La batalla de Waterloo fue el último gran evento que marcó el final de ese gran proceso histórico que se inició en 1789 con la Gran Revolución Francesa. Con la derrota de Napoleón, se apagaron los últimos rescoldos parpadeantes de los fuegos encendidos por la Francia revolucionaria. Un período largo y gris se estableció en Europa como una gruesa capa de polvo sofocante. Las fuerzas de la reacción triunfante parecían firmemente al mando.

El día de hoy se cumplen 150 años de la fundación de la primera internacional. Ese día 28 de septiembre de 1864, en Saint Martin's Hall de Long Acre, Londres [1], se realizó la asamblea inaugural en la que se aprobarían los estatutos y este manifiesto escrito por Marx.

1 mayo 1

A medida que millones de trabajadores y jóvenes salen a las calles en todo el mundo, para celebrar el Primero de Mayo como un día de solidaridad de la clase trabajadora internacional, tenemos que reevaluar nuestros objetivos comunes a la luz de una creciente crisis mundial del capitalismo. Escrito originalmente en 2001.

 

 

El 28 de septiembre de 1864, delegados de distintos países se reunieron en St Martin’s Hall de Londres. Era el intento más serio hasta la fecha de unir las capas más avanzadas de la clase obrera a escala internacional. La reunión fue convocada como un acto de solidaridad internacional en respuesta al alzamiento polaco de 1863. [Lee también el Manifiesto Inaugural de la Asociación Internacional de Trabajadores, de Carlos Marx]

La Comuna de París de 1871 fue uno de los episodios más grandes e inspiradores de la historia de la clase obrera. Fue un gran movimiento revolucionario en el que los trabajadores de París reemplazaron el Estado capitalista por sus propios órganos de gobierno y mantuvieron el poder político durante más de dos meses antes de caer.