Lucha de Clases ha entrevistado a Jesús Suárez y Pedro García, miembros del Comité por CCOO de Fertiberia-Avilés (Asturias) sobre la actual crisis de coronavirus y cómo está afectando a los trabajadores y a la actividad de la empresa. Fertiberia se dedica a la producción de fertilizantes y de productos químicos industriales.

Lamentablemente el Gobierno se muestra impotente ante el avance de la enfermedad. Pide a la población que “se prepare para los momentos más duros”, mientras que los datos arrojados por el Ministerio de Sanidad confirman estas previsiones. Por su parte, la derecha carece de alternativas, limitándose a hacer simple demagogia. De hecho, su política de recortes y privatizaciones durante la etapa de Rajoy, y durante décadas en la Comunidad de Madrid y otras, ha sido en gran parte responsable del lamentable estado actual de la sanidad pública.

Frente a la sumisión de los gobiernos  ante la gran patronal, sólo la clase obrera puede garantizar  la lucha efectiva contra la pandemia- ¡¡Los trabajadores de Mercedes Vitoria, IVECO  Valladolid, los trabajadores de la construcción de Amazon Dos Hermanas, Balay, Aernova, Continental…  se plantan ante la falta de medidas de prevención en los centros de trabajo y  marcan el camino!!

Hemos recibido este testimonio invaluable de una enfermera de Vitoria-Gasteiz que está al pie del cañón. Ella presta sus servicios en el epicentro de la pandemia, una zona que acumula más casos positivos por 1.000 habitantes, que China o Lombardía.

“Hay décadas en las que no pasa nada; y hay semanas donde pasan décadas ". Estas palabras de Lenin resuenan ahora con toda su fuerza. La crisis del coronavirus, que ha sumido al mundo en un estado de excepción, ha sido también la gota que colmó el vaso, provocando una nueva crisis económica de consecuencias impredecibles. Sin embargo, podemos afirmar con toda seguridad que las perspectivas económicas a nivel mundial son nefastas y que, por encima de todo, ante tal situación, los burgueses y sus lacayos van a mover cielo y tierra para defender sus intereses.

Joaquin Beltran y Alberto Sololuce fueron a trabajar el jueves 6 de febrero, como todos los días,  al vertedero de Verter Recycling de Zaldíbar. Sus familias esperaron su vuelta en vano, no regresaron a casa, un derrumbe de medio millón de metros cúbicos de tierra y residuos industriales, entre ellos amianto, un potente cancerígeno, los sepultó a las cuatro de la tarde. La lengua de tierra y residuos bloqueó los dos carriles de la autopista Bilbao-Behobia.