Andalucía está ahora en el ojo del huracán con las elecciones que tendrán lugar el 2 de diciembre en la región. Hace un año fue manoseada y abusada por la reacción españolista contra Catalunya como ejemplo de “buenos españoles”. Ahora, esta misma reacción derechista, previendo una derrota electoral humillante, no cesa de exponerla como ejemplo de “malos españoles”.

La campaña de las elecciones andaluzas arrancó con un terremoto en forma de barómetro del CIS, según el cual el 2D se produciría un empate PP, Ciudadanos y Adelante Andalucía, por detrás de un PSOE que se mantiene en cabeza con relativa comodidad. El sondeo también augura la entrada de Vox en el Parlamento de Andalucía con un escaño por la provincia de Almería, lo que está generando no pocos lamentos.

El 2 de diciembre los andaluces estamos llamados a las urnas. Estas elecciones llegan con un PSOE desgastado por décadas de políticas de derechas y corrupción, con unas derechas (PP y Ciudadanos) envalentonadas y con una izquierda debilitada por la crisis de Unidos Podemos, que aquí se presenta con el nombre Adelante Andalucía. Debemos, sin embargo, mirar más allá de la superficie y ver las corrientes de fondo que hacen que estas no sean unas elecciones cualquiera.

La polémica desatada por el acuerdo entre PSOE y PP para renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) –el organismo rector del sistema judicial– que a su vez deberá nombrar a los nuevos integrantes del Tribunal Supremo (TS) cuyo mandato también caduca en pocas semanas, ha puesto de manifiesto la falacia de la “independencia” del poder judicial, añadiendo un nuevo elemento de desprestigio a este estamento.

Tras la experiencia exitosa de la consulta en Vallecas el pasado 23 de junio, se están organizando nuevas consultas por la República en la Comunidad de Madrid para este otoño. La idea de la República está cobrando cada vez más importancia en el debate político estatal, ante la prolongada crisis del régimen del 78, el descrédito de la monarquía y las provocaciones de la derecha franquista.

Hoy se dio a conocer la noticia del arresto de un hombre de extrema derecha de 63 años que quería asesinar a Pedro Sánchez. A pesar de que la policía encontró 16 armas en su poder, la Audiencia Nacional se ha negado a tratar el caso porque no lo considera un asunto de terrorismo. Este es el mismo tribunal que ha condenado a los artistas de rap a la cárcel por "glorificar el terrorismo" en sus letras. ¿Un caso de doble rasero?

Sevilla es la quinta ciudad del territorio estatal en PIB, pero en renta media no baja de la posición 60-65… ¡y eso que en esa media entran hasta los miembros de la Casa de Alba! Es la 8ª ciudad española con más viviendas de lujo, pero es la primera ciudad de todo el Estado en barrios pobres. De los 15 más pobres, 7 están en esta ciudad, constatando con ello su profundo carácter clasista.