Pedro Sánchez ha convocado elecciones generales para el 28 de abril, tras el fracaso de su proyecto de presupuestos pactado con Unidos Podemos. El gobierno Sánchez ha caído víctima de sus propias contradicciones. El rechazo a los presupuestos en el Congreso es el colofón a ocho meses de indecisiones, vacilaciones y amagos y en general de una política que no se ha salido de los límites impuestos por el IBEX35 y el aparato del Estado.

Este domingo 10 de febrero la España Negra del atraso, de la reacción, y de la exaltación franquista se ha dado cita en Madrid. Pese a su número superficialmente imponente, masas traídas gratuitamente a Madrid con el producto del saqueo de las arcas públicas por parte del PP y demás organizaciones de la derecha y la ultraderecha, este gente sólo agrupa al polvo social: jubilados atrasados, pequeños burgueses histéricos, la “juventud dorada”, el aparato del Estado  de funcionarios altos y medios, de la judicatura, del ejército y la policía con sus familiares, la clase media adinerada, los emigrados ricos procedentes de Venezuela y Miami, y todo tipo de truhanes y aspirantes a truhanes.

Unos días después de las elecciones andaluzas del 2 de diciembre, en las que el partido de ultraderecha Vox irrumpió con fuerza en el Parlamento andaluz, despertamos con nuestros móviles llenos de mensajes de militantes de la izquierda antequerana alterados por unas pintadas en la fachada de la sede local de Izquierda Unida. En ellas un anónimo había pintado la bandera nacional española, acompañada de las siglas Æ (del lema franquista ¡Arriba España!) y las frases «¡Franco vivo! Viva España. Hijos de puta».

Contra la ultraderecha, la juventud marca el camino luchando en las calles - Lo que parecía imposible hace un año puede ser realidad en poco tiempo: el PSOE está a punto de perder el gobierno de la comunidad que ha gobernado ininterrumpidamente los últimos treinta y seis años. Susana Díaz ha cosechado el peor resultado de un PSOE de Andalucía carcomido por la corrupción y abandonado por gran parte de su base social, que se ha abstenido de votar en estas elecciones autonómicas.

La semana del 25-30 de noviembre presenciamos uno de los ciclos de lucha económica y contra la austeridad más intensos de los últimos años. La clase obrera ha salido a la palestra marcando el curso de los acontecimientos políticos con su impronta y propiciando un cambio cualitativo en el humor social de Catalunya. Bomberos, profesores, estudiantes, funcionarios y, con un merecido protagonismo, los médicos y el personal de los Centros de Atención Primaria fueron a la huelga y se movilizaron masivamente, confluyendo en una gran manifestación la mañana del jueves 29 de noviembre en Plaça Universitat.

La putrefacción del capitalismo español y de su aparato de Estado cada vez huele peor. Un elemento que está ventilando este hedor es el excomisario Villarejo. Es éste un asunto que se plantea difícil de gestionar, con muchas espinas punzantes que están generando serios dolores de cabeza a la clase dominante. La burguesía española y sus lacayos están preocupados.