Pagina principal Internacional Oriente Medio y Mundo Árabe Marruecos: el movimiento revolucionario en Alhucemas

Marruecos: el movimiento revolucionario en Alhucemas

ImprimirCorreo electrónico
Bookmark and Share

El sistema desarrolla sus métodos para derrotarnos, pues desarrollemos nuestros métodos para derrotarlo

La noche del miércoles al  jueves de la semana pasada, 4 y 5 de enero, las fuerzas represivas lanzaron el primer ataque al movimiento presenciado en la ciudad de Alhucemas, en el norte de Marruecos, desde el accidente del aplastamiento del joven Mohsen Fikri el 28 de octubre de 2016. Publicamos aquí el artículo que fue escrito por los compañeros de la Liga de Acción Comunista, la sección  marroquí de la CMI.

revolutionary movement in Al Hoceima1El desvío

La noche del miércoles -  jueves 4 y 5 de enero del 2017 - ha sido una estación decisiva  en la trayectoria de lucha de las masas en Alhucemas. Por primera vez desde el inicio de la protesta tras el asesinato del joven Mohsen Fikri, vino la intervención represiva contra el movimiento, después fallar los varios intentos de sitiar y difundir rumores y amenazar con la muerte y el encarcelamiento a los activistas. Este fue el primer ataque, pero sin duda no será el último.

Ya lo hemos dicho en nuestros artículos anteriores: el sistema esperará a que se agote las fuerzas del movimiento y disminuya su base de masas con el fin de lanzar su campaña final contra él. Su reticencia a usar la fuerza contra el movimiento no se debe a una tendencia democrática que sufrió de repente, sino al temor a que la represión cause una agitación y un movimiento más amplio. Pero, no obstante, seguirá a la espera de una oportunidad para frenar el movimiento y vengarse de él.

Eso fue lo que ocurrió. Tan pronto pensó que el movimiento se había convertido en un movimiento elitista y que las masas se habían alejado, vino bajo la oscuridad de la noche con el fin de poner en práctica su crimen derramando la sangre de los manifestantes pacíficos y rompiendo sus huesos.

La Plaza de los Mártires (fue nombrada así por los manifestantes, en memoria de cinco jóvenes que fueron quemados por las autoridades en uno de los bancos el 20 de febrero de 2011) en el centro de la ciudad se considera el centro de reunión y de inicio de las protestas. Ante las noticias de que la policía sitiaba la plaza, los activistas lanzaron un llamamiento para reunirse en la plaza y evitar que fuera militarizada, levantaron barreras de metal y la ocuparon con carpas, después de ser rodeada la plaza y sus entradas con grandes vehículos, (camiones de bombeo de agua)  y camionetas y automóviles cargados fuerzas de intervención rápida.

Para justificar esta provocación las autoridades lanzaron un rumor acerca de su intención de organizar una exposición de la industria tradicional, con ocasión del Nuevo Año Amazigh, y esa noticia fue negada por el Director Regional de la Cámara de Artesanía de la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas, que confirmó que “no hay ningún tipo exposición programado en Alhucemas”.

En respuesta a la llamada de ir a la plaza y protestar, la Plaza de los Mártires conoció desde las seis de la tarde del miércoles, la organización de debates ampliados con el fin de proponer formas adecuadas de lucha para responder al intento del sistema para frenar las luchas de las masas en la ciudad.

Ha habido varias propuestas, incluido un piquete nocturno con el fin de hacer que las autoridades retrocedieran de su decisión y expulsarlos de la plaza, especialmente después del descubrimiento de la falsedad del rumor de la "Feria de Artesanía". La gente siguió llegando y empezaron marchas espontáneas de todas partes de la ciudad, en dirección a la Plaza en protesta.

La Plaza de los Mártires, durante la noche del miércoles, era el punto de llegada de las partes en conflicto: las masas que protestaban y el enojo, por un lado, y las fuerzas de la opresión en todas sus formas, secretas o públicas, por otro lado. La situación siguió así hasta las 12 de la noche, y luego las autoridades redujeron la cobertura de Internet para evitar que los manifestantes transmitieran en directo las formas de protesta y debate en la plaza, en las redes sociales y sitios web, y cortar la documentación del delito de dispersar el piquete pacífico de masas por la fuerza.

A continuación, las fuerzas de represión intervinieron con los coches y camiones y evacuaron la plaza con porras y la persecución de los manifestantes en las calles de la ciudad por la policía con el traje "oficial" y civil. La intervención represiva violenta contra las masas que gritaban paz y dignidad, ha dejado un gran número de heridos, que fue imposible de contar para la Asociación Marroquí de Derechos Humanos, según declaro Zahra Qhobea, representante de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos en Alhucemas, a la agencia de noticias AFP, donde dijo: «el número de heridos se desconoce porque la gente evita ir al hospital por temor a ser detenida. »

El caballo de la revolución  a veces necesita el látigo reacción para avanzar

El objetivo detrás de esta incursión rápida, vil y violenta, era la erradicación del movimiento y la dispersión de sus filas, y sembrar el miedo en los corazones de los manifestantes. O, al menos, medir la profundidad y el tamaño de las fuerzas de reserva y la disposición de la juventud revolucionaria que lidera el movimiento, con el fin de construir tácticas para futuro.

Pero debe haber recibido una bofetada que no esperaba. En lugar de que la represión condujera a aterrorizar a los manifestantes y frenar el movimiento, hizo fomentar un espíritu de determinación a los manifestantes y la propagación de la solidaridad hacia ellos. ¡El movimiento revolucionario a veces necesita el látigo de la reacción para seguir adelante!

Una vez que difundió la noticia de la represión, las ciudades de Imzouren, Bukdern y Bni Bouayach, incluso Martel, que es una ciudad lejos de Alhucemas cientos de kilómetros, conocieron manifestaciones nocturnas  de solidaridad, y en la misma noche los militantes de la Unión Nacional de Estudiantes Marroquíes, protestaron en los barrios universitarios en  Oujda, Fez, Kenitra, y en Tetuán los estudiantes de la escuela de formación de profesores organizaron una manifestación de solidaridad. Esto es lo que temía el régimen: estos levantamientos populares y estas campañas de solidaridad inmediata, incluso sin una planificación previa u organización.

De hecho, el movimiento de solidaridad llegó hasta los trabajadores marroquíes migrantes en muchos países europeos, donde se organizaron muchas protestas de solidaridad en los Países Bajos, Bélgica y España, y otros. Con todo esto, los peores días de la clase dominante están todavía por venir.

La huelga general

Se destacó la reacción de la población al organizar una huelga general, que conoció un gran éxito. La técnica de huelga general es un salto cualitativo hacia delante, de mayor importancia. Su papel es hacer conocer al público a sí mismo como una fuerza social viva. Gracias a él consiguen una sensación de fuerza y ​​de unidad de sus intereses. Gracias a él la vanguardia es capaz de encontrarse con un público más amplio de masas  y debatir con ellos y hacerlos conscientes y tomar ventaja de ello. Gracias a ella las masas entienden que cuando deciden parar ninguna rueda gira, ni abre ninguna tienda, y ningún beneficio se produce. Con su decisión y no la de los capitalistas y del Estado, todo se para, y se ve claramente quién tiene el verdadero poder, y quiénes sólo son parásitos.

Pero la huelga general tiene límites, que no puede superarlos. Como ha explicado Alan Woods: «la huelga general, bajo ciertas circunstancias, puede imponer  graves concesiones a la clase dominante... la huelga general plantea la cuestión del poder, pero no puede, por sí misma, resolverla. Por lo tanto, es necesario que el movimiento disponga de un partido revolucionario, listo para encargarse de las tareas más avanzadas ». (Bolchevismo el camino a la revolución: SEGUNDA PARTE: LA PRIMERA REVOLUCIÓN RUSA: La huelga de octubre y el soviet)

¿Qué se debe hacer para desarrollar el movimiento?

Esta experiencia pone de relieve una vez más que el sistema existente es una dictadura brutal, no dudan en asesinar, aplastar, quemar y romper los huesos de las masas trabajadoras, esto confirma una vez más que su supervivencia es un peligro para la vida de las masas y sus cuerpos y su dignidad, como es también una amenaza a sus riquezas y a su futuro.

Por eso la lucha para castigar a los asesinos de Mohsen Fikri, y romper la marginación de la región, debe plantear al mismo tiempo una lucha por la libertad política contra la dictadura y una asamblea constituyente elegida democráticamente por los trabajadores y los campesinos, y las masas pobres en general, es decir, la inmensa mayoría de la sociedad.

No se va a aplicar una política a favor de los intereses de las masas trabajadoras y no se abrirá una investigación honesta del asesinato de Mohsen Fikri y la quema de los cinco jóvenes y otros delitos, entre ellos los crímenes 1959 y 1984, etc. Tan solo podrá hacerlo una asamblea constituyente revolucionaria compuesta por representantes de las masas trabajadoras. Toda apuesta en las instituciones del régimen dictatorial (Parlamento y el Ministerio del Interior, etc.) sólo es un auto-engaño y una pérdida de tiempo.

La liberalización de la Plaza de los Mártires es una gran victoria. No es fácil arrancar ninguna conquista de las garras de este régimen brutal, pero las masas en Alhucemas fueron capaces de hacerlo. Lo que hemos logrado tenemos que defenderlo.

Pero el movimiento no debe detenerse en este punto y convertir la lucha en una lucha por la plaza y conformarse con eso. Detenerse es retroceder. Debemos desarrollar la movilización. El primer paso en esta dirección es organizar un consejo de la ciudad que tenga unos representantes elegidos democráticamente en los barrios populares, escuelas… un Consejo inspirado desde un punto más alto, el Consejo de la Comunidad, como nuestros antepasados dirigieron con él sus asuntos en la paz y la guerra durante siglos.

El segundo paso que debe formularse es un programa que presente las demandas de las masas, no como lo imaginan los líderes del movimiento, sino como lo expresan las masas en agrupaciones públicas. Las exigencias cuanto más sean derivadas de las masas, que en realidad expresan sus demandas más urgentes, más las defenderán y más convencidas estarán de la lucha para lograrlas.

Prevalecen en la movilización en general tradiciones de debate democrático que permitieron al movimiento formular una serie de demandas como castigar a los responsables del asesinato de Muhsen y crear puestos de trabajo para la juventud en paro, y levantar la marginación de la región, son demandas justas y legítimas que adoptamos en principio los marxistas.

Sin embargo, hay que aclarar lo siguiente: estas demandas no pueden ser conseguidas realmente en el sistema capitalista dictatorial. En el sistema capitalista la tasa de desempleo a nivel nacional alcanzo el 20% para todas las categorías y el 32% entre los jóvenes. Bajo el sistema actual se ha alcanzado el 81% de la deuda en relación al PIB. Y el 15% de la población vive en la pobreza, mientras que el 25% de la población está amenazada por la pobreza en cualquier momento. Y casi un tercio de los niños marroquíes (23%) sufren el retraso de crecimiento, y uno de cada diez niños sufren insuficiencia de peso, los médicos no superan la tasa de 6,2 por cada 10.000 personas. Y uno de cada tres niños de edades comprendidas entre 9 y 15 años no van a la escuela... esto es lo que el sistema existente puede ofrecer: la pobreza, el hambre y la marginación, la explotación y la opresión y el subdesarrollo, y nada más que esto.

A la luz de la crisis capitalista a nivel mundial y local, la crisis más profunda en la historia del capitalismo, no es posible apostar en el logro de una reforma duradera, profunda y seria bajo el mismo modo de producción actual, que produce el desempleo, la explotación y la marginación y la opresión. No hay solución en el capitalismo, el capitalismo es el problema. La única solución real y posible es la lucha para derrocar el sistema capitalista existente, y la construcción del socialismo.

Imagínense si tuviéramos un partido obrero marxista fuerte, ¡lo que podría suceder! Habría hecho un llamamiento a las masas a organizarse en las juntas de vecinos y en los lugares de trabajo, y coordinarse a nivel de la ciudad y la región, en un consejo democráticamente elegido por las masas. Habría llamado a la expansión de la experiencia en todo el país. Empujaría a los sindicatos a hacer su trabajo, que es la solidaridad con el movimiento, y la llamada a una huelga general a nivel nacional hasta lograr todas las demandas del movimiento, tanto a nivel local como a nivel nacional.

El régimen dictatorial no podrá seguir en pie por mucho tiempo. Las fuerzas de la reacción no tendrán el tiempo para llevar a cabo sus amenazas de "callar y aceptar dócilmente la represión, o de lo contrario vamos a transformar Marruecos en una nueva Siria." No hay una fuerza que pueda amenazar la clase obrera cuando está organizada y consciente. Habría resuelto el conflicto con mínimos sacrificios y cortado de raíz todas las fuerzas que quieren derramar la sangre de los trabajadores como las fuerzas islamistas y otros.

¡Imagínese entonces si de la solidaridad que recibió el movimiento en otros países, especialmente de los trabajadores marroquíes en Europa, hubiera sido organizada en el marco de una organización internacional, marxista y revolucionaria, lo que iba a suceder! Cuando el ejército del proletariado mundial se mantenga unido y en solidaridad con la juventud revolucionaria y la clase obrera marroquí, entonces no habrá fuerza capaz de enfrentarse a ellos. El movimiento ganará un impulso tremendo y a su vez proporcionará al movimiento revolucionario mundial, un gran apoyo para la revolución mundial.

En la Corriente Marxista Internacional trabajamos para construir el partido revolucionario del proletariado mundial, y nosotros en la Liga de Acción Comunista, sección marroquí de la CMI, estamos trabajando en la construcción del partido proletario revolucionario de Marruecos.Si estáis de acuerdo con nuestras ideas, uniros a nosotros en esta lucha por la revolución socialista en nuestro país y nuestra región y en el mundo.

En árabe: http://www.marxy.com/africa/morocco/revolutionary-movement-in-Al-Hoceima.htm

Banner