Pagina principal Estado Español PODEMOS Procesos asamblearios en Podemos – La necesidad del programa

Procesos asamblearios en Podemos – La necesidad del programa

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A principios de noviembre se renuevan los consejos ciudadanos autonómicos de Podemos en Andalucía, Extremadura, la Comunidad de Madrid, al mismo tiempo que en una docena de ciudades. Estos son los primeros procesos orgánicos que afronta la organización una vez acabado el ciclo electoral.

Este artículo es una actualización del análisis publicado en nuestra revista impresa Lucha de Clases nº 36, la pasada semana

635862502891076353 2 302x302Estos procesos se plantean en la práctica como un choque entre la concepción de partido abanderada por Pablo Iglesias y las posiciones de los sectores más ligados a la mayor parte del aparato y cargos públicos afines al compañero Íñigo Errejón y al defenestrado Sergio Pascual. Esto es más claro y abierto en el proceso madrileño, mientras que en Andalucía el mayor peso de Anticapitalistas y la presencia de la CUT (organización andalucista de izquierdas vinculada al SAT) imprimen unas características diferentes al proceso.

La renovación del Consejo Ciudadano de Madrid era una necesidad desde las dimisiones de marzo, orquestadas por el entonces secretario de Organización estatal Sergio Pascual (lo que terminó por provocar su cese). La convocatoria de las elecciones madrileñas se anunció finalmente en los primeros días de septiembre con vistas a celebrarse a principios de noviembre.

Al día siguiente de conocerse esta convocatoria, se presentó la primera plataforma con vistas a organizar una lista al Consejo Ciudadano, liderada por la portavoz del Ayuntamiento de Madrid Rita Maestre y la diputada Tania Sánchez. Esta iniciativa fue recibida con malestar por buena parte de la militancia, que la entiende como un intento por parte del sector de cargos públicos próximos a Errejón de hacerse con el control del Consejo, además de porque incluye a buena parte de los dimisionarios de marzo afines al compañero Errejón. Este malestar fue recogido por el propio Pablo Iglesias, que declaró a la prensa que “sin duda, iba a haber candidaturas mejores”.

La izquierda se agrupa en las plataformas Escuchando Podemos, encabezada por el senador Ramón Espinar, y Reiniciando Podemos, ligada a la organización Anticapitalistas y encabezada por el eurodiputado Miguel Urbán. Ambas plantean un modelo organizativo más basado en los círculos, en consonancia con el giro hacia la militancia propugnado por Iglesias. Lo natural, y por lo que apostamos desde Lucha de Clases desde un primer momento, es que ambos espacios confluyesen en una candidatura única de la izquierda capaz de disputarle el poder al aparato organizado por Pascual, lo que finalmente tuvo lugar hace pocos días.

Esto es muy positivo, pero aún así debemos señalar que en los encuentros abiertos que han organizado ambas plataformas hemos echado en falta un debate político más de calado sobre el programa que debe defender Podemos para la Comunidad de Madrid. La región de la capital es la principal plaza fuerte de Podemos, y una candidatura de la izquierda que ponga sobre la mesa cuestiones programáticas como la renta básica y la nacionalización del sector energético sería un faro para la militancia de Podemos en el conjunto del Estado.

Ya se ha producido la votación telemática de los diversos documentos políticos y organizativos de Podemos Madrid. Los resultados –con una participación del 25% de los inscritos– han quedado muy igualados, con una ligera ventaja para el sector de “Adelante Podemos” que impulsan Rita Maestre-Tania Sánchez, lo que deja un resultado muy abierto para la votación del Consejo Ciudadano Regional, para la que se espera una participación mayor de los inscritos.

El proceso andaluz

Parecida carencia de debate político se ha dado en el arranque del proceso andaluz. Éste fue lanzado por la secretaria general, Teresa Rodríguez, ya entrado el mes de octubre, ante la evidente parálisis del Consejo Ciudadano andaluz. Evidentemente los plazos tan apurados de este proceso han ido en detrimento de un verdadero debate de contenidos políticos.

Cinco son las plataformas que se han organizado de cara a la conformación de listas para la asamblea andaluza: “Por una marea andaluza”, impulsada por Anticapitalistas; “Andalucía digna”, impulsada por la CUT, y “En Andalucía sumamos”, impulsada por compañeros que se reclaman afines a Pablo Iglesias; mientras que la derecha del partido inicialmente se dividió entre las iniciativas “Andalucía plaza a plaza”, avalada por Sergio Pascual, y “Ahora Andalucía”, finalmente ambas han confluido en una sola candidatura de la derecha frente a Teresa Rodríguez.

La precaria situación de Teresa Rodríguez en el Consejo, que está en el origen de la convocatoria, y la pluralidad del espacio de la izquierda y su diferente distribución territorial, hacían necesaria una confluencia de las tres plataformas de la izquierda en una única candidatura.

El liderazgo de Teresa Rodríguez se ha evidenciado en las asambleas organizadas por su plataforma, denominadas “caucus”, que según datos de la misma han congregado a unas mil personas en los distintos actos celebrados en Andalucía, en los que se han debatido propuestas para el documento político de la candidatura y se han elegido candidatos para la lista propuestos, muchos de ellos, por la militancia local. Ya que los compañeros ligados a Anticapitalistas tomaron la iniciativa de plantear urgentemente la Asamblea, creemos que desde el principio ellos deberían de haber tomado la iniciativa de llamar explícitamente a un encuentro público donde los tres sectores pudiesen aportar sus propuestas. En cualquier caso, los otros sectores deberían haber forzado este encuentro, pues de esta manera podríamos haber fortalecido mucho más a la organización y elevado el nivel político del conjunto del debate.

La compañera Teresa Rodríguez declara en el Manifiesto de su candidatura: "...Los debates sobre la banca, la democratización de la gestión de los recursos, la deuda, el Euro, sobre cómo combatir el TTIP y sus homónimos, sobre la construcción de un movimiento popular auto organizado y consciente, etc., no son debates académicos, deben incorporarse a nuestras discusiones estratégicas y nuestras tareas diarias...", lo cual nos parece muy positivo.

Por eso mismo, en las reuniones de Por una marea andaluza, donde hemos participado en diferentes provincias, los compañeros de LUCHA DE CLASES hemos realizado aportaciones en este sentido: sobre la situación Internacional y su influencia en El estado español; sobre el error en el giro del discurso de Podemos hacia la "moderación", así como sobre la necesidad de que "Municipios por el cambio" hubiera jugado un papel de primer orden a la hora de celebrar campañas de lucha coordinadas en la región. Aunque, en general, el debate político impulsado por los convocantes de dichas reuniones fue francamente limitado.

En la reunión de coordinación regional de Por una marea andaluza del sábado 22 de octubre pasado, que reunió a varios centenares de compañeros provenientes de toda Andalucía, nuevamente asistimos a un debate muy descompensado en favor de cuestiones organizativas que, junto con el mitin de presentación de candidatos, se llevaron la mayor parte del día de reunión. Ello contrastó con un debate político, cortado aprisa y corriendo, de 7 palabras de 3 minutos cada una.

Dedicaremos un artículo especial a recoger la opinión de Lucha de Clases sobre la problemática andaluza. En nuestra opinión, hubo una defensa bastante desequilibrada de un "andalucismo" abstracto por parte de los compañeros de Anticapitalistas. Como explicó desde la tribuna Juan García, militante de Podemos Morón (Sevilla), el discurso que quiera luchar por solucionar los problemas de Andalucía es falso si no se llena de un contenido social concreto, reivindicando el "hilo rojo que tenemos que reatar" para ayudar a la resolución de estos problemas.

Finalmente, hubo una unión, aprobada por la Asamblea, entre las listas vinculadas al compañero Monereo (afín a Pablo Iglesias) y la de Anticapitalistas, aunque estos últimos tendrán mayoría absoluta en el Consejo Ciudadano en caso de ganar la votación entre los adscritos a Podemos en noviembre. El sector mayoritario de “Andalucia Digna”, impulsado por la CUT decidió, al final, no participar en esta Asamblea y no tomar posición por ninguna lista en la elección de la dirección de Podemos Andalucía.

Qué estrategia de Podemos para derrotar al PP

Desde Lucha de Clases hemos apostado por la máxima unidad de las diferentes plataformas de la izquierda. Hemos apostado por sólidas mayorías de izquierdas en los consejos ciudadanos que se renueven, para impulsar un giro en Podemos a nivel estatal.

El debate en Podemos es, en última instancia, un debate de clase: las diferentes izquierdas y la posición del secretario general reflejan la presión de los sectores avanzados de la clase obrera hacia una organización más combativa y ligada a los movimientos sociales y el aparato organizado por Sergio Pascual refleja la presión de la opinión pública burguesa hacia la moderación y el adocenamiento institucional (lo que Lenin llamaba “cretinismo parlamentario”)

Las izquierdas de Podemos debemos sacar las conclusiones prácticas de todo este proceso y acompañar el giro táctico y discursivo con la elaboración y defensa de un programa que recupere ideas centrales del programa originario de Podemos, como la renta básica y la nacionalización del sector energético; entendiendo, como planteaba el compañero Xavi Domènech en el reciente Consejo Ciudadano Estatal, que las políticas socialdemócratas tienen un límite objetivo y que hay que tener propuestas que vayan más allá, esto es, de políticas socialistas como la nacionalización de la banca y los sectores fundamentales de la economía para ponerla a trabajar de forma planificada en beneficio de la sociedad.

Vemos como positiva la posición del compañero Pablo Iglesias sobre que debemos prepararnos para encabezar la movilización social y agitar, particularmente, con la idea de la huelga general ante los inevitables ataques que vendrán. Pero no basta con convocar una movilización o huelga general ante un conflicto determinado. Se trata de convocar el proceso de unidad social y movilización que permita derrotar cada ataque del gobierno que se está formando, con una huelga general o varias, dentro de un plan coordinado y planificado de movilizaciones. Debemos recalcar que va a ser un gobierno mucho más débil, con menos autoridad, y al que podemos derrotar en sus políticas fundamentales si nos dotamos de una estrategia de lucha consistente, duradera y adecuada.

La situación de intensificación de la explotación y los retrocesos salariales contrastan con el hecho de que la actividad económica por ahora, aunque menguada, continúa marchando. Es un hecho empírico que ven las familias trabajadoras, la juventud, y demás sectores populares; mientras su situación retrocede, los ricos y poderosos siguen haciendo negocio. Por eso debemos  concretar en hechos la consigna que ha retomado el compañero Pablo Iglesias de experiencias revolucionarias anteriores en América Latina y otras partes de: “Luchar, crear poder popular”. Eso implica impulsar y ayudar a organizar cada conflicto, en cada lucha, en cada fábrica, en cada centro de estudios, en cada bloque de oficinas, entre los trabajadores precarios, etc. Al final, será la lucha de clases, la experiencia viva de las masas trabajadoras, la que ordenará el debate interno y mostrará el camino más correcto para que Podemos, y en un sentido más amplio, Unidos Podemos emerjan como la fuerza dominante y única alternativa al nuevo gobierno de la derecha y sus cómplices.