El pasado 8 de abril, los húngaros acudieron a las urnas después de un período de campaña que no se ha visto desde la caída del estalinismo. Una de las funciones de la democracia burguesa es crear un falso sentido de participación. Las elecciones anteriores se llevaron a cabo generalmente en una atmósfera de anticipación, con el público siguiendo los debates entre los partidos políticos en los medios de comunicación, y discutiendo los acontecimientos en las esquinas y en el trabajo. La gente sentía que tenía algo que decir sobre su destino. Sin embargo, en los últimos ocho años ha habido un cambio fundamental en el carácter del proceso democrático de Hungría.

La huelga de los ferroviarios dio un claro impulso a la movilización de otros sectores de los asalariados y a la movilización de los estudiantes. Recolectores de basura, empleados de Air France, funcionarios, abogados, carteros, trabajadores de hospitales y residencias de ancianos (entre otros): cada día, nuevos sectores están entrando en la lucha o se declaran dispuestos a ello. La "convergencia de las luchas" ya no es solo una consigna; es un hecho.

Alek Atevik, miembro del Comité Central de la organización macedonia Levitsa (Izquierda) y una figura destacada de la sección yugoslava de la Corriente Marxista Internacional (CMI), habló con Epanastasi ['Revolución'] sobre los mitos nacionalistas y la necesidad de la solidaridad de clase internacionalista.

Sarkozy está siendo investigado por corrupción. Lo hemos visto en un coche policial camino del Tribunal Correccional. Este era el que, después del crack del 2008, habló de "refundar el capitalismo sobre bases éticas". Un año antes estaba recogiendo un sobrecito o un maletín con 20 millones de dólares de manos de Gadafi, quien a escala internacional dejaba caer cierta liquidez por lugares estratégicos. Por las jaimas del presidente asesinado han pasado José María Aznar, Gerard Schröder, Berlusconi, Sarkozy, Zapatero, etc, etc...

Las elecciones italianas –un terremoto político en el verdadero sentido de la palabra– han producido lo que se había predicho durante mucho tiempo: un parlamento sin mayorías, sin ningún partido o coalición de partidos, capaz de formar un gobierno mayoritario. Los comentaristas burgueses serios han lamentado el hecho de que más del 50 por ciento del electorado votara por partidos "populistas" en contra del establishment, mientras que los partidos en los que el sistema ha descansado durante los últimos 25 años se han visto seriamente debilitados.

Francia ha entrado en una nueva fase de la lucha a medida que el presidente Emmanuel Macron se acerca a un importante enfrentamiento con los trabajadores del sector público. El país está convulsionado por una serie de huelgas, manifestaciones y enfrentamientos entre las masas y las autoridades estatales.

Miembros del Partido Laborista Británico y de los sindicatos han lanzado una nueva campaña llamada Labour4Clause4 (Laboristas por la Cláusula 4), que tiene como objetivo restaurar la Cláusula 4 en los Estatutos del Partido, y comprometer al Partido Laborista con las políticas socialistas. Esta campaña cuenta con el pleno apoyo de Socialist Appeal (sección británica de la CMI). Hacemos un llamamiento a las agrupaciones locales del Partido Laborista, agrupaciones sindicales y organizaciones estudiantiles para que lo apoyen donde sea posible.