EDITORIAL DE "LUCHA DE CLASES" Nº 63 - Por primera vez tenemos un gobierno de coalición de izquierdas, tras la investidura de Pedro Sánchez como presidente del gobierno por apenas dos votos de diferencia. Esto es una expresión de la polarización extrema y del profundo abismo que separa hoy a la izquierda y a la derecha españolas, de un alcance no visto desde la II República.

La investidura de Pedro Sánchez como presidente del gobierno abrirá paso al primer gobierno de coalición en España desde 1936. Entonces, como hoy, también era un gobierno de izquierdas. Sánchez fue elegido de la manera más agónica imaginable, con apenas dos votos de diferencia. Esto es una expresión de la polarización extrema y del profundo abismo que separa hoy a la izquierda y a la derecha españolas, de un alcance no visto, precisamente, desde la II República, a la que se hicieron numerosas referencias durante el debate de investidura. Y eso no fue una casualidad.

La probable investidura del gobierno PSOE-UP será unos de los acontecimientos políticos más importantes de los últimos años. Por primera vez desde la "restauración democrática" se ensayará un gobierno de coalición, y en este caso de izquierdas.

Desde la Corriente Marxista Internacional y su sección española, Lucha de Clases, queremos mandar todo nuestro apoyo y solidaridad a Joan Manuel Segura, que ha sido detenido ilegalmente esta mañana, hoy 10 de diciembre. Aunque ya ha sido liberado ha quedado acusado de atentado a la autoridad y desacato, y queda pendiente de juicio. Joan es portavoz de Stop Desahucios, militante de Izquierda Unida y miembro de Manifiesto por el Socialismo. La detención se ha producido cuando participaba en una concentración contra el desahucio de Óscar Kacper Szczesniak, un joven de 17 años con discapacidad, y de su familia.

El mediodía de ayer martes 12 de noviembre, los dirigentes del PSOE y Unidas Podemos (UP), Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, anunciaron de manera imprevista un acuerdo para formar un gobierno de coalición. Esta decisión ha tomado a todo el mundo por sorpresa, cuando ni en la noche electoral ni el lunes había trascendido ningún contacto ni negociación al respecto entre ambas organizaciones. De cualquier modo, este gobierno de coalición, si es investido como parece probable, abrirá una nueva etapa en la situación política y tendrá consecuencias relevantes para el futuro de la izquierda española.

El lanzamiento de una granada, de baja carga y sin explotar, en el patio del centro de acogida de menores de Hortaleza (Madrid) es una muestra del sentimiento de jactancia e impunidad que ha acumulado la extrema derecha en el último año, reforzado por la complicidad que ésta encuentra dentro del aparato del Estado, hasta en sus más altas instancias.

Las elecciones del 10 de noviembre han dejado un paisaje político aún más inestable que las anteriores elecciones del 28 de abril. Aunque la derecha ha sido nuevamente derrotada, la dirección del PSOE fracasó en su cálculo político de emerger fortalecido, y la táctica de la dirección de UP de hacer fracasar la investidura de Sánchez y arriesgarse a nuevas elecciones, también se demostró un error como lo prueba su pérdida de votos y de peso parlamentario. La polarización de la situación, agitada por la cuestión nacional catalana, se muestra en el fortalecimiento de la ultraderecha y del independentismo catalán, así como de los nacionalismos vasco y gallego.