Pagina principal Internacional América del Norte Quebec: miles de estudiantes en la calle en un nuevo movimiento huelguístico

Quebec: miles de estudiantes en la calle en un nuevo movimiento huelguístico

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El 21 de marzo, miles de estudiantes se manifestaron en las calles de Montreal para protestar contra las políticas de austeridad. La manifestación fue parte del movimiento anti-austeridad, "Primavera 2015", organizada por varias asociaciones de estudiantiles. El lunes 23 de marzo se inició oficialmente la huelga estudiantil, en la que participaron más de 50.000 estudiantes y está previsto que continúe durante las próximas dos semanas, previas a la gran manifestación que tendrá lugar el 2 de abril.

Otros 150.000 estudiantes votarán las jornadas de huelga en los próximos días. Muchos creen que este es el comienzo de otra "Primavera del Arce", como la que se vivió en 2012, en la que miles de estudiantes tomaron las calles durante varios meses.

Esta huelga, sin embargo, está a un nivel cualitativamente diferente a la multitudinaria huelga estudiantil de 2012. Esta huelga se ha convocado, no sólo contra el aumento de las matrículas y los recortes en la educación, sino contra el programa de austeridad general del gobierno, que está afectando principalmente a los trabajadores del sector público por el momento. Además de esto, esta huelga estudiantil tiene como objetivo específico desembocar en una huelga de los trabajadores. La huelga se lanzó el sábado 21 de marzo con una gran manifestación organizada por ASSÉ (Asociación de Solidaridad Estudiantil). Más de 10 mil personas salieron a la calles a pesar de las malas condiciones climáticas. Varios compañeros de nuestra organización (la CMI) estuvieron presentes en la manifestación con una pancarta que decía: "Luchar contra los recortes, luchar contra el capitalismo, apoyar a los trabajadores" y nuestro nuevo manifiesto para el movimiento.

Esta semana la huelga se ha llevado a cabo con mucho éxito; los estudiantes han organizado piquetes en las clases y se han manifestado en contra de los recortes. Se han producido algunos enfrentamientos con estudiantes anti-huelga. En el siguiente video de la Universidad de Laval podemos ver uno de esos momentos; un estudiante trata de entrar en un aula bloqueada y pide ayuda a uno de los agentes de policía. Éste es el diálogo que se produce entre ellos:

Agente de policía: "¿Votó su Asociación a favor de la huelga?"

Estudiante: "Bueno, sí..."

Agente: "Entonces, lamentablemente está usted en huelga"

Un importante acontecimiento ha sido el resurgimiento de la tradición de las "manifestaciones nocturnas", que se inició en 2012 después de que el gobierno expulsara de las negociaciones a los representantes estudiantiles de ASSÉ. El martes, más de 5.000 estudiantes y jóvenes salieron a las calles de Montreal y se manifestaron durante horas coreando consignas anti-austeridad, anti-gubernamentales y anticapitalistas. Se desplegó un gran contingente de policía anti-disturbios y hubo muchas provocaciones contra los manifestantes. Trataron claramente de instigar la violencia entre los manifestantes para justificar la represión; más tarde durante la noche la policía usó gases lacrimógenos y balas de goma. En Montreal, se han producido decenas de arrestos y multas en los últimos días por parte de la policía. En la ciudad de Quebec, la represión ha sido particularmente brutal; más de 270 personas se vieron cercadas y detenidas en una manifestación el martes por la noche.

Quebec, como gran parte del mundo capitalista, está experimentando una profunda crisis económica. Con unas perspectivas económicas deprimentes, no se ve cómo poner fin a la crisis de la deuda pública actual de Quebec. La Agencia de Calificación Crediticia, Moody’s, ha amenazado en varias ocasiones con rebajar la calificación de Quebec si no se acaba con el déficit. Bajo esta presión, el gobierno liberal anunció una serie de políticas austeras contra los derechos y condiciones de vida de los trabajadores y jóvenes quebequenses. El conjunto de los servicios públicos como las pensiones de los trabajadores municipales, la educación, la sanidad, el cuidado infantil y los salarios se enfrentan a recortes presupuestarios. El gobierno anunció un recorte en los presupuestos de 2016 que asciende a 2300 millones de dólares, y se prevén mayores recortes en el futuro. Pero, como está demostrando este nuevo movimiento, estos ataques no se tolerarán de forma pasiva.

La protesta del pasado sábado contra las políticas de austeridad movilizó a varias miles de personas. Charlotte Gilbert, portavoz del movimiento, Primavera 2015, explicó que estas luchas son, "… un movimiento social que reúne a los militantes de sindicatos locales, estudiantes, colectivos y grupos comunitarios de toda Quebec." La estrategia general de Primavera 2015 consiste en hacer presión para convocar un "paro social", en lugar de aislar a los estudiantes como fue el caso en 2012. Este es un paso importante en la dirección correcta, y también es importante que los estudiantes tengan éxito en vincularse con los trabajadores. Sólo la clase obrera puede poner de rodillas a la clase gobernante, ya que sin su fuerza de trabajo la sociedad se paraliza.

El potencial para una acción de este tipo existe. La diferencia fundamental entre este movimiento y el de 2012 es, de hecho, que no es fundamentalmente un movimiento estudiantil, sino un movimiento de la clase obrera organizada. En Quebec, los trabajadores están descontentos por las reducciones salariales, de las pensiones y pérdidas de beneficios sociales. Se prevén luchas laborales en los próximos meses como consecuencia de estos planes de austeridad.

En otoño pasado ya se vivieron manifestaciones masivas de trabajadores. La mayor de estas manifestaciones consiguió sacar a unos 100.000 trabajadores a la calle, en respuesta a la odiada reforma de las pensiones municipales. El estado de ánimo de los trabajadores no ha dejado de radicalizarse desde el otoño pasado. Recientemente, numerosos sindicatos locales votaron a favor de una huelga general de 24 horas para luchar contra los planes de austeridad. Las bases sindicales, desde los trabajadores de la sanidad a los profesores de CÉGEP, exigen medidas concretas a sus sindicatos. A pesar del estado de ánimo evidente de la militancia en Quebec, los dirigentes sindicales desafortunadamente se muestran vacilantes sobre esta cuestión y han declarado que no hay planes para convocar huelga.

Debido a la gravedad de la crisis económica en Quebec, el gobierno tiene poco espacio para otorgar concesiones al movimiento anti-austeridad. Negociaciones amistosas, como las que hemos podido ver en el pasado, no se pueden esperar en el actual contexto. Las huelgas estudiantiles aisladas, o incluso, las huelgas de trabajadores aisladas, no pueden acabar con los recortes en este período. Por lo tanto, una huelga general de 24 horas sería un enorme paso para demostrarle a la clase gobernante quién lleva realmente las riendas y mostrarle a la clase obrera su poder real en la sociedad. Los dirigentes sindicales deberían someter esto a votación en todas las secciones locales, comenzar los preparativos y estar dispuestos a tomar nuevas medidas de huelga si es necesario.

El papel de los estudiantes en esta lucha contra las políticas de austeridad es limitado, ya que son los trabajadores los que tienen el poder económico para bloquear la economía y golpear a la patronal y a sus representantes en el gobierno donde más les duele. Por lo tanto, es imperativo que la lucha de los estudiantes se enfoque en solidarizarse con los trabajadores que están entrando en lucha. Por ejemplo, los dirigentes de las asociaciones estudiantiles deberían formar comités de solidaridad para movilizar a los estudiantes en participar en los piquetes sindicales durante la huelga. Las asociaciones estudiantiles deberían plantear reivindicaciones que unan al movimiento obrero y estudiantil y ayuden a los militantes de base de los sindicatos a empujar a sus lideres para aplicar métodos y lanzar reivindicaciones más combativas.

En este período de crisis profunda capitalista, no seremos capaces de convencer a los representantes de la burguesía para que pongan fin a los planes de austeridad. Este sistema no es capaz de proporcionar a los trabajadores y la juventud un futuro digno y, en realidad, las cosas se ponen cada vez peor. Si esto es todo lo que el capitalismo puede ofrecernos, entonces debemos terminar con él definitivamente! Debe construirse una sociedad verdaderamente democrática dirigida por la clase obrera basada en las necesidades sociales, en lugar del beneficio privado. Estas ideas socialistas son las únicas ideas que son capaces de sacarnos de este caos creado por el capitalismo.