Declaración del Comité de Redacción de Socialist Revolution – Bernie Sanders abandona la carrera de las primarias Demócratas. Es un golpe duro para millones de personas que esperaban que su campaña ofreciera un camino a seguir, una forma de luchar contra los multimillonarios que gobiernan Estados Unidos. Pero también es un punto de inflexión. Para estos millones de personas, puede ser el la gota que colma el vaso.

Una vez más, la necesidad se ha expresado a través del accidente. Lo sucedido en Iowa revela la naturaleza podrida de la democracia capitalista estadounidense. Este pequeño Estado del Medio Oeste ha ido cobrando importancia política durante los últimos meses, durante los cuales los candidatos han invertido miles de dólares y tiempo en un esfuerzo por ganar impulso de cara a las elecciones de noviembre. Sin embargo, hemos asistido a un caso de incompetencia inimaginable, o sabotaje cínico, dependiendo de las preferencias por las teorías de la conspiración de cada cual.

En la mañana del martes 22 de octubre, Max, un camarada de Fightback (la Corriente Marxista Internacional en Canadá) fue arrestado por policías vestidos de civil frente a su casa en Hamilton. Su familia fue obligada a ver cómo Max era esposado y forzado a subir al coche de la policía.

Una oleada de tiroteos perpetrados por fanáticos de extrema derecha ha conmocionado nuevamente a todo el mundo. Los tiroteos en el mes de agosto en Gilroy, California y El Paso, Texas, ejecutados por individuos que compartieron manifiestos fascistas e hicieron públicas sus ideas antes de sus ataques, se cobraron la vida de 25 personas. Habría que estar ciego para no ver que los políticos reaccionarios de derecha como el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, son cómplices del aumento de los ataques fascistas.

Alrededor de 50.000 miembros de la Unión de Trabajadores del Automóvil (United Auto Workers, UAW) se han puesto en huelga en las fábricas, almacenes y oficinas de ingeniería de General Motors en los EEUU. La huelga empezó a medianoche del domingo 15 de septiembre. El sindicato de camioneros (los “Teamsters”), que representa a los transportistas, declaró que respetaría los piquetes y no haría repartos a concesionarios hasta que terminara la huelga. Esta es la primera huelga en GM desde hace 12 años y forma parte de la creciente ola de huelgas y acciones sindicales que empezaron con la huelga de profesores en Virginia Occidental.

La semana pasada, se hicieron dos intentos por separado para detener las actividades de Fightback utilizando la violencia y la intimidación. El primer incidente, que involucró a un grupo de unas cinco personas, ocurrió en un evento de Fightback en la Universidad de Carleton, en el que nuestros militantes y asistentes fueron acosados, nuestros materiales fueron arrojados al suelo y pisoteados, y se intentó destruir nuestra bandera. Bajo la amenaza de violencia física, decidimos cancelar el evento. El segundo incidente involucró a varios partidarios de Yellow Vest Canada, un grupo fascista, que hicieron un llamamiento público para interrumpir violentamente un evento nocturno en Toronto. Afortunadamente, este segundo ataque fue cancelado, pero no sin antes recibir la advertencia de que nuestros eventos futuros estarían bajo su objetivo. Presentamos aquí una relación de estos dos incidentes, y nuestra respuesta a los mismos.