Unidos Podemos
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Podemos atraviesa la mayor crisis de su historia. Y amenaza arrastrar con ella también a Izquierda Unida. La causa inmediata ha sido la decisión de Íñigo Errejón de presentarse como candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid a través de la plataforma electoral Más Madrid, creada por Manuela Carmena para su candidatura a la alcaldía madrileña. Errejón ha alcanzado este acuerdo con Carmena a espaldas de la dirección de Podemos, a la que pertenece. Errejón y Carmena manifiestan así su decisión de escapar a cualquier control de Podemos e Izquierda Unida y de sus respectivas militancias, tanto en la elaboración de las listas como en el programa. 

Qué pretenden Errejón y Carmena

Errejón y Carmena conciben sus candidaturas como proyectos personalistas bajo su exclusivo control y del reducido grupo que los rodea, mientras que cínicamente piden a Podemos e IU que les apoyen en un proyecto político donde su influencia sería nula.

En una entrevista a Onda Cero, Carmena insiste en esta idea: "Hay una evolución sobre lo que son los partidos. A veces cuando oigo el concepto de 'la militancia', pienso: «Qué término más militar». El partido puede ser un intermediario, no puede ser un elemento directo de intervención"[1]. Íñigo Errejón propone lo mismo en una entrevista a El País: “Una de las cosas que he hablado con Manuela Carmena es que hacen falta independientes, expertos y profesionales en las listas de los partidos”[2].

Estas ideas son muy peligrosas y reaccionarias. Según Errejón y Carmena, las cosas no deben ser cambiadas por la gente con su participación directa militando en partidos y movimientos sociales, única forma en que puede tomar expresión concreta la lucha organizada, sino que debe ser una tarea reservada a superdirigentes, preferentemente con titulaciones universitarias y el grado de doctores, junto a expertos “que saben” y profesionales “independientes”. 

Esta es la concepción liberal-burguesa que concibe a la sociedad formada por una agregación de individuos independientes, en la que “los mejores” deben llevar las riendas de la sociedad. Esto tiene como fin engañar y encubrir la verdadera realidad: que la sociedad capitalista está conformada por clases sociales opresoras y oprimidas, con intereses opuestos y en lucha permanente. 

Frente a esta concepción política liberal-burguesa debemos oponer la nuestra: que “los de abajo”, la clase trabajadora y demás sectores populares excluidos, debemos organizarnos y participar lo más ampliamente posible en la política para cambiar esta sociedad injusta en base a un programa y a unas ideas que representen los intereses de esta mayoría explotada y que sufre, con representantes elegidos por nosotros y sometidos a control democrático.

En realidad “los mejores” a los que hacen referencia Carmena y Errejón, esos doctores universitarios, expertos y profesionales, serían cualquier cosa menos “independientes”. Ninguno de ellos escaparía a los intereses de la clase social a la que pertenecen, fundamentalmente de la pequeña burguesía acomodada, que suelen tener más puntos de contacto con la burguesía (por nivel de vida, educación, relaciones sociales, etc,) que con la clase trabajadora.

En el fondo, sus ideas expresan el miedo y rechazo de Errejón y Carmena a enfrentarse a los grandes capitalistas, empresarios y banqueros, que dominan la sociedad, aceptando solamente cambiar “lo que se pueda” sin amenazar ningún interés fundamental. Por eso necesitan liberarse de cualquier presión “de abajo”, de la militancia organizada, que pretenda obligarlos a ir más allá de lo que están dispuestos a hacer en la lucha contra los poderosos. Esta es toda la verdad del asunto.

La experiencia del ayuntamiento de Madrid ha sido clara a este respecto. Ha habido mejoras en aspectos que no cuestionaban los grandes negocios capitalistas de la ciudad ni la política de ajuste del anterior gobierno de Rajoy: ordenamiento del tráfico en el centro de la ciudad, adecentamiento del río Manzanares, municipalización de servicios periféricos y secundarios (como la funeraria), entre otros; pero no se han remunicipalizado aspectos centrales como la limpieza, que sigue siendo deficiente, los desahucios han continuado sin ofrecer alternativa habitacional, se ha cedido a las presiones de la ultraderecha para limitar los cambios del callejero franquista, no se ha acometido una depuración de la plantilla de la policía municipal donde pululan los fascistas a sus anchas, se han acatado los límites presupuestarios del gobierno central, o se ha dado el visto bueno a pelotazos urbanísticos, en detrimento de la construcción de vivienda social y de espacios verdes, como la famosa Operación Chamartín[3]

Carmena, además, ha ido cesando de sus responsabilidades a los concejales de izquierdas que se oponían a su política conciliadora con los intereses de los poderosos, como Celia Mayer o Carlos Sánchez Mato. En cambio, reforzó las posiciones de los concejales más serviles y obedientes, como los errejonistas Rita Maestre y García Castaño, o la representante de Equo, Inés Sabanés[4].

Así, lo que Más Madrid nos ofrece sería una reedición de la socialdemocracia del PSOE, pero liberada de cualquier control o estructura desde abajo, responsable sólo ante el reducido núcleo de dirigentes y “expertos” que conformarían la cúpula de la plataforma. Si la presencia de concejales de izquierdas asociados a Podemos, Ganemos e IU en el equipo de Carmena en la actual legislatura, no ha impedido un progresivo giro a la derecha en su acción de gobierno, podemos imaginarnos el curso que seguirán, desde el primer día, eventuales gobiernos de Carmena y Errejón en el ayuntamiento y la Comunidad sin la presencia en los mismos de militantes organizados de la izquierda.

Peligros a medio plazo

Hay otros aspectos y peligros que se derivan de la situación.  Indudablemente, si Podemos e IU aceptan finalmente encolumnarse detrás de Más Madrid, eso fortalecerá la posición política de Íñigo Errejón, tanto dentro como fuera de Podemos. En tanto, la autoridad de Pablo Iglesias, ya mermada, se reducirá aún más.  

Errejón representa el ala más derechista y pequeñoburguesa dentro de Podemos. Anticomunista convencido, no oculta sus tendencias nacionalistas españolas y de conciliación de clases. Siempre se ha opuesto al cualquier giro a la izquierda en Podemos, a confluir con IU o a cualquier reivindicación de la República. Ha hecho de la cobardía ideológica y de la maniobra los ejes centrales de su acción política, renunciando a defender aquellas posiciones programáticas progresistas que puedan chocar con la “opinión pública” o que no tienen coyunturalmente un apoyo popular significativo, por miedo a ser maltratado por la prensa del régimen y que eso pueda reducir sus expectativas electorales. Supedita sus  principios al cálculo electoral más grosero, como un mal tendero preocupado por presentar un envoltorio atractivo más que por el contenido del producto en venta. Nadie ha escuchado jamás una sola propuesta programática clara de Errejón, contentándose con pronunciar frases generales vacías sobre democracia, progreso, patriotismo, etc. o críticas ambiguas a los “poderosos” o las “élites” que son presentados sin rostro y sin carácter de clase alguno.

Pese a la arrogancia con que presenta la “novedad” de sus ideas, estas no son más que un refrito del archiconocido oportunismo socialdemócrata de moderar el discurso y el programa a fin de alcanzar supuestamente a un público más amplio, y que a tantos desastres ha conducido a la clase trabajadora a lo largo de la historia. Y más aún en la situación actual de crisis capitalista, donde no es posible arrancar ninguna reforma de calado o duradera, si no se transforma de conjunto el propio sistema capitalista.

Es sabido que Errejón siempre ha considerado Podemos como su patrimonio personal y que aspira a ser el máximo dirigente del partido. Aunque no pudo conseguirlo en confrontación abierta en el congreso de Podemos en Vistalegre 2[5], no ha cesado de conspirar internamente, como sucedió hace 9 meses cuando se filtró un acuerdo secreto entre Errejón y Carolina Bescansa para aprovechar precisamente una eventual victoria de Errejón en la Comunidad de Madrid para preparar el desalojo de Pablo Iglesias de la Secretaría General de Podemos[6]. Esto es lo mismo que persigue ahora. Utilizar la autoridad de un buen resultado en la Comunidad que le permita incrementar decisivamente sus apoyos dentro del aparato de Podemos y así alzarse con la dirección de la organización ante una eventual dimisión de Pablo Iglesias o ante su derrota en un congreso extraordinario.

Por lo tanto, apoyar o participar en esta maniobra de Errejón y Carmena a través de Más Madrid sólo ayudaría a hacer viable esta perspectiva, la de un Podemos más a la derecha, asimilado al régimen, cada vez menos distinguible del PSOE, y que rompería al día siguiente con IU, dejándola completamente comprometida y sin autoridad al haber participado de esta maniobra, con una presencia marginal en el ayuntamiento y la Comunidad de Madrid. Es por eso que, desde Lucha de Clases, nos oponemos a la maniobra de Errejón y Carmena, y reclamamos a la dirección de Podemos y de IU, y a toda su militancia, a que se opongan a la misma y a que presenten una alternativa claramente de izquierdas, al margen de Más Madrid, con sus propias banderas y programa.

Cómo hemos llegado hasta aquí

Pablo Iglesias y su círculo más próximo tienen una responsabilidad particular en esta situación. En lugar de apostar por militantes comprometidos, Iglesias eligió personalmente a dedo a Manuela Carmena como candidata a la alcaldía de Madrid en 2015. Carmena, una persona prácticamente desconocida, afín a la socialdemocracia, no representaba nada en el movimiento. Fue aupada a la alcaldía por la energía de miles de activistas y las expectativas en Podemos de cientos de miles. Pese a toda la alharaca en torno a su figura nadie ha podido señalarle ninguna habilidad personal administrativa o gestora destacable. Como suele ocurrir, este tipo de personajes “independientes” luego se hinchan de vanidad y se creen más importantes de lo que son, para reclamar “independencia” y traicionar a quienes les promocionaron desde la nada. 

Podemos e IU han mantenido una posición oportunista hacia Carmena. Estaban enfrentados a ella desde hace varios años, pero mantuvieron sus críticas “sotto-voce”, incluso cuando Carmena cesó al exconcejal de Economía y Hacienda, Sánchez Mato. Si ellos hubieran mantenido una actitud pública más valiente, ahora sus críticas a Carmena serían mejor comprendidas entre la opinión pública de izquierdas. 

Errejón, que fue derrotado en Vistalegre 2, fue resucitado inmediatamente por el propio Pablo Iglesias que lo designó personalmente candidato de Podemos a la presidencia de la Comunidad de Madrid, al margen de la opinión de la militancia. Más aún, hace un año Iglesias rompió su pacto con Anticapitalistas en la dirección de Podemos-Madrid para llegar a un acuerdo con la minoría errejonista para que ésta tuviera la mayoría en la lista de diputados para las elecciones a la Comunidad de Madrid[7]. Para peor, cuando en abril del año pasado se descubrió la conspiración Errejón-Bescansa para tomar el control de Podemos, Iglesias mantuvo sus compromisos con Errejón, pensando de manera oportunista que el perfil “moderado” de Errejón le permitiría conseguir votos a izquierda y derecha. Ahora, la traición de Carmena-Errejón ha hecho saltar por los aires toda esta estrategia oportunista hasta la médula de Iglesias y su círculo íntimo.

En un sentido amplio, la situación actual resume el fracaso político y organizativo del proyecto de Podemos, tal como fue concebido desde su nacimiento por sus corrientes constituyentes, incluida la corriente Anticapitalista. Un proyecto sin fondo ideológico, oportunista (ni izquierda ni derecha), que devino en un partido caudillista y verticalista, de desprecio y desconfianza hacia una militancia que ha quedado reducida al mínimo, y que ha permitido que la organización haya quedado capturada por una burocracia de cargos públicos y de arribistas aspirantes a cargos públicos. En el partido donde “decide la gente”, todo ha sido decidido por arriba a través de peleas de aparato y camarillas, dejando solamente a la base votar en internet sobre propuestas ya cocinadas de antemano.

Del radicalismo inicial, más o menos ingenuo, que conectaba con las ansias de cambio y el rechazo al régimen del 78 por parte de millones, se pasó rápidamente a la moderación del discurso y del programa impulsado por el tándem Iglesias-Errejón para ganar el apoyo “de los que no están”, desilusionando las ganas de cambio de “los que ya estaban” sin convencer a “los que no estaban” por la imagen vacilante y de incertidumbre que generaban los continuos cambios de posición de la organización.

El Podemos del último año y medio ha intensificado su giro a la derecha, iniciado con el conflicto catalán donde mantuvo una posición equidistante, en lugar de depositar la responsabilidad de la situación en el Estado español y en la concepción franquista de la “unidad de España”. Su solapamiento con el gobierno de Sánchez hace que cada vez sea más indistinguible su programa del que defiende el PSOE. De pasar de ser un partido “anti-régimen” se ha esforzado por aparecer como el partido de “la ley y el orden”, donde sus proclamas republicanas se contradicen a cada momento con el día a día de su política y el comportamiento de sus dirigentes. El caso del “chalet” de Iglesias y Montero, más allá de la valoración que merezca a cada uno, refleja el acomodamiento social, el cansancio y escepticismo ante la posibilidad de un cambio social y la pérdida del horizonte “transgresor” que ha engullido a la capa dirigente de Podemos y a su ejército de cargos públicos[8].

La corriente Anticapitalistas también tiene su parte de responsabilidad. Nunca  pretendió construir una corriente de izquierdas masiva que aglutinara lo mejor y más comprometido de la militancia para ofrecer una alternativa a la dirección, sino simplemente mantener sus posiciones de aparato allí donde tenían el control del mismo, con métodos organizativos idénticos a los de las corrientes pablista y errejonista. Carente de un programa claro sin asomo de propuestas socialistas, se implicó en todo tipo de acuerdos oportunistas con ambas corrientes. En Vistalegre 2 mantuvo un pacto de no agresión con el errejonismo obviando las profundas diferencias políticas existentes entre ambas corrientes[9]. En las recientes elecciones andaluzas incorporaron en sus listas y en su equipo de campaña a errejonistas, como la exdiputada Carmen Lizárraga, que acaba de romper con Anticapitalistas para reubicarse nuevamente en el errejonismo. 

Semanas decisivas para Podemos e IU

Esta semana se ha convocado un Consejo Ciudadano Estatal donde la dirección de Podemos tomará una posición sobre si sumarse o no a Más Madrid. Formalmente, la cúpula alrededor de Pablo Iglesias parece decidida a enfrentarse a Errejón y dar apoyo crítico a Manuela Carmena en el ayuntamiento de Madrid. Sin embargo, en los últimos días ha habido movimiento en los aparatos regionales que buscan presionar para alcanzar un acuerdo con Errejón. El más sonado ha sido el del exsecretario general de Madrid, Ramón Espinar, que ha dimitido disconforme con enfrentarse a Errejón. La semana pasada se reunieron 10 dirigentes autonómicos donde acordaron una declaración ambigua que planteaba: “Nos hacemos falta todas y todos. Es la hora de cooperar y no de competir”[10]. Esto suena más cercano a desear un acuerdo con Errejón que a confrontar con él.

En IU también hay una situación confusa. Frente a la posición de Garzón, reacia a pactar con Errejón, la posición de la dirección regional de IU-Madrid ha sido ambigua[11]. También hay declaraciones contradictorias en relación a presentar una lista alternativa a Carmena por parte de IU. Hoy eldiario.es desvela una oferta que Carmena ha hecho llegar a IU: “Fuentes del entorno de la alcaldesa admiten que se ha hecho una oferta ambiciosa a IU dentro de Ahora Madrid: el cuarto puesto de la lista de Más Madrid y tres más entre los 20 primeros”[12]. Sería escandaloso que la dirección madrileña de IU sacrificara sus intereses políticos por intereses de aparato.

Toda esta confusión y ambigüedad en las direcciones estatales y regionales de Podemos e IU refleja la presión de los intereses burocráticos y de aparato en ambas organizaciones, que parecerían más preocupados por puestos y acceso a la financiación del Estado que por ideas y programa. Esto contrasta con el ambiente en la militancia de IU, y en gran parte de la militancia más honesta de Podemos, donde hay furia contra las condiciones humillantes y arrogantes que plantean Carmena y Errejón para una confluencia. Podemos e IU cometerían un grave error político si aceptaran someterse al chantaje de Carmena-Errejón quienes carecen de una base social militante amplia y organizada. No es casual la simpatía que despiertan en los medios de comunicación del régimen y entre la “progresía” intelectual del reino.

Mañana, ante una eventual desilusión hacia los gobiernos Carmena-Errejón que indefectiblemente serían gobiernos de coalición con el PSOE, los dirigentes de Podemos e IU serían culpados por los mismos que votaron a Carmena-Errejón de haber ayudado a crear falsas expectativas y los acompañarían en el descrédito, dejando huérfanos de dirección a cientos de miles y millones que se moverían buscando una alternativa de izquierdas combativa. En cambio, una alternativa de izquierdas Podemos-IU, con una bandera clara y un discurso enérgico y de clase, podría situarse como la lista más votada en la izquierda en la Comunidad de Madrid y, en el caso del ayuntamiento de la Capital, ser parte imprescindible para impedir un gobierno de la derecha, y gozar de plena libertad para oponerse a las políticas vacilantes y moderadas de Carmena y el PSOE.

Ya hay sectores procedentes de Ahora Madrid, que se han denominado La Bancada, así como Anticapitalistas, que se han pronunciado claramente por presentar una alternativa de izquierdas a Carmena. Estos sectores deben ser un punto de apoyo para que Podemos e IU aúnen esfuerzos y presenten una alternativa unitaria, tanto en las elecciones municipales como regionales para derrotar a la derecha y frustrar las aspiraciones de Errejón-Carmena de poner en pie una nueva organización socialdemócrata, de izquierda “light”, que trata de ocupar un espacio imposible entre Unidos Podemos y el PSOE. 

Esto debe ser acompañado por una transformación profunda de la política a nivel estatal, que comience por un cambio inmediato de actitud hacia el gobierno de Sánchez. Es necesario pasar a una oposición enérgica hacia toda la derecha y el PSOE, dotándonos de un programa con contenido de clase y socialista. Las medidas contenidas en él deben ser discutidas y se concretadas tanto por las bases de IU como de Podemos en asambleas amplias donde tenga cabida toda la conflictividad social que se está desarrollando día a día. Sólo un llamamiento serio y honesto desde la dirección a la participación puede frenar las consecuencias de las nefastas maniobras caudillistas demostradas por unos personajes que ya han dejado clara su catadura moral y política.


[1] https://www.ondacero.es/programas/mas-de-uno/videos/entrevista-completa-manuela-carmena-mas-de-uno_201901235c4828b70cf23cac5454abf4.html

[2] https://elpais.com/politica/2019/01/26/actualidad/1548515935_235982.html

[3] http://luchadeclases.org/estado-espanol/66-unidos-podemos/2339-ahora-madrid-los-limites-del-reformismo-municipal.html

[4] http://luchadeclases.org/estado-espanol/61-analisis-politico/2510-carmena-montoro-pef.html

[5] http://luchadeclases.org/estado-espanol/66-unidos-podemos/2274-podemos-victoria-contundente-izquierda.html

[6] http://luchadeclases.org/estado-espanol/66-unidos-podemos/2711-podemos-de-nuevo-en-la-encrucijada-hace-falta-una-gran-idea-por-la-que-luchar.html

[7] Ibid.

[8] http://luchadeclases.org/estado-espanol/66-unidos-podemos/2745-por-un-podemos-que-vuelva-a-las-bases-y-gire-a-la-izquierda-no-al-acoso-reaccionario-contra-pablo-iglesias-e-irene-montero.html

[9] http://luchadeclases.org/estado-espanol/66-unidos-podemos/2274-podemos-victoria-contundente-izquierda.html

[10] https://www.lavanguardia.com/politica/20190125/462136869/podemos-lideres-territoriales-unidad-errejon.html

[11] http://iumadrid.org/2019/01/18/resolucion-politica-confluencia-izquierda-unida-madrid/

[12] https://www.eldiario.es/politica/Pablo-Iglesias-IU-Carmena-Ayuntamiento_0_861614187.html