Constantemente somos bombardeados con el mito de que el capitalismo impulsa la innovación, tecnología y el avance científico. Pero en realidad, la verdad es exactamente lo opuesto. El capitalismo está retrasando todos y cada uno de los aspectos del desarrollo humano, y la ciencia y tecnología no son una excepción.

El sábado, después de dos semanas de negociaciones, la Cumbre Climática en Copenhague terminó con un completo fracaso. El resultado de las negociaciones, un documento conocido como el “Acuerdo de Copenhague”, es simplemente una colección de declaraciones huecas y vacuas, y no contiene ninguna referencia a un acuerdo jurídicamente obligatorio.