El pasado 20 de junio Juan Manuel Santos Calderón resultó electo en segunda vuelta como presidente de Colombia para el período 2010-2014. Santos es hijo de una de las familias más representativas de nuestra oligarquía, con una importante influencia en los medios masivos de comunicación a través de la Casa Editorial El Tiempo1. Su tío abuelo era el presidente Eduardo Santos Montejo y es primo del actual vicepresidente de la República Francisco Santos Calderón.

Del Comité de redacción de Corrientemarxista.org: el proceso revolucionario en Venezuela se encuentra ante una disyuntiva en el contexto de las próximas elecciones parlamentarias. Una gran mayoría de trabajadores se sienten parte del proceso revolucionario pero, ante la presión ideológica y económica de la burguesía, un sector del aparato del Estado en la práctica desoye y paraliza buena parte de las medidas más progresivas del gobierno venezolano. En este contexto, muchos trabajadores chocan con dirigentes que ceden, de una u otra manera, ante las presiones de los capitalistas de diferentes empresas que no aplican las normativas del Gobierno y reprimen a los dirigentes obreros más combativos. Tal fue el caso de los trabajadores de Mitsubishi, que recientemente han respaldado a la dirección revolucionaria de su sindicato SINGETRAM; o ahora, tal como exponemos más abajo, en el caso de los trabajadores de la empresa Kelly, a los que compañeros del periódico marxista venezolano LUCHA DE CLASES pasan a entrevistar.

La Unión Nacional deTrabajadores de Venezuela-UNETE ante la Situación Nacional/ 9 y 10 de julio reunión del equipo nacional de trabajo

unt

Este documento es resultado de un debate preliminar, es un borrador para seguir la discusión. No es un documento definitivo y constituye una propuesta que es importante que todos los dirigentes de la UNETE y el Pueblo Trabajador de Venezuela lo conozcan para orientarnos en el debate y contribuir a afinar las caracterizaciones sobre la situación nacional.

La revolución venezolana, si ha de tener éxito, debe ser llevada hasta el final, con la expropiación de los capitalistas y terratenientes que todavía controlan dos tercios de la economía. Este control es una palanca poderosa en sus manos que están utilizando para organizar el sabotaje económico para socavar al gobierno. La derecha, los quintacolumnistas reformistas dentro del movimiento bolivariano, está tratando de frenar la revolución. Ahí es donde está el peligro.

El pasado jueves, 1 de julio, el juez André Gonçalves Fernandes, de la 2ª Corte Civil de Sumaré, estado de São Paulo, Brasil, decretó la quiebra de Flaskô. Se trata de un grave ataque a los trabajadores de Flaskô, que puede resultar, de hecho, en el cierre de la fábrica. Hacemos un llamamiento a nuestros contactos y seguidores, activistas de las distintas luchas sociales y corrientes políticas, a estar alertas para cualquier emergencia.