es bien merecido. Durante los últimos veinticinco años, el reino de la filosofía se asemeja a un desierto árido con sólo un rastro ocasional de vida. El tesoro del pasado, con sus antiguas glorias y destellos de brillantez, parece totalmente extinguido. La búsqueda de cualquier fuente de iluminación en esta tierra baldía será en vano.

El siguiente artículo fue publicado en el primer número de la nueva revista teórica marxista pakistaní, Lal Salaam.

La elección de Donald Trump en Estados Unidos y el auge de Marine Le Pen en las elecciones presidenciales francesas han sido, naturalmente, recibidas con alarma por millones de personas en todo el mundo. Algunos incluso, han advertido de un nuevo auge del fascismo. Como marxistas, creemos que es importante no sustituir un análisis serio por el alarmismo y la exageración. En este artículo, Rob Sewell –editor de Socialist Appeal– pregunta: ¿Qué es el fascismo? y ¿es una amenaza inminente hoy?

Este 8 de marzo en Italia no será el mismo que el de otros años. Vivimos en un sistema que ya no es capaz siquiera de garantizar condiciones de vida dignas para la mayoría de la gente y esto se refleja en particular en la terrible situación a la que se enfrentan las mujeres.  En los últimos meses, sin embargo, en docenas de países de todo el mundo hemos visto a cientos de miles de mujeres expresar su ira contra el sistema, y ​​tomar las calles en defensa de sus derechos.

En este presente tan convulso que vivimos, en el que la lucha de clases se agudiza y la crisis estructural del capitalismo parece no tener fin, en el que un presidente racista y machista, entre otros adjetivos, es elegido en EE. UU. mientras la ultra derecha avanza por Europa, es importante volver a explicar por qué es un peligro atomizar y dividir las luchas. Debemos entender cuál es el riesgo de olvidar el concepto de la lucha de clases, la visión clasista de la historia y la lucha por la emancipación del proletariado.

La teoría es fundamental para cualquier movimiento político. Es la brújula que orienta y que ayuda a elaborar la estrategia y los programas de los partidos. Y es particularmente importante para la izquierda transformadora, que se enfrenta a la formidable tarea de derribar el viejo régimen y construir una sociedad mejor. Una de las teorías más influyentes en Podemos proviene de la escuela “post-marxista” de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, que encuentra en el compañero Íñigo Errejón su principal defensor en la dirección del partido. Presentamos aquí nuestra posición crítica sobre esta teoría, dede el punto de vista del marxismo.