Pagina principal Internacional América Latina Cuba Cuba: ¿Reforzamiento del modelo o giro al capitalismo?

Cuba: ¿Reforzamiento del modelo o giro al capitalismo?

ImprimirCorreo electrónico
Bookmark and Share

La revolución cubana es uno de los más importantes acontecimientos para las masas oprimidas de América Latina y el mundo. La revolución ha demostrado durante más de 45 años que gracias a una economía planificada, un pueblo orgulloso de su libertad con respecto al imperialismo ha sido capaz de solventar un sinfín de dificultades políticas y económicas (el bloqueo criminal por parte del imperialismo americano principalmente) para mantener en alto sus conquistas sociales sin parangón en nuestro continente.


cuba 0

Si la revolución cubana no hubiera conseguido liberarse de la bota imperial y abolir el capitalismo, este país sería igual a cualquier país caribeño, un patio trasero más del gran capital. Esto justifica su existencia ante los cínicos ataques de la burguesía sobre “derechos humanos” y demás. La revolución no triunfó en un país adelantado económicamente, esto representó desde el comienzo grandes dificultades y retos para la misma revolución. Marx y Engels insistieron que para que el socialismo pudiera existir tendría que haber ciertas condiciones materiales: un desarrollo de las fuerzas productivas, por lo menos iguales, a las de un país capitalista desarrollado. Sólo bajo la base de un desarrollo industrial, técnico y agrícola se puede garantizar el desarrollo íntegro de la humanidad. También, sobre estas bases, se podría reducir la jornada laboral y así repartir el trabajo entre las manos existentes, y al mismo tiempo dejar horas libres para que todo mundo se implicara en las tareas del Estado. De tal manera que este órgano estatal fuera desapareciendo poco a poco, pues en el momento en que todos somos burócratas la burocracia se va extinguiendo. Cuba, en el momento que se implantó el bloqueo imperialista y después de integrarse de forma ventajosa a la economía soviética, dejó de desarrollar las fuerzas productivas y dependió casi enteramente del intercambio comercial con el Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME). Estas medidas causaron un debate importante dentro de la isla donde participaron muchos, incluido el Che, quien defendía la necesidad de la industrialización del país y la no dependencia general con respecto a la Unión Soviética. La caída de la Unión Soviética significó un verdadero trauma económico para Cuba y esto se reflejó duramente en la bajada de su Producto Interno Bruto (PIB): Entre 1989 y 1993 la caída acumulada del PIB fue del 35% (comparable al crack del 29 en EEUU), la caída de las exportaciones del 79%, la caída de las importaciones del 75% y la caída de la inversión bruta del 61%. En medio de esta ruina, el llamado período especial, los cubanos hicieron hasta lo imposible para no dejarse vencer por las necesidades más acuciantes y la acción colectiva fue fundamental para salir de tal crisis.i El gobierno cubano, en el intento por reactivar su economía, implementó una serie de medidas económicas que representaban una apertura al capital privado, particularmente en el turismo. Existía la necesidad de hacer negocios con el capitalismo y la inserción de la economía cubana a escala internacional era muy desfavorable por el bloqueo. Se optó por la inversión extranjera y al mismo tiempo potenciar el turismo como palanca económica del país. Al mismo tiempo se legalizó el dólar, se abrió el mercado para los productos agropecuarios y el trabajo por cuenta propia (el cuentapropismo). Todas estas medidas encerraban grandes riesgos, ya que al implementar políticas económicas de mercado se generan dinámicas que no son fáciles de detener -incluso teniendo una economía planificada sólida- como, por ejemplo, el individualismo como forma fundamental para salir de apuros y todos los demás fenómenos sociales que de él se desprenden (egoísmo, robos, etc.). Para el 2003, el gobierno dio un giro para reconcentrar la economía, se recentralizó el comercio exterior, se limitó la inversión extranjera y el cuentapropismo. ii Gracias a los procesos revolucionarios que se vivieron en América Latina a partir del 2000, particularmente a la revolución venezolana y la llegada al poder de Hugo Chávez las cosas mejoraron un poco para Cuba. Venezuela comenzó a apoyar con petróleo y la importación de servicios de salud -médicos cubanos-. Esto fue un respiro para la economía que por ejemplo en el 2005 crecía a un 11%. De alguna forma, se ve claramente que una de las soluciones para el aislamiento económico y político de la isla es el desarrollo de la revolución a nivel internacional. El internacionalismo que Lenin defendía a capa y espada sigue siendo la única alternativa viable para salvaguardar las conquistas de la revolución cubana. La crisis económica internacional del 2008 y los desastres naturales afectaron de forma directa a Cuba. En 2008 el precio del níquel -una de las principales exportaciones - cayó en un 41% con respecto al 2007. Otro factor que ha influido ha sido el aumento del costo de las mercancías de primera necesidad que la isla consume. Este efecto lo podemos ver más claramente en el turismo donde a pesar de haber aumentado la cantidad de turistas, los montos recaudados por esta actividad han disminuido. Las remesas enviadas por cubanos que viven en el exterior también disminuyeron. “En primer lugar, el precio del petróleo y la comida aumentaron masivamente en 2007-08. Cuba importa cerca del 80% de toda la comida que consume, un total de 1.500 millones de dólares, principalmente de los Estados Unidos. Luego, el precio del níquel colapsó de un máximo de $24 dólares por libra hasta $7 dólares por libra a inicios del 2010. Como resultado de estos factores, los términos de intercambio cayeron en un 38% en el 2008”.iii

Ese terrible año también representó una pérdida de cosechas, casas e infraestructura por el paso de huracanes, los costos del desastre ascendieron a 10.000 millones de dólares (20% del PIB). Así el crecimiento del PIB cayó de forma espectacular a un 4,5% hasta llegar a un 2% promedio por año.

El gobierno cubano, desde entonces a la fecha, ha tratado de lanzar una serie de iniciativas para “fortalecer” la economía. Iniciativas como apoyar el cuentapropismo, arrendamiento de tierras, la descentralización de pequeñas empresas del estado dejándolas en manos de cooperativas, más recientemente la flexibilización de las empresas estatales y la nueva ley de inversión extranjera. Todas estas medidas se hacen en nombre de actualizar el modelo pero en realidad el rumbo que llevan es el de hacer concesiones al capitalismo en la isla.

La Ley de Inversión Extranjera

El pasado 29 de marzo se votó en la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba la Ley de Inversión Extranjera. Esta Ley se da en el marco de modificaciones que se viene dando después del VI congreso del Partido comunista Cubano en 2011 con la finalidad, dice el gobierno, de mejorar el modelo económico.

Aunque a la fecha no se ha publicado en La Gaceta Oficial de la República esta nueva ley sí se ha dejado claro cuál es la parte medular de su contenido. En los periódicos Granma y Juventud Rebelde de los días posteriores a la discusión se fueron publicando algunos ejes fundamentales de la nueva ley:

  • La inversión extranjera se podrá realizar en todos los sectores de la economía, a excepción de los servicios de salud, educación y las instituciones armadas, salvo sus sistemas empresariales.

  • La inversión podrá ser en varias modalidades: la Directa, en la que el inversionista extranjero participa como accionista en una empresa Mixta o de capital totalmente extranjero, o con aportaciones en contratos de asociación económica internacional, participando de forma efectiva en el control del negocio.

  • La segunda forma es la inversión en acciones o en otros títulos –valores públicos o privados, que no tienen la condición de inversión directa. Este tipo de inversiones podrá adaptarse a las de inversión mixta, totalmente extranjero y de asociación económico internacional – está última entendida como los contratos a riesgo para la explotación de recursos naturales no renovables (petróleo), para la construcción, la producción agrícola, la administración hotelera, productiva o de servicios, y los contratos para la prestación de servicios profesionales.

  • La nueva Ley prevé que se pueda realizar inversiones en inmuebles y obtener su propiedad u otros derechos reales, tanto en viviendas y edificaciones dedicadas a domicilio particular o para fines turísticos; para oficinas o domicilio de personas jurídicas extranjeras o en desarrollos inmobiliarios con fines de explotación turística.

  • Se garantiza a la inversión extranjera importar y exportar directamente lo necesario para sus fines, si bien adquirirán preferentemente bienes y servicios en el mercado nacional. Se pueden abrir cuentas bancarias en el Sistema Bancario Nacional o en su caso abrir cuentas en bancos radicados en el extranjero, en moneda convertible, siempre y cuando lo haya aprobado el Banco Central de Cuba.

  • La actividad donde intervenga el capital extranjero deberá cumplir la legislación laboral y de seguridad social vigente, con las adecuaciones que figuren en la ley y su reglamento (este reglamento laboral también será emitido en la Gaceta al mismo tiempo que la nueva ley). El personal cubano o residente permanente en Cuba que preste sus servicios en las empresas mixtas, con excepción de los integrantes de su órgano de dirección y administración, será contratado por una entidad empleadora, a propuesta del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, y con la autorización del Ministerio del Trabajo y Seguridad Social.

  • Se eximirá del pago de impuestos sobre los ingresos personales a los inversionistas extranjeros socios en empresas mixtas o partes en contratos de asociación económica internacional, también se eximirá del pago de impuestos sobre las utilidades a las empresas mixtas y partes en los contratos de asociación económica internacional por un periodo de ocho años a partir de su constitución.

  • Las garantías para los inversionistas que el gobierno plantea son la transferencia de acciones o capitales al gobierno o un tercero, previa autorización. El Estado garantiza la libre transferencia al exterior en moneda libremente convertible sin pago de tributos u otro gravamen relacionados con dicha transferencia, de los dividendos o beneficios que obtenga por explotación de la inversión y las cantidades que deberá recibir en el caso de vender sus derechos en una asociación económica internacional o en una empresa de capital totalmente extranjero, o en caso de expropiación por motivos de utilidad pública o interés social previamente declarado por el consejo de Ministros.iv

Flexibilización de empresas estatales

En la misma tónica de las reformas anteriores se ha dado a conocer la llamada flexibilización de regularizaciones de empresas estatales como la minería, el turismo y las telecomunicaciones. Hasta antes de esta flexibilización solo habíamos visto esto en el sector agrícola.

“Tras los últimos cambios más de 5 mil empresas pasarán a operar con más independencia del gobierno, podrán quedarse con 50 por ciento de las utilidades luego de pagar impuestos, lo que representa un 20 por ciento de lo que rige ahora, y también diseñar sus propias políticas salariales, y no tendrán que devolver las reservas no utilizadas, según el nuevo reglamento publicado en la Gaceta Oficial”. v

También se prevé que podrán vender sus excedentes de producción una vez cubiertos los compromisos con el Estado, esto implica que tendrán libre albedrío para imponer los precios, salarios, intensificación de la explotación, etc. esto es a todas luces una medida para incentivar en los directivos de estas empresas el que se vuelvan dueños de una buena parte de lo que genera la empresa supuestamente estatal, ampliar la diferenciación salarial y dejar de lado la economía planificada estatal.

Los argumentos

Los argumentos esgrimidos por el gobierno son fundamentalmente el mejorar el modelo económico y hacer un socialismo viable y sustentable. Plantean de forma reiterada la necesidad de flujos de capital extranjero para mejorar la infraestructura y aprovechar los avances tecnológicos que se tienen en países capitalistas avanzados para poder desarrollar de esta forma las fuerzas productivas – desarrollo de la industria y técnicas de producción laboral.

“Concebir la inversión extranjera como una fuente de desarrollo económico para el país a corto, mediano y largo plazo. Su atracción debe plantearse como objetivos el acceso a tecnología de avanzada, la captación de métodos gerenciales, la diversificación y ampliación de los mercados de exportación, la sustitución de importación, el acceso a financiamiento externo, la creación de nuevas fuentes de empleo y la captación de mayores ingresos a partir de los encadenamientos productivos con la economía nacional”.vi

Con esta ley se pretende introducir el mercado para incentivar la productividad del trabajo, desarrollar las fuerzas productivas, aumentar las finanzas macro económicas y descentralizar (terminar de desnacionalizar) las empresas estatales. En realidad este paquete de leyes no plantea una simple reforma sino que al final se plantea la introducción del mercado capitalista y por ende terminar con todas las ventajas de la economía planificada. Aunque se insiste que todas estas medidas son para fortalecer el sistema socialista, en realidad todas van en contra del mismo. Hasta cierto punto sus discursos son retóricos al insistir que de lo que se trata es de una modificación del modelo –al cual delimitan en la estrategia de desarrollo, las políticas económicas y el funcionamiento de la economía- y reduciendo su planteamiento de sistema socialista a las conquistas sociales de educación y salud. Es cierto que existen necesidades económicas de fondo para reimpulsar la economía cubana pero con estas medidas lo que se intenta es terminar con la planificación económica, echándole la culpa a ésta de la baja productividad e ineficiencia. En realidad la ineficiencia y baja productividad se debe al control burocrático que existe y que limita la participación democrática de los trabajadores. Se insiste mucho en la necesidad de los cambios culturales para adaptarnos a las nuevas reformas. Se dice que la igualdad que se ha extendido desde el triunfo de la revolución ha generado trastornos culturales que se deben de terminar además con esto se argumenta la necesidad de que quien trabaje más tiene que tener más: “nosotros tenemos intereses individuales si el modelo no los soluciona se tienen que cambiar”. Ahora mismo ya se está creando la zona económica especial del puerto Mariel en la nueva provincia de Artemisa. El gobierno dice que en Cuba caben todos los tipos de propiedad, “todos tienen su espacio” la privada, la cooperativa y la estatal. Cabe destacar que el capital brasileño es de los que más invierten ahora en la isla. Otro de los argumentos repetidos hasta el cansancio es que el Estado no puede seguir participando en lo económico a pesar de que la propiedad sea estatal. El Estado simplemente tiene que cuidar el derecho de ejercer los “derechos cívicos”.
 

Una base material para el capitalismo

 
Ahora mismo existe una base real dentro de Cuba para la penetración del capital, el turismo, el cuentapropismo, las remesas, los salarios bajos, la crisis económica, el bloque, etc. han generado un caldo de cultivo fecundo para el capital. El papel del turismo ha generado una nueva ideología capitalista, la obtención del dinero fácil. Hay ya 20.000 graduados que trabajan en el sector turístico. De 1990 al 2014 han visitado Cuba 35 millones de turistas, por esta actividad se mantiene el 11% de la población. Con el turismo ha incrementado la prostitución y el jineterismo. Con el boom del turismo se ha creado 60 empresas mixtas nuevas, estas son del sector de construcción, alimento, comida, transporte aéreo, telefónica, etc. el turismo representa aproximadamente el 7% del PIB (datos distorsionados por las dos monedas existentes). La crisis ha hecho que haya una disminución del gasto en sectores fundamentales. Desde el 2011 con los nuevos planteamientos del congreso se han descentralizado unidades que recibían dinero del estado (se han entregado en cooperativas a los antiguos empleados del Estado, ahora son dueños y ellos pagan el arrendamiento del local al estado y cumplen con sus impuestos). En 2010 el gasto en salud, educación, vivienda, etc. (gasto social) era del 70%; en 2011 de 68%; en 2012 del 64%. Esto se debe particularmente a la disminución de la libreta de racionamiento. Ahora mismo se habla de una reforma en la educación con la cual se intenta reducir las carreras universitarias de 5 a 4 años y dar impulso a carreras cortas técnicas (como en los países capitalistas donde la educación no es un bien fundamental y lo que buscan es cualificar para explotar). El gobierno tiene el control de algunos precios de productos agrícolas pero en general los precios se rigen a partir de la ley de la oferta y la demanda. Esto ha significado una caída del poder adquisitivo pues los precios de los productos son en pesos convertibles (CUC). Para poder mantener el nivel de compra ha habido una migración del trabajo estatal al individual. Así podemos ver como hay una menor demanda en puestos de trabajo como profesores y otros, mientras que hay una fuerte atracción del sector turismo. Esto plantea una serie de distorsiones económicas y políticas, así como un ambiente de expectativa frente a las nuevas medidas, así como una receptividad hacia todo lo que se presente como medidas que van a llevar a un mejor salario.

Economía capitalista

Se piensa que las políticas capitalistas de mercado van a poder mejorar la economía en Cuba, que gracias a estas inversiones se va a poder desarrollar la industria y técnicas de trabajo, cabría preguntarnos si esto es cierto. En los países atrasado o ex coloniales donde los capitales imperialistas han penetrado la inversión extranjera se ha centrado primero en el sector bancario y especulativo, se hacen dueños de los bancos que reportan ganancias tremendas por los cobros excesivos que no pueden hacer en sus países de origen. Solo se invierte en la industria a condición de que exista una mano de obra barata (que no tenga derechos laborales ni sindicatos combativos, salarios de hambre, etc.) y donde la materia prima se pueda utilizar a precios prácticamente regalados. Esta inversión va orientada a crear maquiladoras donde la riqueza producida no se queda en el país sino que se va al extranjero, no se genera un mercado interno mínimo. Las máquinass que utilizan no las fabrican en ninguno de los países, simplemente son transportadas de los países imperialistas, no fomentan el desarrollo tecnológico pues éste se desarrolla en los países imperialistas. La única forma en que se puede desarrollar la economía dentro del capitalismo es desarrollando las fuerzas productivas y acelerando con eso la productividad del trabajo, es decir invirtiendo en nuevas máquinas con tecnología más avanzada. Pero hacer esto en medio de una crisis internacional donde ahora mismo las grandes empresas no son capaces de utilizar toda su industria instalada, no es una muy buena idea para los inversores seguir invirtiendo en desarrollar la industria. No se puede hablar de que la producción que se desarrolle en Cuba sea para alimentar un mercado interno porque este es muy pequeño y la única forma en que se podría desarrollar es con buenos salarios pero esto está en contradicción con la ganancia del capitalista. Hay otro aspecto, más político, en la ecuación sobre la inversión. Los capitalistas no están seguros de que sus inversiones estén aseguradas o de que este proceso no retroceda. Y sus razones tendrán para tener esa consideración. Aunque el gobierno ha planteado algunas medidas para asegurarles sus inversiones, no están seguros que el gobierno pueda garantizar una reacción del pueblo cubano. Este miedo va ser uno de los argumentos a la hora de la negociación y aquí el estado no va poder servir a dos amos al mismo tiempo, o se posiciona con los trabajadores, o con los empresarios que pedirán mano dura, como en China, para que sus ganancias vayan viento en popa.

El papel del Partido Comunista

En los procesos de restauración capitalista en la Unión Soviética y otros países del Este, los “partidos comunistas” han jugado un papel nefasto. En realidad, en la URSS el PCUS no era un partido comunista sino un club de burócratas y arribistas que buscaban por todos los medios convertirse en dueños de los medios de producción. En China los llamados dirigentes del PC Chino son millonarios que utilizan las finanzas del Estado para financiar sus empresas personales. Esta actitud es justamente la contraria de lo que representaba ser un comunista en los tiempos de Lenin cuando aquél que tuviera un carnet entre sus manos significaba que era el más sacrificado y que estaba dispuesto a ir en la primera línea a la lucha contra la intervención extranjera en la URSS. Aunque el PC en Cuba es diferente y hay aún muchos militantes, particularmente entre la juventud y los veteranos, que están dispuestos a defender el proyecto revolucionario socialista, también hay sectores que ven al capitalismo como la única salvación, no para el pueblo cubano sino para sus propios negocios que se han agenciado por su vínculo con el turismo, por su puesto gerencial en tal o cual empresa, etc. Este ala que ahora asoma la cabeza tímidamente y que aún no se atreve a decir sus pensamientos claramente, con la dinámica económica que se está empujando, de apertura de mercado y la introducción de elementos capitalista, poco a poco perderá la timidez y será más agresiva en sus pretensiones. Estos elementos no se han generado espontáneamente en el último periodo, después de que el PCC haya lanzado los lineamientos que dan pie a todas las reformas, 2011, sino que se han venido acentuando a lo largo de décadas en las que han ido escalando en el aparato del partido. No son revolucionarios, como la vieja guardia, la dirección histórica, sino burócratas que se han formado en el aparato, que no tienen vínculos con los trabajadores y la juventud y que se han enseñoreado bajo el amparo del despotismo burocrático.

Lucha de clases

A pesar de lo escandaloso que resulta la Ley de Inversión Extranjera y todo el conjunto de medidas, entre las amplias masas hay un ambiente de expectación. Entre la juventud también hay expectativa pero claramente más crítica, no es casualidad que donde más hay discusiones sobre estas reformas en un primer momento sea en las universidades, y entre intelectuales y artistas. Una de las primeras demandas por las que se va a luchar va a ser por espacios democráticos donde se pueda, no solo hablar y opinar sobre las reformas, sino que se tenga poder de decisión sobre todas aquellas medidas que se puedan ir tomando. En las escuelas y las calles es común la demanda de pedir que se les tome en cuenta. De alguna forma esta demanda refleja un interés por lo que pueda pasar con el futuro del país y del socialismo. Si bien esa expectativa está presente nadie quiere perder las conquistas de la revolución, particularmente la salud y educación. Estas medidas que se han impulsado desde el 2011 han creado una dinámica fuerte de mercado, con la aplicación de la Ley de Inversión, sin duda, ésta se reforzará. En un primer momento puede no haber una oposición seria a estas medidas. Pero esto cambiará rápidamente una vez que se comiencen a sentir los efectos de estas medidas. Un ejemplo muy emblemático es lo que pasó recientemente en Santiago donde los cuentapropistas del transporte público se reunieron y acordaron subir la tarifa a 2 pesos, aumentar el 100% simplemente porque ellos lo plantearon. Al día siguiente hubo prácticamente un motín en la ciudad donde los trabajadores, particularmente los jóvenes, se opusieron fieramente a pagar el aumento, se movilizaron rápidamente y yendo a las estructuras partidarias y de gobierno hicieron que el precio volviera su nivel anterior. Podemos ver que aunque la gente en primera instancia no se va a movilizar en contra del gobierno, menos cuando aún hay algunos –cada vez menos- de la dirección histórica, al frente del Estado, sí lo hará contra los resultados de las políticas de mercado que se están impulsando rápidamente. Ahora mismo los sectores más críticos aún se mantienen entre la intelectualidad pero esto cambiará cuando el mercado comience a ejercer las presiones capitalistas habituales. El pueblo cubano tienen en gran estima las conquistas de la revolución y responderá a todos los niveles ante cualquier intento de atacarlas. Es nuestro deber advertir que, independientemente de las intenciones que pueda haber detrás de estas medidas, las mismas llevan inexorablemente a fortalecer el mercado capitalista y la penetración del mercado mundial y el debilitamiento de la economía planificada. Esto a su vez, más pronto o tarde llevará a minar la base sobre la que se asientan las conquistas de la revolución. En nuestra opinión, los revolucionarios cubanos deben desarrollar una alternativa a este rumbo, que no puede ser otra que la democracia obrera y la perspectiva de extender la revolución a otros países.

NOTAS

i Jorge Martin, Cincuenta años después ¿hacia dónde va la revolución cubana?

ii (ídem)

iii Jorge Martin ¿A dónde va Cuba? ¿Hacia el capitalismos o al socialismo?

iv “En 2010 Cuba empezó a despedir a cientos de miles de empleados públicos y a desregular pequeños negocios minoristas, al tiempo que autorizó la creación de un sector no estatal de más de 450 mil pequeños negocios y entregó tierras en concesión a 180 mil granjeros” (La Jornada, 29 de abril 2014)

v Juventud Rebelde, 30 de marzo del 2014

viLa Jornada, 29 de abril del 2014

viiGranma, 31 de marzo. Presentación del proyecto de Ley de Inversión Extranjera en la Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular por el diputado Rodrigo Malmierca Díaz, Ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, el 29 de marzo del 2014.