Lucha de Clases ha entrevistado a Paco Aranda, delegado sindical de CCOO en el sector de ambulancias de Málaga y participante en la mesa de negociación del convenio regional andaluz.

La huelga convocada por todos los Sindicatos con el objetivo de negociar el convenio provincial de Metal, recuperar el poder adquisitivo perdido desde 2011 y erradicar la precariedad generalizada en el sector, ha culminado con éxito en una gran manifestación en Bilbao.

Por todo el litoral almeriense y parte de la costa granadina, existen numerosas urbanizaciones, adosados y pisos turísticos con maravillosas vistas al mar para que estos turistas, fascinados con sus vacaciones, no aprecien lo que se esconde tras el plástico de los invernaderos, situados en las laderas y llanuras de este lugar.

Esta lucha tiene como objetivo desbloquear la negociación del convenio colectivo provincial que lleva desde 2011 sin renovarse. Se produce después de cinco días de paro realizados con gran éxito en la pasada primavera.

La unidad de acción sindical de los grandes sindicatos del sector, ELA, LAB, UGT y CCOO ha sido esencial en la confianza de los trabajadores para emprender la lucha.

La empresa Majorel ofrece de cara a sus clientes una publicidad en la que se jacta de ofrecer soluciones tecnológicas en las que el factor humano juega un papel central frente a la robotización, pero la realidad es que en el proyecto “Bytedance” de su sede en Barcelona, el trato a sus trabajadores es más propio de un esclavista que de alguien que se declara “driven by people”.

Hace tres años, denunciamos las condiciones de explotación de la principal productora española de procesamiento de pavo, Procavi, situada en Marchena (Sevilla), una empresa que contaba con una imagen pública impoluta, y que era el orgullo de los líderes del PSOE andaluz que no dudaban en hacer campaña y vanagloriarse en sus visitas a las instalaciones.

El pasado sábado 16 de Marzo unos 500 vecinos, salieron a la calle convocados por la Plataforma Cerro-Amate 41006 en defensa de su dignidad y reclamando unas perspectivas de futuro mejor. El eje de estas manifestaciones fue puramente social, el desempleo fue un eje fundamental acompañado de la deficiencia de servicios públicos general que hay en la zona a raíz de la progresiva privatización de los servicios. El número de asistentes fue todo un éxito: hacía 20 años que el barrio no se manifestaba.