Pagina principal Internacional América Latina Argentina Argentina: La carrera al 2015 entre salarios, precios e inflación

Argentina: La carrera al 2015 entre salarios, precios e inflación

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En estos primeros meses del año los aumentos en transporte, nafta, servicios en general, generaron una estampida de precios. A esto, se suman la caída del consumo y las dificultades en las exportaciones a Brasil por la caída de la demanda automotriz.

La previsión de crecimiento para este año en la Argentina se redujo de 2,6% a 1% según la CEPAL, quien sostiene que “las economías de América del Sur más especializadas en la producción y exportación de recursos naturales se verán afectadas negativamente por el menor crecimiento de China, dada la menor demanda de estos productos por parte de ese país”.

El comercio viene disminuyendo mes a mes. Como venimos advirtiendo desde diferentes materiales, Argentina y la región, sus economías, se encuentran en un espiral descendente.

Ahí está la integración Latinoamericana que muestra su inviabilidad sobre bases capitalistas. La burguesía brasileña ante su crisis reniega, como es de esperar, de dicha integración, descargando la crisis sobre los trabajadores argentinos. Esta es la conducta de los capitalistas de un lado y del otro de la frontera. Sólo podremos conquistar una genuina integración Latinoamericana sobre bases Socialistas.

Las decisiones políticas económicas implementadas por el Gobierno Nacional, vuelven a enfrentarse con esta cruda realidad, que más tarde o más temprano, por más que se intenten implementar medidas para controlar e incentivar la producción capitalista, resulta más que una posición idealista ya que lo que no se tiene no se controla.

El gobierno lleva adelante además, medidas que socavan su propia base, otorga subsidios a los empresarios industriales  por más de $10.000 millones, mientras que quita subsidios a la población en los servicios de luz, gas y agua.

Se inauguran ramales del San Martín, con material rodante de primer orden, para más luego entregar nuevamente a los concesionarios privados que hicieron fortunas, sin invertir un peso.

Otorga subsidios a las industrias y Peugeot - Citroën suspende a 1100 operarios  por tiempo indeterminado, reduciendo los salarios a un 65%, Iveco suspendió a 500 operarios y General Motors baja la producción, Renault y Volkswagen comienzan las suspensiones. Y tan sólo, los jefes sindicales de la UOM, plantean el vergonzoso plan de absorción de 600 operarios suspendidos, en el marco de un programa de capacitación y formación a cambio de que la terminal se haga cargo del pago de los sueldos. O, las declaraciones del Secretario General de SMATA, Ricardo Pignanelli, aseguró ayer que la crisis del sector automotriz, que afecta a unos 12 mil trabajadores de terminales y fábricas de piezas para vehículos, “es coyuntural”. “Estamos ante un tema que ojalá sea coyuntural, yo particularmente creo que es así”, sostuvo Pignanelli (Clarín, 8/5/14).  Por su parte, el Secretario General de la CGT oficialista, Antonio Caló, sostuvo que "Estamos preocupados por los despidos, por ahora estamos tratando de que no los haya, sino que se vaya a suspensiones por dos meses y los compañeros cobren el 70% de sus salarios. Hasta junio tenemos los puestos de trabajo asegurados" (Infobae, 8/5/14). Lejos de una defensa incondicional de los puestos de trabajo, estos “señores” facilitan la tarea de los capitalistas.

Por su lado, el Ministro del Gabinete amenaza a los Bancos a una nueva intervención del Estado Nacional, en la medida que no asuman políticas  para que vuelvan los créditos a “tasas razonables”. Por cierto, un sector que ha tenido ¡¡pingues ganancias!! y tasas usurarias. Según un artículo publicado en el Suplemento Cash del diario Página 12 (23/03/2014) el sistema financiero argentino presenta los indicadores de rentabilidad sobre el patrimonio neto (ROE) y rentabilidad sobre el activo (ROA) más alto a nivel mundial. Cita el artículo al índice  Financial Soundness Indicators  del FMI “Los datos que se desprenden son elocuentes: el sistema financiero argentino presenta el ROA más alto del G-20, 84% superior a Indonesia, que le sigue en el ranking y muy lejos de países industrializados como Italia, Francia, Japón, Reino Unido, Corea del Sur o China, e incluso de Turquía”. También compara la Rentabilidad sobre Activo entre Argentina y Brasil, los bancos argentinos es de 4,66%, mientras que en Brasil es de 1,39%. Estos datos se encuentran actualizados hasta activo entre el tercer trimestre del 2013. El otro indicador relevante es la rentabilidad sobre el patrimonio neto. “Los bancos argentinos encabezan el listado con 38,81%”. Para terminar señalando que según el Informe sobre Bancos, publicado por el Banco Central, en diciembre de 2013, las ganancias “de los bancos extranjeros es un 31% por ciento superior al de los bancos privados nacionales, y un 40% por ciento mayor a los bancos públicos.”

La Militancia

Las iniciativas de ganar la calle hacia el 2015, por parte de la militancia kirchnerista,  no basta por sí solo, ya que el empresariado se agiganta con la crisis, se regocija ante las dificultades y debilidades del gobierno para desarrollar políticas que mantengan el consumo y el trabajo. Se frota las manos entre bambalinas con el sarcasmo de aquellos que tienen resto. Sus acólitos sindicales de la CGTs y CTA opositoras, llevan adelante el trabajo sucio de pretender sin más, la adhesión de cientos de miles de trabajadores, a políticas que son vistas y olidas por el instinto de la clase, como una vuelta a la desocupación, a la mala vida, y al desánimo; sin reparar siquiera, que sus artes de las desesperanzas, los empujan al margen de la impotencia y aislamiento.

Muchos son los activistas que defienden al gobierno esgrimiendo su carácter progresista, nacional y popular. Acusando a una izquierda que se niega a ver (que no soporta) los avances para las familias obreras en esta década. Pero es cierto que estos avances, se inscribieron en las luchas que se venían llevando a cabo desde aquellos tiempos del 2001.

Una izquierda que pretende tapar el sol con las manos. Y es esto lo que sienten los cientos de miles de jóvenes y trabajadores, hombres  y mujeres comunes. El mismo sol que se opaca de momento a momento, amenazado por un temporal que no pretende vestirse de ciclo, más bien un temporal orgánico a la propia esencia de la catástrofe capitalista.

Es la acción política de la militancia la que puede poner un freno a esta situación pero a medida que la crisis capitalista se profundiza, el margen de maniobra para construir políticamente una respuesta a los embates del empresariado y la derecha (de adentro y de afuera) se achica cada vez más. Debemos poner, con carácter de urgencia, estos debates entre nuestras prioridades, de lo contrario no podremos afrontar eficazmente la etapa política que se abre en donde los sectores del establishment vienen por lo conquistado en la última década, por el salario y el empleo.

Avanzar

¡Entonces de qué se trata! Se trata de dar pasos certeros, claros, avanzando en agrupamiento y organización. Definiendo las tareas para la clase obrera y ¡trabajadores del mundo uníos! ¿Y unidos para qué? Para dar batalla a la canalla capitalista, ya que su patria son los negocios e intereses. Los mismos que dijeron que estaban junto al gobierno, no hace mucho tiempo; y que hoy se siente, en la experiencia del cuerpo y de las manos del pueblo que sufre, que pretenden retrotraer el reloj de la historia al pasado neoliberal.

Dar batalla en organización para que los militantes político sindicales nos encontremos juntos para enfrentar los futuros 10A de la oposición, que no quieren un Estado que subsidie la “vagancia”.

La Presidenta Cristina Fernández se empecina que todos vayamos en el mismo tren -capitalistas y trabajadores- . Pero nada se puede esperar de los capitalistas sólo que estemos en el furgón de cola del tren comandado por ellos, por cierto un tren que nos lleva a mal destino. Es que en el día a día el gobierno muestra dificultades para disciplinar a los capitalistas más aún en una crisis orgánica global, quedando en evidencia, los límites de esta política que intenta conciliar intereses antagónicos, mostrando los síntomas inocultables de un capitalismo no duda en arrasar con cualquier conquista con tal de mantener su tasa de ganancia.

Decirnos que se puede construir junto a los capitalistas, significa desarmar políticamente a los miles de hombre y mujeres que quieren ir por más, que confían en el Proyecto Político.

Por el contrario, se trata de confiar en las verdaderas fuerzas de la clase obrera y los sectores postergados para avanzar y dar una respuesta desde los trabajadores a la ofensiva capitalista que arremete contra las conquistas de estos años. No podemos dejar pasar un despido, ni dejar que el salario se reduzca; y en la medida que no se den pasos firmes hacia la nacionalización de los resortes fundamentales de la economía, comenzará un retroceso en nuestras condiciones de vida.

Somos los trabajadores, quienes construimos el mundo con nuestras manos y cerebros, es la juventud obrera que puja por un futuro mejor, por esto resulta indispensable construir una respuesta desde los trabajadores para todos los sectores oprimidos. Solo un  proyecto político basado en la participación activa de los trabajadores, que tomen en sus manos su propio destino, podrá satisfacer de manera definitiva estas demandas.

Un proyecto político que trueque en construir una nueva legalidad, el Socialismo.

¡Ni despido, ni suspensión!

No al empleo precario, no al trabajo en negro. Pase a planta permanente.

¡Por 8 horas de trabajo! Reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario.

Estatización sin compensación y bajo control de los trabajadores de todas las empresas que cierren o despidan trabajadores.

Monopolio del Comercio Exterior.

Por una Única Banca Estatal.

Efectivización de la escala móvil precios-salarios para no perder poder adquisitivo y que no se degraden aún más nuestras condiciones de vida. Indexación de los salarios con los precios cada 3 meses.

Implementación de un Plan de Obras Públicas que dote de infraestructura plena a nuestros barrios y localidades (viviendas, canalizaciones, cloacas, instalaciones educativas y para ocio, hospitales y Centros de Salud, rutas, etc.) y así acabar de manera definitiva con la desocupación.

Reestatización sin compensación de todas las empresas privatizadas (ferrocarriles, agua, luz, gas, teléfonos, etc.) bajo control obrero.

Reestatización 100% x 100%  de YPF bajo control obrero.

Para sacar los recursos que permitan implementar todas estas medidas: nacionalización y estatización de la Banca, monopolios, multinacionales y latifundios bajo el control de los trabajadores y sin compensación, para así planificar los recursos productivos en beneficio de la mayoría de la sociedad.

Desconocimiento de la Deuda externa.