Los resultados de las elecciones generales en la India, celebradas entre el 11 de abril y el 19 de mayo, sorprendieron a mucha gente en todo el mundo ante la victoria abrumadora del partido fundamentalista hindú de derechas BJP, encabezado por Narendra Modi. El BJP, un partido que ahora cuenta con el apoyo de las grandes empresas y que tiene una larga historia de políticas anti-obreras y raíces en el RSS (una organización fascista) se ha convertido en el segundo partido en la India que forma gobiernos consecutivos, después del Partido del Congreso.

El domingo 9 de junio, el sitio web Intercept Brasil publicó varias correspondencias entre el ex juez Sergio Moro, y los fiscales de la trama de corrupción Lava Jato ("Lava coches"), encabezados por el abogado del Ministerio Público de Brasil, Deltan Dallagnol. El caso de corrupción de la Operación Lava Jato llevó al arresto y encarcelamiento del (entre otros) ex presidente del PT Luiz Inácio Lula da Silva ("Lula"), quien fue condenado sin pruebas. Estas correspondencias revelan los objetivos políticos detrás de esta operación, que incluyeron acciones para organizar el fraude en las elecciones de 2018.

La revolución sudanesa ha sido una inspiración para los trabajadores, las mujeres y los jóvenes de todo el mundo. Las mujeres en particular han revelado un tremendo potencial revolucionario. Todo lo que había de progresista en la sociedad sudanesa emergió para mostrarle al mundo que la sociedad puede ser cambiada. Pero también había un lado más oscuro, que ahora ha levantado su fea cabeza de la manera más brutal posible ¿Por qué está pasando esto?

La chispa del 7 de junio ha encendido las contradicciones de la sociedad liberiana. La movilización masiva de las masas el viernes pasado fue una bofetada en la cara de los cínicos que argumentaban que el pueblo liberiano seguiría aceptando alegremente el podrido statu quo sin actuar para cambiar el curso de la historia. Sin embargo, el marxismo nos enseña que las cosas están en constante cambio y también lo está la conciencia de las masas liberianas.

Ayer temprano a la mañana, las fuerzas armadas sudanesas atacaron violentamente y despejaron la sentada revolucionaria que había acampado frente al Ministerio de Defensa sudanés desde el 6 de abril. Esto fue solo el comienzo de una campaña de terror, organizada por el contrarrevolucionario Consejo Militar de Transición (TMC).

El número de bajas a manos de las milicias de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) en Sudán, después de la represión de la protesta la semana pasada, alcanza a 113. Pero si los gerifaltes que ordenaron esta carnicería pensaban que sofocarían la revuelta del pueblo sudanés, claramente calcularon mal.

El 28 de mayo, los estibadores que trabajaban en el puerto en el Golfo de Fos en Marsella se negaron a cargar el barco saudí, Bahri Tabük, que estaba destinado a llevar armas francesas a Arabia Saudita, cuyo régimen está librando una guerra bárbara en Yemen.