En el mediodía de este domingo 17 de septiembre se celebró en Madrid el acto de apoyo al Referéndum en Catalunya del 1 de octubre, que había sido prohibido en primera instancia por el juez derechista José Yusti por celebrarse en un local municipal, la primera vulneración de derechos democráticos básicos fuera de Catalunya desde que se convocó el Referéndum. Centenares de personas abarrotaron las inmediaciones del lugar, la mayoría de las cuales tuvo que seguir el acto en la calle por la falta de aforo del local.

A las 11.30 de la mañana de hoy 15 de Septiembre ha dado comienzo en el centro cívico municipal Aldabe de Vitoria-Gasteiz un mitin organizado por la asociación AsCATasunera, plataforma constituida en Euskadi en apoyo al derecho a decidir en Catalunya. La estricta puntualidad tenía su causa, la amenaza que pendía sobre este acto por parte del Gobierno del PP que los está considerando ilegales. El acto que no había tenido propaganda previa, salvo las noticias en los medios digitales, ha sido un rotundo éxito. Quince minutos antes de comenzar, el salón de actos estaba totalmente lleno, pasillos incluidos, con gente sentada en el suelo expectante por escuchar de primera mano a Anna Gabriel, portavoz parlamentaria de la CUP.

El gobierno de la Generalitat ha anunciado la convocatoria de un referéndum para el día 1 de octubre del 2017 con la pregunta «¿Desea que Cataluña sea un Estado independiente en forma de república?». Casi un 75% de la población de Cataluña está a favor de que se convoque un referéndum, que por otra parte es un derecho democrático básico. Mientras, el gobierno del PP se niega en redondo y utiliza todo el peso legal del Estado para impedirlo, manteniéndose en el mantra franquista de "España una, grande y libre". Ante esta situación sólo se puede ejercer el derecho de autodeterminación rompiendo los estrechos límites de la legalidad del régimen del 78.

La defensa del Referéndum catalán del 1 de octubre y la lucha contra la represión de las instituciones catalanas y de quienes promueven el Referéndum, son un deber de cualquier militante o simpatizante de izquierdas y de cualquier demócrata sincero. La suspensión por parte de un juez reaccionario del acto de apoyo el Referéndum en Madrid, a celebrarse el domingo 17 de septiembre, es un serio aviso de cómo el régimen pretende basarse en la cuestión nacional catalana para extender su ataque a los derechos democráticos en todo el Estado. En estas condiciones, la izquierda española y el movimiento obrero no pueden permanecer impasibles. Las herramientas que hoy usan contra el derecho de Catalunya a decidir su futuro serán utilizadas mañana contra nuestras luchas y aspiraciones.

Hace unos meses se anunciaba la hoja de ruta para la construcción del nuevo sujeto político en Catalunya. El proceso se termina este 8 de abril con una gran asamblea en Barcelona. El proceso ha tenido su momento álgido en la polémica entre PODEM y el resto de fuerzas políticas que forman Un País en Comú (UPEC). Antes de que culmine el proceso de formación del nuevo sujeto político, es necesario hacer un balance del mismo.

Sí al referéndum, no a la represión del Estado español

Para la clase dominante española, la unidad de España es un principio sacrosanto que defiende a capa y espada por encima de la voluntad de millones de personas, obligadas a formar parte de un Estado que se arriesga a convertirse en una jaula de naciones. El carácter autoritario y opresivo del régimen del 78 se ve más claramente que ninguna parte en esta cuestión, en los ataques constantes a la voluntad democrática del pueblo catalán, pisoteada y menospreciada sistemáticamente por el gobierno central reaccionario del PP.

La entrega incondicional por ETA de su arsenal de armas a un grupo de verificadores internacionales, anunciada para el 8 de abril, es un paso consecuente con su decisión manifestada hace más de 5 años de abandonar definitivamente la lucha armada. Con este acto, ETA y el conjunto de la izquierda abertzale insisten en reafirmar su voluntad de luchar por sus objetivos a través de medios puramente políticos.