Entrevistamos a Xosé Paleo Rodríguez portavoz de la CIG en el Comité de Empresa de ALCOA sobre las repercusiones laborales y sociales que tendría el cierre de Alcoa y la alternativa al mismo que está defendiendo la CIG.

La CGT, que había anunciado a principios de octubre la convocatoria de una huelga general en la Comunidad de Madrid para enfrentar la crisis del Covid-19 y su mala gestión por el gobierno de Ayuso, finalmente ha fijado la fecha de la misma para el 11 de noviembre. Desde Lucha de Clases apoyamos esta iniciativa y llamamos a UGT y CCOO, además de todas las organizaciones obreras, estudiantiles y vecinales, a sumarse.

La irrupción del Covid-19 ha traído como secuelas, aparte de la tragedia sanitaria, la paralización de la economía en todo el mundo, el cierre de fronteras, el colapso del turismo y de los viajes comerciales y de pasajeros. Esta situación está teniendo un especial impacto en la industria aeronáutica.

La dirección de Aernnova se dirigía así a los trabajadores por correo electrónico o carta antes de la pandemia: “querido colaborador ..”, ahora con la pandemia nos tutean “querido compañero ..”, a este paso en la siguiente carta nos llamarán “querido camarada ..”.

Víctor, nuestro entrevistado, nos ha relatado de primera mano cómo le está afectando la crisis capitalista y sanitaria, también dentro del ámbito familiar, además de sus experiencias laborales previas y durante la pandemia. Vemos reflejada toda la miseria por la que tiene que pasar el pueblo trabajador. También vemos cómo la crisis pone de manifiesto la inefectividad del sistema en su totalidad, y cómo estos círculos de crisis, recesión, paro, ruina y malestar son intrínsecos al propio sistema, como resultado orgánico de sus contradicciones internas.

El pasado mes de septiembre los trabajadores de la empresa municipal de transportes de Valencia (EMT) comenzaron unos paros para reclamar el cumplimiento por parte de la dirección del preacuerdo de convenio y el acuerdo de externalizaciones al que se había llegado anteriormente, además de otras demandas a las que se había comprometido la dirección a dar satisfacción, y que no se están cumpliendo.

Los barrios obreros de Sevilla se movilizaron el pasado 3 de octubre convocados por Barrios Hartos, Marea Blanca y Marea Verde. A pesar de las condiciones de cierta prudencia ante la amenaza que supone la nueva oleada de contagios por la pandemia, varios miles de personas, conscientes de la gravedad que ello representa, se movilizaron y alzaron su voz, dando en todo momento muestras del máximo respeto a las medidas de seguridad requeridas.