Análisis Político
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BarnaCon estos 2 significativos titulares, caracterizaban el pasado domingo dos articulistas del periódico El Correo, lo que ha supuesto la jornada de constitución de los nuevos ayuntamientos en todo el país el sábado 13 de junio. En estos actos se ha visualizado el terremoto político que ha supuesto el triunfo de las llamadas Candidaturas de Unidad Popular en las principales ciudades del país.

BarnaComo argumentaban en sus artículos, el bipartidismo resiste aunque seriamente tocado. El PP sigue dirigiendo la mayoría de los ayuntamientos del país, pero pierde 2,5 millones de votos y una parte más que significativa de su poder municipal se evapora. Mientras, en el caso del PSOE, a pesar de perder 700.000 votos, se da la paradoja de que gracias al voto de las organizaciones de izquierda alternativa, duplica su poder municipal y consigue la alcaldía de 17 capitales de provincia frente a 9 en 2011- entre ellas Sevilla- y todo ello a pesar de tener el peor resultado de su historia con un escaso 25% frente al 33% de promedio en las 9 convocatorias de elecciones locales anteriores.

No obstante, al margen del aspecto cuantitativo, lo que realmente expresa el vuelco en la situación política del país ha sido el triunfo de las candidaturas de Unidad Popular y de otras candidaturas de la Izquierda Alternativa, en ciudades claves de los 4 puntos cardinales de la piel de toro.

Empezando en las grandes capitales con la victoria en Barcelona, Madrid, Valencia y Zaragoza, la marejada del cambio alcanzó el noroeste con el éxito de las Mareas Atlánticas en Coruña, Santiago y Ferrol; ha seguido en el norte con Oviedo y el vuelco total en Navarra. Aquí, Bildu con el apoyo de Geroa Bai, Podemos e IU gobernará en Pamplona y en la mayoría de las localidades importantes de su cuenca, también en Estella y Tafalla; en Burlada, la alcaldía pasa a manos de la candidatura impulsada por Podemos, y en Tudela -la 2º ciudad Navarra- fue elegido un alcalde de Izquierda Unida-Ezquerra. La ola del cambio llega también a la España más profunda con el triunfo de IU en Zamora.

El terremoto del cambio también alcanza al sur, donde Cádiz -20 años en manos del PP- pasa a manos de la candidatura de unidad popular impulsada por Podemos. Aquí, el militante anticapitalista José María González "Kichi" fue elegido alcalde a la cabeza de la lista “Cádiz Sí Puede” (respaldada por Podemos). Frente a miles de personas, hizo un discurso en el que rindió homenaje a la "gente común que hace todo. Abre los colegios, barre las calles, construyen puentes, fabrican y encienden la luz de las farolas. ... Ella es el corazón de la ciudad, la que le permite despertar cada mañana con el olor a pan y churros, y de irnos a la cama cada noche protegidos y seguros".  Y enfáticamente agregó: "Quizás nos equivoquemos 100 veces, pero lo reconoceremos y rectificaremos. Nunca vamos a equivocarnos de bando. Frente a quienes desahucian, despiden, explotan, recortan, acaparan y dejan a toda una comarca sin futuro" Cádiz, en Andalucía, es la provincia con el mayor nivel de desempleo de todo el país (más del 42%) y uno de los lugares donde Podemos es más fuerte. Ver video:

Ambiente de fiesta en las calles

Más significativo y sintomático aún ha sido la alegría y el entusiasmo popular que han suscitado la constitución de los ayuntamientos en los que triunfaron las candidaturas de Unidad Popular y de la Izquierda Alternativa.

Miles de personas en Barcelona, Madrid, Coruña, Cádiz, Zaragoza, Valencia, Santiago, Pamplona …… se concentraban en las plazas de los distintos ayuntamientos en un ambiente de confianza en sus fuerzas, al grito unánime de “Si se puede” para celebrar el triunfo y el nombramiento de los alcaldes del cambio.

En Madrid, se bailaba en las calles, como muestra el siguiente vídeo:

En Zaragoza, el nuevo alcalde. Pedro Santisteve, de Zaragoza en Común, saluda a la multitud congregada frente al Ayuntamiento

Zaragoza

En palabras de Ada Colau, flamante regidora de Barcelona: “Nosotros el pueblo, los ciudadanos, hemos hecho posible lo que parecía imposible, ahora no permitáis que os fallemos, porque nuestro único papel es gobernar obedeciendo el mandato popular.”. En su discurso recordó los orígenes humildes de su familia, a sus abuelos que eran gente pobre del campo que se vio obligada a emigrar a Barcelona donde comenzaron a trabajar en el servicio doméstico. Miles de personas abarrotaban la plaza de Sant Jaume para celebrar su elección. Presente, estaba una bandera republicana con las letras UHP (Unión de Hermanos Proletarios, la consigna de la unidad de los trabajadores de los años 30).Se puede ver la celebración en Barcelona en estos vídeos:

En opinión de los articulistas de El Correo este ambiente no se vivía desde la Transición, y más concretamente desde hacía 36 años cuando en las primeras elecciones municipales tras la caída de la dictadura, en 1979, donde el pacto PSOE-PCE permitió conformar mayorías de izquierda en las grandes ciudades del país.

La realidad va más allá, ni siquiera la constitución de los primeros ayuntamientos regidos por la izquierda tras el fin de la dictadura, suscitaron un entusiasmo y una respuesta tan multitudinaria y extendida geográficamente, como la que hemos visto el 12J. Para buscar una comparación adecuada, más bien habría que retrotraerse a las municipales de 1931.

Desplome del PP

Frente a la ola de entusiasmo popular expresada en las tomas de posesión de los candidatos de izquierda, la otra cara de la moneda se reflejaba en los rostros desencajados de los políticos reaccionarios del PP, que con el espectacular desplome del poder municipal del PP, -a pesar del apoyo sin fisuras de Ciudadanos- veían evaporarse muchos de sus cargos y prebendas

¡¡La consternación de la Derecha no es para menos!! Sin ninguna contemplación, las masas les han expulsado del poder en muchos ayuntamientos de los que antaño fueron sus feudos, uno de los casos más emblemático es el País Valenciano donde tras gobernar con mayorías absolutas en casi todas los ayuntamientos e instituciones,- durante más de 20 años-, ahora pierden el control en las capitales de provincia y en todas las ciudades de más de 20.000 habitantes. Sólo conservan 3 referentes de cierta importancia, Benidorm,Orihuela y Benicasim –ninguna de la cuales alcanza los 20.000 habitantes.

En Catalunya, donde nunca fueron muy fuertes se hunden en la irrelevancia y pierden su único ayuntamiento importante, Badalona que pasa a ser dirigido por Badalona en Comú. En este vídeo , se ve cómo una multitud despide con abucheos y calificativos fuertes al ex-alcalde racista de Badalona, Xavier García Albiol.

En Navarra, los reaccionarios de Unión del Pueblo Navarro (UPN), la derecha navarrista, que han controlado la comunidad y los principales ayuntamientos durante décadas, pierden todas las ciudades importantes. En Euskadi, el PP pierde Vitoria donde el frente contra Maroto, -el reaccionario candidato del PP-, otorga la alcaldía al candidato del PNV. Su hundimiento en Euskadi es de tal magnitud, que el PP sólo gobernará en 2 pequeñas localidades de la Rioja Alavesa: La Guardia y Navaridas; y en toda Guipúzcoa sólo contarán con un juntero foral y 8 concejales.

En Galiza, de las capitales de provincia sólo mantienen Ourense y no dirigen ni una sola de las ciudades de más de 50.000 habitantes. En Castilla y León pierden Valladolid y Zamora, y en otro de sus últimos baluartes, la región de Murcia, pierden Cartagena.

En Madrid, además de la capital, pierden la alcaldía de muchas de las ciudades del cinturón industrial que de nuevo se tiñe de rojo: Getafe, Leganés, Móstoles, San Sebastián de los Reyes, Alcalá de Henares, que se suman a San Fernando de Henares, Rivas o Fuenlabrada.

En Leganés, población de 190.000 personas, en el cinturón industrial del sur de Madrid, la lista Leganemos obtuvo seis concejales y quedó segunda, a menos de 700 votos del PSOE.

Hasta en localidades, prototipo de la corrupción extrema y de la "cultura del ladrillo", como Marbella, se han producido cambios políticos significativos, con la izquierda barriendo a la derecha más corrupta. El siguiente vídeo muestra el ambiente tras la jura del nuevo alcalde socialista, con el apoyo de IU y de la candidatura de unidad popular respaldada por PODEMOS:

Igual escenario se produce en Baleares, Canarias y Asturias donde el único baldón lo constituye el caso de Gijón en el que la arrogancia e intereses burocráticos del aparato del PSOE y el sectarismo estéril de los dirigentes locales de PODEMOS hicieron imposible un acuerdo que permitió que siguiera el alcalde reaccionario de Foro Asturias. Por el contrario, cabe destacar la lección política y moral de clase, dada en Oviedo por los dirigentes de la candidatura de unidad popular “Oviedo Sí Puede” y los dirigentes locales de PODEMOS quienes, pese a ser la fuerza de izquierda más votada en la ciudad, rompieron la maniobra burocrática del PSOE de votarse a sí mismos, cediendo sus votos al propio PSOE para evitar que el PP se hiciera con la alcaldía.

En una gran cantidad de pueblos y ciudades de todo el país, los concejales de las candidaturas de unidad popular, y miembros de PODEMOS, juraron sus cargos haciendo mención a las luchas obreras, a los movimientos contra los recortes y la austeridad, O reivindicando la memoria de los fusilados por las tropas franquistas durante la guerra civil. Muchos concejales dijeron que hacían el juramento "por imperativo legal", pero se comprometían a defender los intereses de los trabajadores y del pueblo.

En todas partes, estos nuevos concejales han aceptado recortes sustanciales en sus salarios oficiales (llevando a la práctica el principio de que un representante electo debería recibir un salario que esté en sintonía con el de sus electores), y han renunciado a sus coches oficiales, etc. También se han comprometido a gobernar con derecho a ser revocados y con la participación directa de la los vecinos de los barrios.

Estos son gestos altamente simbólicos que reflejan el cambio radical en la política española desde la explosión del movimiento de los indignados del 2011. Los alcaldes de las "Mareas" en Galicia se negaron a asistir a una ceremonia religiosa tradicional el día después de su toma de posesión, en la que los alcaldes recién elegidos se supone que deben prometer lealtad al apóstol Santiago, el santo patrón de Galicia. En su primer día en el cargo de alcaldesa de Barcelona Ada Colau tomó el metro para ir a defender a una familia amenazada de desahucio en el barrio obrero de Nou Barris (donde su lista Barcelona en Comú obtuvo más del 33% de los votos). Dicho desahucio fue impedido.

Aquí debajo, Xulio Ferreiro, alcalde de Coruña, saluda a la multitud reunida en la plaza:

La Unidad Popular y nuestras tareas

Como muestran las editoriales de prensa, los comentarios en radio y tv, tanto a nivel estatal como internacional,- más aún en el actual contexto de agravación de la crisis griega, la burguesía y sus estrategas están seriamente preocupados por el desarrollo de los acontecimientos en España.

Los más perspicaces empiezan a ser conscientes de las implicaciones revolucionarias de estos acontecimientos. Y se interrogan acerca de los efectos que está teniendo y va a tener esta nueva situación en el ambiente y la conciencia de las masas de la clase trabajadora.

Al igual que un enorme entusiasmo y esperanzas de que ahora las cosas van a cambiar, los resultados de las elecciones municipales y los nuevos alcaldes también han suscitado un número importante de debates estratégicos. En primer lugar, para decenas de miles de activistas, es claro que la unidad de los diferentes partidos a la izquierda del PSOE ha sido crucial para garantizar estas victorias. Esto ha abierto un intenso debate sobre la necesidad de algún tipo de lista única incluyendo Podemos, IU y diferentes organizaciones nacionalistas de izquierda para disputar las próximas elecciones generales. Hay obstáculos para esto, incluyendo los intereses de los aparatos de las diferentes organizaciones, rivalidades mezquinas, etc.

El debate también se ha centrado demasiado en los aspectos puramente técnicos de esa unidad (cuál debería ser el nombre de la candidatura, el mecanismo para elegir a los candidatos, el papel de cada partido, etc.), más que en los aspectos programáticos. Esto es como empezar la casa por el tejado. La unidad debe basarse en un programa comúnmente acordado de medidas concretas que deben adoptarse para revertir los recortes y medidas de austeridad, así como garantizar los derechos básicos como la educación, la salud, la vivienda, etc.

Otra cuestión que ha estado hasta ahora ausente en el debate es el vínculo necesario entre la lucha en las instituciones, y la movilización de masas de los trabajadores y de la juventud en las calles. Debemos entender que el trabajo en las instituciones, en particular a nivel de los ayuntamientos, es extremadamente limitado en su alcance. A esto hay que añadir el hecho de que los nuevos alcaldes en la mayoría de los casos dependen de alianzas muy frágiles con otras fuerzas, incluido el PSOE. La única manera de fortalecer su posición es utilizando las movilizaciones masivas en las calles y confiar plenamente en ellas. Los concejales y alcaldes deben rendir cuentas ante las asambleas de vecinos en cada barrio para que la presión de la acción de masas pueda ser ejercida sobre las instituciones.

A pesar de todas las dificultades que hay planteadas, la elección de los nuevos alcaldes y concejales, en un nuevo y cualitativo paso más adelante en la expresión política del profundo proceso de movilización masiva de los trabajadores en los últimos 5 años, y un soplo de aire fresco. Le da al movimiento plena confianza en su propia fuerza, así como la esperanza de que el régimen y sus políticas de austeridad pueden ser derrotados.

Los marxistas debemos participar enérgicamente en este movimiento, siendo activos en sus batallas diarias, mientras que permanentemente debemos señalar que la única manera en que puede lograrse una victoria duradera es desafiando al podrido sistema capitalista en su conjunto.

Nota: Las aportaciones del compañero Jorge Martín para este artículo las hemos tomado de su artículo en inglés, publicado en marxist.com: Spain: Masses cheer new mayors as right wing is wiped out from main cities (15 de junio 2015)

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