Pagina principal Internacional América Latina Bolivia Bolivia: Participación y movilización popular para el proceso y su profundización

Bolivia: Participación y movilización popular para el proceso y su profundización

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A continuación el texto de un afiche de análisis general de la coyuntura, publicado por los camaradas de la CMI en diferentes ciudades del país.

ElMilitante_16Las movilizaciones que se han dado en diferentes ciudades del país tras los últimos meses altamente conflictivos son una clara demostración de la fuerza y la vitalidad del proceso de transformaciones que vivimos y una respuesta clara a la oposición y al imperialismo: cualquier intento de derrocar el gobierno con una “estrategia de masas” es destinada a fracasar y ser combatida frontalmente por los campesinos y trabajadores de Bolivia.

Nadie puede seriamente dudar que exista un interés de la derecha a abanderar y alentar los conflictos sociales. Emblemáticamente, mientras sostiene económica y políticamente a los diferentes conflictos, la oposición ha quedado en silencio frente a la lucha del pueblo de Colquiri y a la nacionalización de aquella mina. Estos representantes de los núcleos fuertes de poder económico del país, juegan con las contradicciones del proceso para volver atrás al tiempo del saqueo descarado de nuestros recursos: este es su único interés. El interés del pueblo, en cambio, es que el proceso avance, supere sus contradicciones en beneficio de las mayorías: por esto es necesario mantener la vigilancia alta.

Sin embargo el punto no es debatir si existan o no afanes golpistas, sino como combatirlos realmente. Como no se podría decir de mejor manera, el Sindicato Mixto de Trabajadores Mineros de Huanuni, al tiempo de recordar que los trabajadores no quedan con los brazos cruzados frente a intentonas golpistas, afirmaba lo siguiente: “La única manera de frenar la arremetida derechista y golpista es afectando y reduciendo sus intereses económicos con la recuperación y nacionalización de nuestros recursos naturales que se encuentran en manos del capital trasnacional, tradicional financiadora de golpes de estado. Eso es profundizar cualquier proceso revolucionario y cualquier otro camino es reformismo y nos conducirá inevitablemente a estas situaciones de incertidumbre nacional que hemos vivido por décadas.

Lamentablemente el gobierno no ha todavía tomado de manera resuelta este camino, prefiriendo balancearse entre intereses sociales opuestos que generan conflictos. En los últimos dos años se han nacionalizado empresas de producción y servicio, lo cual beneficia y beneficiará el desarrollo nacional, pero al mismo tiempo se han concedido incentivos e indemnizaciones a las multinacionales, desviando recursos de la satisfacción de demandas sociales, mientras se sigue permitiendo a bancos privados y empresarios nacionales de acumular fortunas especulando con las necesidades del pueblo. Mientras se convocan a los diferentes sectores a rechazar las infiltraciones de la derecha golpista, se han recibido con los brazos abiertos a sus tránsfugas políticos y a la misma Unión Juvenil Cruceñista, permitiéndoles de constituirse en quinta columna que cultiva privilegios y corrupción.

La unidad de todo el pueblo se forja en el combate contra todos los privilegios de multinacionales, bancos privados y empresarios nacionales, como en Octubre de 2003. El corporativismo de legítimas demandas sociales se supera solo en este marco de lucha común por la recuperación de nuestros recursos. Las intentonas golpistas, como en septiembre de 2008 contra el golpe separatista de la oligarquía oriental, se combaten con la movilización y la participación activa de las masas, promoviéndola, alentándola y ensanchando verdaderos espacios de poder popular y control obrero y campesino sobre la producción, en nombre de las mayorías.

No es tiempo de llamar al apoyo pasivo al proceso. Es tiempo de transformar este apoyo en participación activa, orgánica y militante. Organizándose para luchar en todos los movimientos sociales para aquellas reivindicaciones, como completar las nacionalizaciones, que los hagan verdaderos dirigentes del proceso. A esta que es la batalla política decisiva la Corriente Marxista Internacional convoca a los trabajadores, los campesinos y a la juventud revolucionaria de Bolivia.

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