Análisis Político
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Las plataformas ciudadanas para las municipales surgen del mismo proceso del que forman parte el 15M y la aparición de PODEMOS. Ante la situación de crisis económica, social y política, y ante la parálisis absoluta de los aparatos sindicales y de los partidos de izquierdas, sectores importantes de los activistas deciden organizarse al margen de estos y acaban llenando el hueco que han dejado libre las organizaciones tradicionales.

Lo que en el 15M era una expresión general de cabreo y los primeros y rudimentarios intentos de autoorganización, ha dado lugar a dispositivos orientados a la toma del poder institucional con una base de masas. Este es el caso de PODEMOS, Barcelona en Comú (antes, Guanyem Barcelona) y Ahora Madrid (la confluencia de lo que fue Ganemos Madrid y PODEMOS-Madrid, principalmente).

 

Ante el éxito de las iniciativas de Barcelona y Madrid, en muchas otra provincias surgieron iniciativas similares, pero que no contaban con el bagaje previo ni se basaban en un tejido social tan potente como en el que se basaron Guanyem Barcelona y Ganemos Madrid. En muchas ciudades, la iniciativa partió de la militancia o la periferia de Izquierda Unida (IU) que, ante la pujanza de PODEMOS y de los movimientos sociales post-15M, trataba así de romper el cada vez mayor aislamiento de esta organización tradicional.

 

El aparato de IU fue por detrás de la iniciativa de su militancia y trató de ordenar y, en la práctica, encorsetar las iniciativas de confluencia, imponiendo la forma jurídica de coalición de partidos. De esta manera se basaba en el legítimo sentimiento de orgullo por las siglas y la tradición de los militantes comunistas para defender los intereses materiales del aparato de IU, que depende absolutamente de la presencia institucional. Mientras tanto, la dirección de PODEMOS puso al principio un excesivo énfasis en la fórmula de agrupación de electores y en desmarcarse del aparato de IU, retroalimentando el sectarismo fomentado por éste.

 

La realidad es que la fórmula jurídica y otros factores, como el mecanismo de primarias, no han supuesto un obstáculo real para la confluencia en Madrid y Barcelona. En ambos casos, las propuestas de listas se van a elaborar de manera “ponderada”, es decir, con una representación proporcional de cada organización. Barcelona en Comú será una coalición de partidos, y Ahora Madrid será un partido instrumental creado ex profeso para estas elecciones. Los marxistas estamos a favor de los acuerdos entre organizaciones, siempre que se expliquen y se sometan al refrendo de las bases.

 

Así, con el respaldo masivo de los inscritos, PODEMOS se ha integrado en Barcelona en Comú y en Ahora Madrid. En Barcelona en Comú participan también Iniciativa per Catalunya-Els Verts (ICV) y EUiA, vinculada a nivel estatal a IU. En Madrid, el proceso de confluencia ha agudizado aun más las tensiones entre los dos sectores antagónicos de Izquierda Unida de Madrid (IUCM). La derecha de la organización, vinculada al escándalo de las tarjetas opacas de Bankia, ha torpedeado la confluencia desde el principio, mientras que la izquierda nucleada en torno a Mauricio Valiente, diputado regional y coordinador de la asamblea de IU del distrito Tetuán, ha apostado sin reservas por la integración en Ahora Madrid. El Partido Comunista de Madrid (PCM) ha roto abiertamente con el sector oficial de IUCM y se ha posicionado con Mauricio Valiente y por la confluencia. En la práctica, IUCM está escindida. La izquierda de la organización, con Mauricio Valiente y el PCM a la cabeza, ha aprobado el acuerdo de integración en Ahora Madrid en un referéndum que, lamentablemente, no ha contado con el respaldo de la dirección federal de IU, la cual no se decide a romper con el sector de derechas de la organización madrileña.

 

También se ha logrado la unidad entre IU y PODEMOS en la Marea Atlántica de A Coruña, así como en las plataformas de León, Burgos, Zaragoza, Logroño, Murcia, Alicante y muchas más. En estas plataformas el debate sobre mecanismos y procedimientos ha estado, en general, en un segundo plano, lo que ha facilitado la confluencia en zonas con un menor peso de los movimientos sociales. Caso contrario al de Andalucía, donde en la mayor parte de las capitales y ciudades importantes, los procesos de confluencia están encallados por las diferencias entre IU y PODEMOS por la fórmula jurídica. En Jaén, la asamblea local de IU ha decidido sumarse a una plataforma de unidad que incluye a PODEMOS y ha sido desautorizada por la dirección provincial. En la Comunidad de Madrid, los círculos de PODEMOS están impulsando plataformas en los principales municipios fuera de la capital junto a la Convocatoria por Madrid de Tania Sánchez, con la forma de partido instrumental.

 

El 20 de abril tienen que estar las listas ya registradas en la Junta Electoral Central. Allí donde aun no se ha logrado formar una única plataforma electoral de la unidad popular y de la izquierda, todavía se puede hacer. Si se quiere, se puede confluir poniendo por encima de todo los intereses de los vecinos y vecinas de nuestros barrios y pueblos, y de las familias trabajadoras. Vamos a disputar el poder en unos ayuntamientos arruinados por los recortes y por la reforma de la administración local, y plagados de corrupción y enchufismo. Necesitamos una herramienta de hierro para transformarlos, y eso sólo se consigue con la máxima unidad de las organizaciones políticas y sociales de nuestra clase.