Pagina principal Estado Español Análisis y Situación Política ¡Alfon libertad! ¡No a la represión policial y judicial!

¡Alfon libertad! ¡No a la represión policial y judicial!

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Alfon es un joven luchador del barrio obrero de Vallecas, en Madrid. En la mañana del 14 de noviembre de 2012, día de huelga general, fue detenido por la policía, cuando se disponía a participar en los piquetes de huelga del barrio, acusado falsamente de portar una mochila con material incendiario. Pasó 56 días en prisión, y en el juicio posterior fue condenado a 4 años de prisión, que ha sido ratificado ahora por el Tribunal Supremo, en manos de magistrados del PP.

Julio L. Zamarrón Mendez / DISO Press

Para estos días se han convocado numerosas manifestaciones y actos de protestaen todo el Estado exigiendo su puesta en libertad. En Madrid, la manifestación será este sábado 20 de junio a las 20,30 hs en la Puerta del Sol.

Alfonso Fernández, "Alfon", es un nuevo preso político en el Estado español. El miércoles 17 de junio la policía le detuvo para que cumpla la sentencia de cuatro años de cárcel por una no probada tenencia de explosivos, en lo que en realidad es una condena a su lucha y por sus ideas políticas. Cientos de personas, jóvenes y activistas obreros, fueron a la parroquia de San Carlos Borromeo en Vallecas para acompañar a Alfon, que había decidido entregarse voluntariamente, aunque hasta ese derecho han querido negarle. La actitud de Alfon y de los cientos que le acompañaban en el momento de su detención es un reflejo del arrojo y la dignidad de la clase obrera de este país en los momentos cruciales de su historia.
 
Alfon fue detenido en 2012 durante la huelga general del 14N contra la reforma laboral del gobierno de Rajoy. Tenía entonces 19 años. Por la mañana, cuando salía de casa con su novia para encontrarse con su tío en los piquetes, fue abordado por policías de paisano. Tras identificarlo, los inspectores le acusaron de llevar una bolsa de plástico en su mochila con dos sprays de pintura, dos bidones de gasolina, petardos y clavos. Alfon negó en todo momento que llevara esa bolsa, y su madre asegura que no llevaba ninguna bolsa cuando salió de casa.
 
Durante el jucio, Alfon declaró que la policía le pidió que identificara por fotos a miembros de los Bukaneros del Rayo Vallecano, o si no le acusarían de "tenencia de explosivos". También declaró que durante el interrogatorio en comisaría, policías encapuchados le amenazaron con imputar a su novia si no colaboraba.
 
El 14N fueron arrestadas decenas de personas por participar en los piquetes informativos, pero todos fueron puestos en libertad en pocas horas. Todos menos Alfon. El juez apreció "riesgo de fuga" y lo envió a prisión preventiva en régimen FIES, reservado a los presos más peligrosos. No fue liberado hasta después de 56 días de cruel aislamiento.
 
En el juicio celebrado en noviembre del año pasado, el abogado de Alfon destacó una serie de irregularidades en las pruebas presentadas por la policía. Ésta no pudo probar que hubiera ninguna relación directa entre Alfon y la bolsa con explosivos. En la bolsa había cuatro huellas dactilares, pero ninguna era de Alfon, y en ningún momento se intentó averiguar de quién eran esas huellas. El abogado señaló también que la cadena de custodia de la bolsa se había roto en algún momento. Alfon mantiene que la primera vez que vio la bolsa fue cuando la policía la abrió delante de él mientras lo identificaban. Finalmente, el juez dio por probado que Alfon llevaba la bolsa basándose sólo en las declaraciones de los agentes y en el atestado policial.
 
Finalmente, en enero de este año el juez condenó a Alfon a cuatro años de cárcel. La defensa recurrió al Supremo, que confirmó la sentencia el pasado 15 de junio. El miércoles 17 de junio Alfon fue detenido e ingresó en prisión. Cientos de activistas juveniles, de la izquierda y de los sindicatos se concentraron para ofrecer la última resistencia.
 
El caso de Alfon hay que enmarcarlo en la campaña general de hostigamiento contra la juventud combativa, fruto de la reacción del aparato del Estado ante el periodo de movilizaciones sin precedentes que hemos vivido desde 2011. En el caso particular de Vallecas, existe un acoso sistemático contra la peña Bukaneros, conocidos por sus posiciones anticapistalistas y antifascistas y su militancia en este barrio de larga tradición de luchas obreras y vecinales. Tras la detención de Alfon, la policía registró la casa de éste y las de otros miembros de Bukaneros, así como el local de la peña, sin encontrar ningún indicio de explosivos o artefactos incendiarios. Cristina Cifuentes, la entonces delegada del gobierno, y más que probable próxima presidenta de la Comunidad de Madrid, ha mostrado una especial inquina contra Bukaneros, a los que, desde la delegación del gobierno que ella dirigía, se llegó incluso a relacionar con los incidentes que terminaron con la vida de un hincha del Depor en noviembre de 2014, sin prueba alguna.
 
La condena a Alfon es inseparable del creciente recorte de libertades democráticas bajo el gobierno del PP. La Ley Mordaza introduce graves restricciones a derechos democráticos básicos como el de reunión, manifestación y a la libertad de expresión, penaliza la denuncia de la brutalidad policial... etc. La clase dominante está claramente tomando medidas para lidiar con este periodo de ascenso del conflicto social.
 
Desde que el Supremo confirmó la condena a Alfon, y aun más desde su detención, se han sucedido las muestras de solidaridad dentro y fuera del Estado español. Los movimientos sociales, las organizaciones políticas y sindicales de la izquierda y las plataformas de unidad popular, muy especialmente Barcelona en Comú y Zaragoza en Común, han mostrado su solidaridad con Alfon y su condena inequívoca al encarcelamiento del compañero, y han hecho un llamamiento a acudir a las concentraciones y manifestaciones que están organizando para el sábado 20 de junio.
 
Esto contrasta poderosamente con la tibieza que están mostrando tanto Ahora Madrid y su equipo de gobierno en el Ayuntamiento de la Capital, como la dirección de PODEMOS. El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Madrid está sufriendo un acoso sistemático por parte de la derecha y la prensa burguesa desde el minuto 1 de su mandato y, como ha quedado demostrado con el "caso Zapata", la debilidad invita a la agresión. Carmena y su equipo no deben temer las iras de la derecha a la hora de posicionarse claramente en un caso de clara violación de derechos fundamentales como es el de Alfon.

Mientras los que quebraron los bancos disfrutan de impunidad, Alfon irá a prisión. Me parece una injusticia

— Pablo Iglesias (@Pablo_Iglesias_) junio 18, 2015
El compañero Pablo Iglesias sí se pronunció la noche del miércoles contra la condena y el encarcelamiento de su vecino Alfon. Esto es positivo, y debe ir acompañado de un pronunciamiento claro e inequívoco por parte de los órganos de dirección de PODEMOS y de su apoyo a las movilizaciones que se están convocando.
 
El Ayuntamiento de Madrid puede y debe poner su peso institucional en defensa de la libertad de Alfon y la anulación de su condena, y Ahora Madrid y PODEMOS pueden y deben poner su peso político y organizativo al servicio de las movilizaciones de solidaridad con Alfon, como ya lo están haciendo Barcelona en Comú y Zaragoza en Común.
 
Alfon y los trabajadores de Vallecas dieron una lección de dignidad y coraje el pasado miércoles; nos toca ahora recoger el testigo y extender la solidaridad por todo el Estado. ¡Acude a las movilizaciones! #AlfonLibertad