Ha surgido una nueva variante preocupante de COVID-19, llamada B.1.1.529 u Ómicron. La imprudente persecución de intereses capitalistas cortoplacistas es responsable de esta cepa, alargando una pandemia que se está convirtiendo en una pesadilla aparentemente interminable.

El domingo 31 de octubre, se abrieron oficialmente las negociaciones para la COP26, la última Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático. Con sede en Glasgow, Boris Johnson dió la bienvenida a los jefes de estado de alrededor del mundo para iniciar dos semanas de negociaciones, paneles de discusión y conferencias de prensa. Los líderes empresariales también están presentes para presentar sus ideas sobre cómo abordar el cambio climático.

A principios del mes de junio, en medio de una pandemia que es una de las peores catástrofes desde la Segunda Guerra Mundial, los magnates multimillonarios Jeff Bezos (propietario de Amazon y de su propia compañía privada de vuelos espaciales, Blue Origin) y Richard Branson (propietario de Virgin Galactic) anunciaron sus intenciones de ver quién de ellos sería el primero en viajar al espacio.

El lunes 9 de agosto, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) publicó su último informe climático, resultado de siete años de investigación. El presidente de la COP-26,[1] Alok Sharma, declaró que "No podemos permitirnos esperar dos, cinco, diez años, sino que nos estamos acercando peligrosamente al momento en que será demasiado tarde. […] Un fracaso de la COP-26 sería catastrófico, no hay otra palabra” (Alok Sharma, presidente de la COP 26 - AFP, 08/08/2021).[2]

El pasado 30 de Marzo, el ministro de Ciencia, Pedro Duque explicó el anteproyecto para reformar la actual Ley 14/2011 de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación que espera aprobar antes de finalizar el año 2021. Una de las principales novedades consiste en la implantación de la figura de tenure track con el fin de “estabilizar a los mejores científicos en un momento crucial”.

Frente a la pandemia, la crisis medioambiental se ha visto algo ensombrecida. Su impacto, sin embargo, continúa. Ahora estamos cosechando las consecuencias del cambio climático con condiciones climáticas extremas cada vez más comunes. Este año, en particular, las trágicas sequías han afectado a regiones diseminadas por todo el mundo.

Varios países de Europa suspendieron el uso de la vacuna Oxford/AstraZeneca durante dos semanas, por una asociación no probada (y poco probable) con la aparición de coágulos de sangre. Tras una revisión por parte de la Agencia Europea de Medicamentos (AEM), la vacunación con AstraZeneca se ha vuelto a reanudar, pero esta decisión política ha mermado gravemente la confianza de la población en la vacuna, que ya era baja.