Desde principios de año, un grupo de operadores de bolsa amateurs, organizados en Reddit, han estado jugando en el mercado contra importantes fondos de cobertura, que habían vendido acciones en corto para GameStop: un minorista de videojuegos con sede en EE. UU. Como resultado, los precios de las acciones de GameStop se han disparado y se tuvo que rescatar a un millonario fondo de cobertura por una suma de $ 2.750 millones.

Las elecciones presidenciales portuguesas del 24 de enero no han tenido sorpresas en cuanto a la reelección de Marcelo Rebelo de Sousa (apoyado tanto por el PSD como por el PS en el gobierno, es decir, por el bipartidismo tradicional portugués que han sido la base del régimen político construido a partir de las sucesivas reformas derechistas de la Constitución de 1976 y la contrarrevolución capitalista tras el PREC de 1974-1975)

El 20 de enero, Joe Biden prestó juramento como presidente de Estados Unidos rodeado por tropas armadas, en medio de una pandemia, semanas después de que una turba de extrema derecha irrumpiera en el edificio del Capitolio. Son tiempos sin precedentes. Los capitalistas están depositando sus esperanzas en la nueva administración para sacar al capitalismo estadounidense de este período de caos y declive, al verle las orejas al lobo.

En Túnez ha estallado un nuevo y poderoso movimiento de masas. La explosión de ira se debe a la crisis económica, que ha degradado a los tunecinos a una vida de pobreza y sufrimiento. Justo diez años después de la revolución de 2011, que derrocó a Ben Alí, ninguno de los problemas de las masas tunecinas ha sido resuelto.

Trump ha sido bloqueado en Twitter y en una serie de otras plataformas importantes de redes sociales después de que animara a sus partidarios a asaltar el edificio del Capitolio la semana anterior. Si bien hay una ironía gratificante en esto, los marxistas deben considerar sobriamente las implicaciones del movimiento de los capitalistas de la Gran Tecnología.

El 23 de enero estallaron grandes protestas en Rusia en respuesta a la detención del opositor Alexéi Navalni por el régimen de Putin. Aunque no tenemos ninguna ilusión en liberales como Navalni, nuestros compañeros rusos intervinieron en estas protestas contra la represión política de los gánsteres de Putin (que llegado el momento golpeará más duramente a los movimientos obreros y socialistas), levantando un estandarte marxista revolucionario.

Durante décadas, la Unión Cristianodemócrata alemana (CDU) de la canciller Angela Merkel ha sido considerada el partido burgués más grande, estable e influyente de Europa. Pero la CDU está actualmente en crisis y sujeta a un proceso de polarización y demacración. La elección de Armin Laschet como nuevo líder del partido no cambia esta situación.