Análisis Político
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Las magníficas movilizaciones de los pensionistas de estos meses son una inspiración para todos. Ausentes de consignas y de dirección por parte de las cúpulas sindicales y de la izquierda, se han lanzado a la calle con todo su ímpetu para tomar su destino en sus manos, ayudando a transformar toda la situación. No es casualidad que al frente del movimiento, en cada zona y ciudad, se hayan situado veteranos activistas sindicales y de izquierdas de los años 70, ahora jubilados, que han puesto al servicio del movimiento su experiencia acumulada en años de lucha contra la dictadura franquista, contra los patronos, y contra los despidos y reconversiones industriales.

Extra LdC Marzo18

“Crisis” de las pensiones, una crisis del capitalismo

La chispa que ha provocado esta movilización ha sido la ridícula subida del 0,25% de las pensiones –apenas 1-2 euros de media al mes– mientras el gobierno del PP alardea del crecimiento económico y del aumento del empleo. A esto se han sumado las declaraciones provocadoras de Rajoy y de los suyos, pidiendo que la gente ahorre y se suscriba a un plan privado de pensiones.

La llamada crisis del sistema de pensiones es una muestra de la crisis del capitalismo español. Una de las razones del déficit de la Seguridad Social se debe a las bajadas de impuestos a las grandes empresas, pese a que sus beneficios han recuperado el nivel anterior a la crisis. Esto se agrava con los bajos salarios de los nuevos contratos precarios, que reducen las cotizaciones de estos trabajadores al sistema. Pero el capitalismo español no tiene alternativa al empleo precario para sobrevivir ante la competencia global, dado el bajo nivel competitivo de su tecnología y su renuencia a invertir para modernizarla.

En una situación donde la deuda pública ha alcanzado el nivel más alto de la historia, con 1,44€ billones, el 98,8% del PIB, el PP mantendrá la política de austeridad y recortes en el gasto público. Su alternativa es sacar el gasto creciente de las pensiones de otras partidas del presupuesto; es decir, repartiendo la miseria entre todos.

Las pensiones han estado bajo ataque durante décadas bajo los gobiernos del PP y del PSOE. Se ha subido la edad de jubilación de 65 a 67 años; se ha ampliado el número de años cotizados para recibir la jubilación, de 15 a 25 en 2022; y también se ha alargado la base salarial que fija la jubilación: desde los dos últimos años de la vida laboral en la década de los 80, a los 15 actuales y a los 25 en 2022. Todo esto nos lleva a pensiones aún más miserables para los futuros pensionistas.

Hay que decir que el 60% de los pensionistas tienen familiares a cargo, a quienes aportan de media 290€ mensuales ¡Los empresarios están obligando a los jubilados a sostener a los trabajadores jóvenes con bajos salarios!

¡Sí hay dinero!

Sí hay dinero para revalorizar las pensiones actuales con el coste de la vida. Sólo este año el gobierno ha destinado 1.350€ millones a indemnizar a Florentino Pérez por el fallido depósito de gas “Castor” en las costas de Baleares, ha subido el gasto de Defensa en 2.700€ millones y ha rescatado las autopistas de empresarios próximos al PP por 5.500€ millones ¡Sólo eso permitiría revalorizar las pensiones durante 6 años! Para los grandes empresarios sí encuentran dinero, para los pensionistas y trabajadores no.

Rajoy dice que está dispuesto a aumentar las pensiones más bajas a cambio de que se aprueben sus presupuestos. Pero eso son sólo palabras para tratar de desmovilizarnos y además, sobre la base de congelar el gasto público, ese dinero será sacado de otras partidas urgentes del gasto social. Además no resuelve el problema de la pérdida de poder adquisitivo de los demás pensionistas que ven encarecerse la luz, los alquileres, los medicamentos, el transporte, etc.

Una lucha anticapitalista

Es falso que haya un problema de natalidad y de insuficiencia de trabajadores para sostener una cantidad creciente de pensionistas. Hay casi 4 millones de parados que no pueden encontrar una actividad productiva ¡4 millones de cerebros y 8 millones de brazos ociosos sin perspectiva de encontrar un lugar útil en la sociedad! ¡Qué desperdicio de creatividad más increíble! Ellos solos podrían crear un 25% de riqueza adicional en el país, y suministrar recursos para pensiones y otros gastos sociales. Y no encuentran trabajo porque, dada la crisis global y el limitado tamaño del mercado, no hay dónde colocar la producción de 4 millones de trabajadores adicionales. Esta es la lógica irracional del sistema capitalista, que no puede utilizar la enorme riqueza potencial existente porque lo impide la camisa de fuerza de la propiedad y del beneficio capitalista. Producen, no para satisfacer necesidades sociales, sino para conseguir beneficios para unos pocos.
Por eso, como la lucha de las mujeres y de los trabajadores, la lucha por un sistema público digno de pensiones es también una lucha anticapitalista.

Qué debemos reivindicar

Debemos exigir:

  • Revalorización automática de las pensiones con el IPC.
  • Ningún rescate a empresarios. Subida de impuestos a los ricos para incrementar la financiación de las pensiones y de los gastos sociales. Pensiones mínimas de 1.000€.
  • Abajo la reforma de Zapatero. Vuelta inmediata a la jubilación a los 65 años, como un primer paso para conseguir la jubilación a los 60 años con el 100% del último salario recibido. 
  • Para acabar con el paro: reparto del trabajo y reducción de la semana laboral a 35 horas semanales con salarios decentes. No al empleo precario. Salario mínimo de 1.000€.
  • Nacionalizar los bancos y grandes empresas, sin indemnización, para planificar democráticamente la economía y utilizar la riqueza producida para financiar un sistema público y digno de pensiones en beneficio de la amplia mayoría y las demás necesidades sociales existentes.

No al divisionismo de los dirigentes de UGT y CCOO

Por último, queremos lamentar la actitud irresponsable y divisionista de las cúpulas sindicales de UGT y CCOO que, en muchas ciudades, han convocado este sábado 17 de marzo manifestaciones separadas de las organizadas por la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones en 120 ciudades y pueblos de todo el país, que ha llevado todo el peso de las movilizaciones en estos meses.

Necesitamos la máxima unidad y cualquier maniobra divisionista sólo puede calificarse de criminal, en el momento que más acorralado y aislado se encuentra el gobierno de la derecha desde que asumió en 2012.

La Coordinadora exige justamente la derogación de la reforma Zapatero que elevó la edad de jubilación de los 65 a los 67 años con el vergonzoso apoyo de los dirigentes de UGT y CCOO en aquel momento, reivindicación a la que se oponen increíblemente las direcciones de ambas centrales.

Las direcciones de UGT y CCOO han tratado de justificar su actitud divisionista diciendo también que no se les permite llevar sus propias banderas a las manifestaciones de la Coordinadora. Estamos en contra de esto, desde luego; pero la unidad del movimiento vale más que miles de banderas y en cualquier caso, UGT y CCOO sólo pueden ganar la autoridad ante cientos de miles de pensionistas y ante la propia Coordinadora ayudando a desarrollar el movimiento con una actitud constructiva, reconociendo sus errores del pasado y demostrando que son los mejores compañeros de lucha, y no tratando de imponerse burocráticamente sobre un movimiento que no está bajo su control. Con este divisionismo, ayudan a Rajoy y perjudican a millones de pensionistas y a sus familias.

Exigimos que los dirigentes de UGT y CCOO den marcha atrás en sus planes y se sumen a las movilizaciones unitarias en todo el país que organiza la Coordinadora.

¡Viva la lucha de los pensionistas! ¡Abajo el gobierno del PP!

Esta movilización del sábado 17 de marzo será histórica, impulsada por la movilización igualmente histórica del pasado 8 de marzo. Como entonces, millones volverán a salir a las calles. En paralelo, vemos un incremento de las luchas obreras en todos los sectores. El contenido económico y social de todas estas luchas debe desembocar en una lucha política para exigir y forzar la caída del reaccionario gobierno de la derecha del PP y de su muleta de Ciudadanos, que también ha votado con el PP en el parlamento contra la actualización de las pensiones y ha avalado todas sus políticas antiobreras.

El 17 de marzo, ¡Todos a la calle! Por pensiones dignas y trabajo decente ¡Abajo el gobierno del PP!