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Evo-con_el_dedo_en_altoNo se aplacan las protestas y la oleada de indignación por la brutal represión policial de la marcha indígena en defensa del TIPNIS. Por tercera vez en pocos meses el propio Evo Morales tuvo que dar la cara en un discurso a la nación anunciando el paso atrás del gobierno y la suspensión de la controvertida construcción de la carretera San Ignacio de Moxos – Villa Tunari, que afecta al TIPNIS, hasta realizar un “debate nacional”.

Condenamos de la manera más enérgica, la violenta, injustificada y premeditada represión policial de la marcha indígena en defensa del TIPNIS y exigimos la inmediata liberación sin cargos de todos sus dirigentes arbitrariamente detenidos.

Publicamos el artículo que los compañeros de la Corriente Marxista Internacional en Bolivia publicaron hace más de un mes, cuando en los medios de comunicación internacionales no era conocida la situación provocada por la construcción de la carretera amazónica. El artículo muestra con abundacia de detalles los intereses de clase que hay detrás del proyecto de la carretera.

Tras tres días de peleas callejeras, marchas y bloqueos en la sede de gobierno y el anuncio de la COB de postergar su Congreso y radicalizar las medidas de presión en todo el país, Evo Morales decidió finalmente reunirse directamente con los trabajadores como estos últimos exigían.

La movilización de los trabajadores bolivianos crece en amplitud cada día más. Los principales reclamos por un salario superior al 10% decretado por el gobierno, la abrogación del DS 21060, la nacionalización de las minas y la defensa de la Caja Nacional de Salud, comienzan a ganar apoyo y simpatía de sectores populares golpeados por la crisis.

la_marcha_bajando_de_la_ceja_de_el_alto.jpgUna marcha de 10mil a 15mil trabajadores mineros, fabriles, constructores, del magisterio y salud procedentes de todos los departamentos del país paralizó el pasado miércoles el centro de La Paz protagonizando duros enfrentamientos con las fuerzas de policía que resguardaban los accesos a la Plaza Murillo, sede del gobierno.