Pagina principal Estado Español Cuestión Nacional Euskadi: A 2 años de la tregua permanente de ETA

Euskadi: A 2 años de la tregua permanente de ETA

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Hace dos años que ETA decretó el fin de sus acciones armadas ofensivas, dándole a ese fin además un carácter permanente, general y verificable. Aunque ETA fuera una escisión por la izquierda de las juventudes del PNV, en un primer momento rechazaba el comunismo, pero tardaría poco en definirse como socialista. Idea que han defendido todas las corrientes y escisiones de ETA a posteriori, cada una a su manera. Euskadi no estaba aislada del resto del mundo, y acontecimientos revolucionarios como los de Cuba tuvieron su influencia.

Es necesario por tanto, ahora que parece que la actividad armada de la organización llega a su fin, que los socialistas revolucionarios hagamos un balance y extraigamos las lecciones pertinentes de esta experiencia concreta: ¿Por qué ha vencido el Estado? ¿Qué obstáculos hay entonces para cerrar este capítulo?

Al PP le viene muy bien mantener la situación en este estado, y lo hará todo el tiempo que le sea posible. La ha utilizado en el pasado y la utiliza ahora en su propio interés. Le ha servido y sirve para generar tensión en líneas nacionalistas. Porque sí, el nacionalismo español también existe, y cuando el PP necesita generar alguna distracción fomenta la confrontación en líneas nacionales entre vascos y españoles.

La histeria colectiva que han conseguido crear los medios de comunicación burgueses con este tema es alarmante, al punto de que el gobierno no está dispuesto a cumplir con sus propias leyes y ha conseguido que un sector importante de la sociedad le siga. Hablamos de la Doctrina Parot, su derogación (algo lógico en términos jurídicos y que ya valoramos políticamente) es cada día noticia en los telediarios, que de la manera más sensacionalista posible allanan el terreno para nuevas medidas represivas que se utilizarán contra el conjunto de la clase obrera.

¿Por qué la tregua?

Esta tregua permanente de ETA fue consecuencia de la presión del sector mayoritario de la izquierda abertzale, incluido la mayoría del colectivo de presos de ETA. Había un cansancio inevitable tras décadas de actividad armada sin resultados, que aislaron socialmente a ETA y debilitaron al propio movimiento abertzale. La represión del Estado escaló a cotas nunca vistas, con cientos de presos, ilegalización de sus organizaciones y proscripción electoral, sin poder generar una movilización suficiente en la calle para revertir esta situación.

La actividad de ETA fortaleció al mismo aparato represivo al que pretendía derrotar. Más aún, los gobiernos del PP y del PSOE aprovecharon las acciones de ETA para incrementar las leyes represivas en todo el Estado, sin gran oposición popular. Y este arsenal de leyes represivas se está utilizando ahora contra los activistas obreros y la izquierda de todo el Estado cuando se movilizan contra las políticas de ajuste y represivas de la burguesía española y de la derecha.

Como decíamos, la negociación con ETA y el proceso de paz en Euskadi no avanzarán mientras gobierne el PP. La dirección de la izquierda abertzale, en cambio, está haciendo muchas concesiones impensables hace unos años: rechazar “todo tipo de violencia”, mostrar un perfil bajo en sus reivindicaciones nacionales, rebajar su discurso “socialista”, apostar al trabajo institucional, reforzar su acercamiento a la burguesía vasca y al PNV, etc. Pero la ausencia de resultados, está provocando una insatisfacción creciente en sectores de sus bases.

¿Cómo luchar por los derechos democráticos del pueblo vasco?

Los socialistas revolucionarios de Lucha de Clases defendemos incondicionalmente los derechos democrático-nacionales del pueblo vasco: derecho de autodeterminación, liberación de todos los presos políticos vascos, incluido Arnaldo Otegui y demás dirigentes y activistas juveniles abertzales detenidos; acercamiento a Euskadi de todos los presos de ETA, y la aplicación de todos los beneficios penitenciarios que les corresponden, y otros.

Creemos que para conseguir esto, vista la inutilidad de los métodos de ETA, la izquierda abertzale debe darse una política revolucionaria y un programa socialista genuino. Seamos claros, la independencia no nos dará mágicamente el bienestar y el progreso. Esto solo podrá ser posible con el pleno control del pueblo trabajador sobre sus recursos económicos y naturales, a través de la expropiación de los grandes empresarios y banqueros. Por eso luchamos por el socialismo. Pero el socialismo debe ser internacional, o no es nada, porque sería inviable económica y socialmente mantener islas socialistas aisladas unas de otras; de ahí que frente al socialismo nacional oponemos el socialismo internacional, una federación socialista de los pueblos, no sólo a nivel de la Península Ibérica o de Europa, sino a nivel mundial. Animamos a la izquierda abertzale y a sus activistas a iniciar un diálogo con los marxistas internacionalistas para luchar juntos por ambos objetivos: los derechos democrático-nacionales del pueblo vasco y el socialismo internacional.