USA_ocupaWall_StreetLa clase política no puede seguir ignorando el movimiento. Esto no es como el movimiento del conocido Tea Party, la esencia destilada de la histeria reaccionaria de la clase media de la que se han nutrido los republicanos para sus propios fines cínicos.

Ayer, decenas de miles de manifestantes volvieron a marchar por las calles de Nueva Yorq, desarrollándose igualmente otras manifestaciones en otros rincones de los Estados Unidos en un movimiento que está en ciernes de adquirir un carácter de masas. Publicamos la primera parte de un artículo de Alan Woods, publicado en www.marxist.com ayer, analizando las movilizaciones de la última semana.

22 de febrero, Madison. Foto: Nickolas NikolicPublicamos éste artículo de miembro de la Campaña por un Partido Laborista de Masas en los EEUU. El artículo fue escrito el 24 de Febrero cuando los sindicatos de Madison anunciaron que iban a discutir la convocatoria de una huelga general en respuesta a los recortes y ataques a la negociación colectiva por parte del gobernador.

Este artículo fue escrito a mediados de julio, cuando se dio la posibilidad de que se llegase al impago de los organismos federales norteamericanos ante la inicial falta de acuerdo entre Demócratas y Republicanos para incrementar el techo del déficit admitido por la legislación.


En las recientes elecciones de mitad de mandato, los republicanos hicieron un regreso espectacular después de la derrota electoral hace dos años. Ganaron varias gobernaciones y escaños en el Senado, y tomaron el control pleno de la Cámara de Representantes de EEUU. ¿Cómo fue esto posible?

Richard Trumka. Foto: Jobs With JusticeJohn Peterson, de la Campaña por un Partido Laborista de Masas, escribe una carta abierta a Richard Trumka en respuesta a las recientes declaraciones de Trumka relativas la reducción de la AFL-CIO de las contribuciones al Partido Demócrata.

 

El pasado 3 de noviembre la Reserva Federal de EEUU (equivalente al Banco Central) anunció otra ronda de la llamada "expansión cuantitativa", o "imprimir dinero" como lo conoce la mayoría de la gente. Otros 600.000 millones de dólares serán inyectados a la economía de Estados Unidos con el fin de evitar una nueva recesión y de reducir el desempleo. La clase dirigente de EEUU está preocupada y continúa con sus medidas extraordinarias que intensificarán aún más las contradicciones de la economía mundial.