Movimiento Obrero
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En Noviembre de 2016 las trabajadoras y trabajadores de la enseñanza pública de la Comunidad Autónoma Vasca iniciaron una fase de movilizaciones en defensa de la Escuela Pública y de sus condiciones laborales y salariales. A día de hoy se han hecho cinco huelgas, manifestaciones, encierros en las escuelas, asambleas con asociaciones de madres y padres, reuniones con agentes educativos, world cafes.... Y para lo que resta de curso hay convocados 8 días de huelga, 14 y 15 de marzo. Y desde el 23 de abril hasta el 25 de mayo una semana seguida de manera consecutiva por diferentes sectores: Profesorado, Educación especial, personal de servicios de cocina y limpieza y Escuelas Infantiles.

Para entender el origen de este conflicto tenemos que retrotraernos a la crisis financiera que estalló en 2008. Con la quiebra del Banco de Inversión Lehman Brothers quedó al descubierto un sistema económico basado en la especulación financiera, que ha permitido la acumulación de capital a un ritmo no conocido anteriormente, con unos niveles de riesgo que hicieron temer por una quiebra en cadena de los principales bancos del mundo. El poder financiero dejó bien claro quién manda aquí, y los estados salieron corriendo al rescate de los bancos, cargando las pérdidas de la banca sobre las espaldas de la clase trabajadora. El control del relato fue absoluto, bajo la máxima “los bancos no pueden caer” se produjo un trasvase de recursos públicos a los bolsillos de unos pocos especuladores. Este fue el contexto en que se acentuaron los recortes en los servicios públicos.

Tras años de recortes, el panorama es desolador: se penalizan la bajas por enfermedad, no se substituyen las bajas desde le primer día, se aumentan los ratios de alumnado por aula (casi 25000 alumnas/os más), se dificulta el acceso a la jubilación, bajada del poder adquisitivo, se recorta en necesidades educativas especiales, se amortizan plazas de docentes, aumentan las funciones administrativas y sistemas de control.... En Hego Euskal Herria (Navarra y Comunidad Autónoma Vasca) la inversión en educación en relación al PIB es de las más bajas de Europa.

En Navarra, el “Gobierno del Cambio” no ha cumplido con las promesas suscritas en el acuerdo de Gobierno y la apuesta por la escuela pública y la mejora de las condiciones laborales ha quedado muy lejos de nuestras expectativas. Ante esta inacción STEILAS(Sindicato Trabajadores de la Enseñanza de Euskal Herria), junto con otros sindicatos, dará comienzo a una fase de movilizaciones.

La “crisis” resultó ser la coartada perfecta para apuntillar los servicios públicos, sobre todo la educación. Se dijo que no había otro remedio, la anterior Consejera de Educación Isabel Celaá (PSOE) en el año 2010 nos recomendaba hacer más con menos. En la actualidad nos encontramos con un superávit de 500 millones en las cuentas vascas, y el relato que se maneja desde el poder, desde el Gobierno Vasco (PNV-PSE) es otro; nos dicen que la crisis ha finalizado y ponen en valor su buena gestión.
Si la crisis ha finalizado, si los niveles de recaudación son similares a los tiempos de “bonanza” ¿Por qué no volvemos a tener una inversión y unas condiciones laborales acordes a los nuevos tiempos?

Esa es la pregunta que una y otra vez estamos poniendo sobre la mesa en diferentes espacios, STEILAS lo tiene muy claro: no hay voluntad política; el PP, el PSOE, el PNV y el Gobierno Navarro nos han demostrado con sus hechos que no quieren una Escuela Pública que garantice la igualdad de oportunidades. Pero el sistema económico no sólo mediatiza la gestión de los recursos públicos, también hace una apuesta por un tipo de sistema educativo que atienda a las necesidades de esa élite económica.

Si se mira desde una óptica republicana, la escuela es la herramienta que debe compensar las desigualdades de origen y debe garantizar la igualdad de oportunidades. Esta concepción cargada de derecho, vinculada a años de lucha por una sociedad más justa e igualitaria, choca frontal mente con el axioma de la competencia y el libre mercado. Por ello, los grandes lobbys (Iglesia Católica, el mundo financiero, las redes cooperativas, editoriales, y otras empresas) no solo se contentan con privatizar los servicios públicos, también necesitan que las nuevas generaciones asuman los principios capitalistas como norma de vida. La mejor manera para llevar adelante este plan es asemejar el funcionamiento de las escuelas al de la empresa. De esta manera, la primera experiencia socializadora de nuestras niñas y niños se dará en el ambiente deseado por la élite económica.

El Banco Mundial en el año 1995, diferentes lobbys empresariales como la ERT, la propia Unión Europea con la “Estrategia Europa 2020” diseñan a golpe de estudios, informes, recomendaciones y libros blancos el sistema educativo de sus sueños. Los diferentes gobiernos occidentales, con diferentes ritmos e implicaciones y algunas excepciones como la de Portugal, están haciendo suyos los preceptos de la escuela empresa.

La LOMCE a nivel estatal y en Navarra, y el plan HEZIBERRI (sienta las bases para la futura ley vasca de educación) nos ponen en la senda que el empresariado internacional marca. Convierten a los equipos directivos en gerentes con las atribuciones propias del mundo de la empresa. Términos como “rendición de cuentas”, “optimización de recursos”, “gestión de personal” ya forman parte de la normativa que regula la escuela pública. Los sistemas de evaluación están totalmente descontextualizados y ponen a competir al alumnado, las familias y a los centros entre si. Ad3emás, relegan a la escuela publica a un papel de subsidiariedad frente a la escuela concertada, segregando al alumnado por su perfil socio económico, etno-cultural, origen o religión.

Los planteamientos curriculares relegan las humanidades a un segundo plano !no vaya a ser que a nuestras jóvenes les de por ser críticos! Fragmentan la enseñanza en competencias, que se mire por donde se mire son las competencias que tendrán que tener las trabajadoras y trabajadores del futuro. La palma se la lleva la competencia para el emprendimiento, con la que mandan un potente mensaje: todos somos empresarios, todas nos vamos haciendo a nosotras mismas en la selva laboral en clara competencia con nuestros pares, preparémonos para un futuro dónde desaparezca el derecho laboral o cualquier herramienta que defienda nuestros derechos. La escuela debe formar individuos adaptables a la flexibilidad y precariedad que exige el mundo laboral.

Los gobiernos Vasco, Navarro y central, hacen una clara apuesta por la escuela concertada. Si con la baja inversión educativa Euskal Herria bate récords, con el porcentaje de escuela concertada no se queda atrás. A nivel europeo la CAPV está entre los 3 territorios con mayor índice de escuela concertada, un 50% del alumnado vasco estudia en esta red. Un 36% en centros vinculados con la iglesia católica y el 14% restante pertenecen a la red de Ikastolas concertadas.

ma15 14GREBAAmbos coinciden en el sistema de privilegios que han ido tejiendo a lo lardo de los años. Cuentan con numerosas fuentes de financiación: dinero público, cuotas, acuerdos con editoriales y otro tipo de empresas, organización de cursos... Y por mucho que las diferentes legislaciones prohíban el cobro de cuotas o en teoría les obliguen a aceptar a cualquier familia, independientemente de su origen o nivel socio económico, la práctica nos lleva a afirmar que la escuela concertada vasca es un refugio de clasismo y racismo. Para muestra un botón: el 92% de los niños y niñas migrantes en la ciudad de Vitoria van a colegios públicos. Y, en las dos Ikastolas concertadas que hay en la ciudad, sólo hay dos niños y niñas de origen migrante.

La ofensiva capitalista y recentralizadora es clara. Ahora nos toca a los sindicatos estar a la altura de las circunstancias y articular un movimiento de resistencia, capaz de revertir los recortes de los últimos años, desarrollar un sistema educativo propio para Euskal Herria y situar en el centro del debate el papel que debe desempeñar la Escuela Pública Vasca.