El 26 de noviembre se realizaron elecciones nacionales en Honduras. La elección se ha dividido en dos bandos: quienes apoyan al actual presidente Juan Orlando Hernández (JOH), que busca su reelección, y quienes apoyan al candidato de la Alianza contra el Golpe, Salvador Nasralla. En los primeros se posicionan las fuerzas más reaccionarias que buscan mantener sus privilegios, empezando por el histórico partido Nacional, principal fuerza política de la oligarquía; con los segundos están las masas de obreros, campesinos, desempleados, estudiantes, amas de casa… que ya no soportan su condición de explotación, pobreza, violencia y falta de democracia y aspiran a un cambio profundo de la sociedad.

El boicot por parte de la oposición de derecha a las elecciones municipales en Venezuela, ha animado a multitud de corrientes y sectores de la izquierda bolivariana a presentar sus propios candidatos frente al aparato del PSUV y la burocracia, debido a que no hay peligro de que una división del voto favorezca a la oposición contrarrevolucionaria. En Caracas, se vive una batalla fundamental entre el candidato de la burocracia reformista bolivariana y el candidato del ala revolucionaria, Eduardo Samán, que cuenta con el apoyo de la Corriente Lucha de Clases, la sección de la CMI en Venezuela.

Las elecciones en Chile del 19 de noviembre produjeron una serie de resultados significativos. El candidato de la derecha no sacó el resultado que esperaba, pero sobretodo presenciamos la irrupción en el panorama político nacional del Frente Amplio, cuya candidata logró un sorpresivo 20%. Con sus limitaciones políticas y de su propia composición, el Frente Amplio expresa los deseos de cambios radicales de un significativo sector de la sociedad que se ha movilizado en las calles en los últimos años.

La elección hondureña se está decidiendo en las calles, en todo el país ha surgido una rebelión popular contra el fraude electoral que está adquiriendo un carácter abiertamente revolucionario. El pasado 26 de noviembre los electores fueron convocados a las urnas. El actual presidente Juan Orlando Hernández (JOH) es el heredero directo del golpe de estado de 2009, que derrocó a Juan Manuel Zelaya. JOH cambió la ley para poderse reelegir y como la votación no le favorece ahora, está queriendo cambiar los resultados para imponerse nuevamente en la presidencia.

Los resultados del domingo 22 de octubre mostraron un progreso amarillo en todo el país de Cambiemos, logrando una consolidación como fuerza nacional por lo menos en esta coyuntura política. De esta manera, el Gobierno celebró un triunfo que le permite ampliar su representación en el Congreso aunque sin conseguir mayoría propia en ninguna de las dos cámaras.

La ofensiva desatada por la gestión Macri no encuentra precedentes en la historia Argentina. Muchos hacen hincapié que la actual crisis encuentra su similitud de la década de los ’90 cuando la ofensiva neoliberal campeaba el planeta.

Finalmente apareció Santiago Maldonado. Apareció su cuerpo en las aguas del río Chubut, el cual ayer finalmente fuera confirmado por su familia en la morgue en Buenos Aires, su cuerpo inerte mostró con crudeza a la sociedad argentina toda la naturaleza vejadora de la desaparición forzada.