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El resultado de las elecciones a la Asamblea Nacional en Venezuela el domingo fue recibido con júbilo por la prensa burguesa a nivel internacional. Es demasiado pronto para emitir un juicio definitivo sobre los resultados, y no se ha confirmado que la derecha haya superado al PSUV en votos. Sin embargo, el coro ensordecedor de su triunfo en los medios de comunicación internacionales es prematuro. 

 

Con el escrutinio prácticamente finalizado, el Partido Socialista Unido de Venezuela ha ganado las elecciones con 98 bancas, hasta ahora, contra 67 de la oposición. El hecho de que el PSUV - a pesar de su victoria - no haya conseguido una mayoría de dos tercios en la Asamblea Nacional significa que ahora la oposición contrarrevolucionaria reforzará sus intentos de descarrilar la revolución venezolana. Mañana publicaremos un análisis directo desde Venezuela más profundo sobre el significado de estas elecciones.

El próximo 22 de Septiembre, se conmemorarán 2 años desde que las obreras revolucionarias de la empresa Franelas GOTCHA decidieron valientemente ocupar la planta como medida para defender sus derechos laborales de las arremetidas permanentes del patrono.

El ambiente de éste jueves en la ciudad de Caracas estuvo marcado por una consigna: Control Obrero sobre los medios de producción y las instituciones. Y es que claramente la clase obrera está exigiendo el lugar que le corresponde ocupar en la revolución.

En la noche del viernes, 13 de agosto falleció Alberto Müller Rojas (ex-vicepresidente del PSUV) con la edad de 75 años. Su muerte ha dejado un profundo consternación en las filas del movimiento bolivariano. Su vida entera fue dedicada a la lucha por la revolución y sin duda vale la pena resaltar algunos puntos de ella.

El 26 de septiembre el pueblo de Venezuela elegirá una nueva Asamblea Nacional. La oligarquía reaccionaria, apoyada por el imperialismo, se aprovecha de las carencias de la revolución para fortalecer su posición y prepararse para la contrarrevolución. La revolución venezolana ha recorrido un largo camino, pero las palancas claves de la economía aún están en manos de la oligarquía. Lo que hace falta es llevar a cabo plenamente la revolución socialista y expropiar a los capitalistas y terratenientes. Esa es la única manera de hacer irreversible la revolución.