Venezuela
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El pasado lunes 25 de mayo Lucha de Clases estuvo presente en la sala “A” del edificio de Recursos Humanos de SIDOR donde se llevó a cabo una asamblea del PSUV con más de 300 trabajadores de la fábrica para discutir y explicar los retos y tareas de la puesta en práctica del Control Obrero en SIDOR producto del relanzamiento del plan Guayana Socialista. En dicha asamblea se discutió cómo combatir la corrupción, el burocratismo y garantizar que se cumpla el mandato del presidente Chávez para transformar SIDOR en una empresa socialista.

[Vea también el artículo: La lucha por el Control Obrero se profundiza en Guayana]

A dos años de la histórica lucha emprendida por los trabajadores de la acería más grande de América Latina, donde los trabajadores lograron su nacionalización por parte del estado venezolano, se podría decir que en los actuales momentos la clase obrera sidorista está escribiendo un nuevo capítulo de la historia del movimiento obrero venezolano. Ahora tienen la tarea y la responsabilidad de transformar la filosofía de gestión organizativa capitalista de la empresa y comenzar a construir una lógica de carácter democrático de gestión socialista bajo control administrativo y de la producción de los obreros.

Es de allí que parte la necesidad de transformación de esta factoría, que en el pasado fue manejada por la transnacional de capital argentino TERNIUM, que en gran parte exportaba la materia prima al comercio exterior. Hoy los obreros tienen la responsabilidad de echar por tierra el mito capitalista que expresa que los obreros no tienen la capacidad técnica y gerencial para dirigir la fábrica bajo la capacidad de satisfacer las necesidades del pueblo.

Hay que recordar a los capitalistas que estos quebraron las empresas básicas de Guayana y la burguesía no ha tenido ni tendrán nuca la capacidad de desarrollar los medios de producción del país. En la actualidad en SIDOR, los trabajadores tienen una enorme responsabilidad y a su vez están dando un debate muy interesante de cómo poner en práctica el control obrero.

En el pasado de la Cuarta República sería imposible e inimaginable que este debate se llevara a cabo en el seno del movimiento obrero, y mucho menos dar el poder de gestión y producción de una empresa a la clase obrera. Los trabajadores tienen el objetivo de derrumbar la estructura administrativa capitalista de la industria que todavía sigue amparada por las leyes capitalistas en este caso (el código de comercio) que está vigente en nuestro país.

Notamos en la asamblea un gran entusiasmo por parte de los trabajadores asistentes al acto. Pudimos escuchar reflexiones de varios obreros, los cuales contaban a los presentes que era injusto para la clase obrera y el pueblo, que SIDOR produjera acero y cabilla con el hierro de todos los venezolanos y gran parte del pueblo no tenga casa para vivir.

Otro obrero denunció que cómo era posible que una cabilla que le cuesta a SIDOR producirla 11,00 Bolívares y en el mercado capitalista cuesta 60,00Bs. Otro camarada resaltó que SIDOR destina grandes cantidades de dinero para fortalecer las clínicas privadas de Guayana que sólo invierten dinero en construir centro estético y cirugía plástica para hacer (pechos y nalgas), que sólo atienden una minoría de los trabajadores, dejando de un lado a la gran mayoría del pueblo venezolano.

Estas reflexiones reflejan algo muy claro; que la clase obrera empieza a pedir cuentas a los gerentes que en el pasado manejaron Sidor para el beneficio de la burguesía trasnacional. Esto demuestra que la gestión de los obreros de ahora en adelante estará profundamente orientada a beneficiar al pueblo y que la planificación de la producción y los beneficios y la contabilidad de la fábrica no serán información confidencial de uso exclusivo de los capitalistas, sino que estará a disposición de los trabajadores y el pueblo.

Estas acciones han puesto los pelos de punta al poder económico capitalista de Guayana y del mundo que hacían sus negocios en SIDOR y en todas las empresas básicas de Guayana y ha generado una gran contradicción entre los “sindicalistas”, jugando un papel de pobres esquiroles que el capitalismo usa cuando ve en peligro sus intereses. Estos sectores sindicales están dirigidos por la muy reducida Causa-R que se define como digno representante de la clase obrera en Guayana y ha creado una alianza patronal parecida a la CTV y FEDECAMARA en el 2002. Una alianza que opone al control obrero en las empresas básicas de Guayana por parte de los trabajadores.

A estos retos se enfrentan hoy en día los trabajadores de SIDOR y las empresas básicas de Guyana, pero es una lucha en la cual los trabajadores saldrán victoriosos, llevando la revolución hasta el final logrando expropiar la banca, la tierra y las principales industrias del país. La clase obrera tiene más respeto que de pan decía el viejo Marx.

¡Vivan los trabajadores de Guayana!

¡Viva el control obrero!

¡Viva el pueblo de Venezuela!

¡Abajo el imperialismo!

¡Abajo la burguesía parasitaria!

¡Trabajadores de Guayana, uníos!