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Primero fue el escándalo provocado por Chelsea Manning y Julian Assange, sobre los escalofriantes crímenes de guerra de EE.UU. en Irak y Afganistán y la cínica conducta de la diplomacia norteamericana. Después, vinieron las revelaciones de Edward Snowden sobre la recopilación masiva de información ejercida por la NSA (la Agencia de Seguridad Nacional del gobierno de EE.UU.): supimos que todo lo que hemos leído, escrito, o hablado por teléfono o Internet en la última década o más, se ha registrado y archivado y puede recuperarse a discreción. Se les tildó de enemigos de Estado, de traidores, y se les amenazó con la pena de muerte, los tres o se encuentran en prisión o se han visto forzados a esconderse o exiliarse. Ahora, el gobierno de EE.UU., en una cínica maniobra pre-electoral, está sacando los trapos sucios a relucir hipócritamente, corroborando estas revelaciones, y otras depravaciones aún mayores del gobierno.

Cerca de tres  meses después de la muerte de Michael Brown, un joven negro desarmado de 18 años de edad, Darren Wilson, el agente de policía que le disparó varias veces a pesar de que Brown había levantado los brazos en señal de rendición, permanece libre y seguramente en la clandestinidad. La región de St. Louis se encuentra tensa a la espera de la decisión del gran jurado sobre si debe o no presentar cargos en contra de Wilson. El crimen de Brown ha llamado la atención sobre el hecho escalofriante de que un promedio de dos hombres negros son asesinados por la policía cada semana en los Estados Unidos.

La Ley de Asistencia Sanitaria Asequible (Affordable Care Act –ACA- en sus siglas en inglés), conocido coloquialmente como "Obamacare", ya se está aplicando por todo el país. Las dificultades técnicas que atravesó su página web coparon los titulares de los periódicos durante semanas — ocultando los verdaderos hechos acerca del programa. Muchos norteamericanos tienen grandes esperanzas en este programa promulgado por Obama, en particular los jóvenes trabajadores que no gozan de ninguna cobertura médica. Seguramente pensaron que cualquier cambio debe ser mejor que el status quo. Pero, ¿cuál es la realidad?

Hay una gran cantidad de actividad y murmullo alrededor de la lucha por elevar el salario mínimo en los Estados Unidos. Aquí proporcionamos un artículo escrito por Tom Trottier de Socialist Appeal de EEUU, que explica el papel de los salarios bajo el capitalismo y lo que realmente se ha logrado hasta hoy.

Barack Obama-The White HouseDada la falta de oportunidades para la expresión política en los Estados Unidos, las elecciones de 2013 ofrecen una percepción sobre cómo están las cosas políticamente y en qué dirección se están moviendo. La frustración con los responsables políticos y la repugnancia con la "política al uso" han alcanzado niveles récord.

El asesinato de un joven de 18 años desarmado, Michael Brown, seguido por la disolución de una marcha de protesta por la policía antidisturbios con perros, ha dado rienda suelta a la ira y la frustración de la juventud negra en el hasta ahora tranquilo suburbio obrero de Ferguson en St. Louis, que fue testigo de una noche de saqueos y vandalismo. Estos acontecimientos, sobre todo, demuestran que hay enormes presiones acumulándose en la sociedad de Estados Unidos, apenas a una pulgada por debajo de la superficie.

Obama Cantor Pelosi Boehner Reid McConnell-White HouseComo explicábamos en el último editorial de nuestra revista Socialist Appeal, Se profundizan las divisiones en la clase dominante, el cierre del gobierno estadounidense por la crisis presupuestaria federal y la oposición Republicana a la reforma sanitaria de Barack Obama ("Obamacare") es, en última instancia, un reflejo de las contradicciones insolubles del capitalismo. Debido al gran interés de nuestros lectores sobre lo que está sucediendo en los Estados Unidos, hemos decidido ampliar nuestra explicación y análisis de la situación actual.