Hemos visitado a los trabajadores de la empresa multinacional canadiense Linamar, en la factoría de Vitoria-Gasteiz, están en huelga indefinida ante la pretensión patronal de congelar sus salarios y empeorar las condiciones de trabajo. He aquí el testimonio de una lucha ejemplar.

El pasado 18 de mayo llegaba a territorio español el rey “emérito”, Juan Carlos I, después de meses de rumores sobre su vuelta de Abu Dabi, tras archivarse las causas de las supuestas comisiones por el AVE a la Meca, las tarjetas opacas, evasión de impuestos y cuentas en paraísos fiscales, cuyas razones ya explicamos en otro artículo.

Los días 29 y 30 de junio se celebrará en Madrid la cumbre de la OTAN. Participarán 40 presidentes y jefes de Estado de los 31 países que la integran. La cumbre se celebra en medio de la actual guerra en Ucrania, donde la OTAN está completamente involucrada proporcionando al gobierno ucraniano armamento y asesoramiento de todo tipo.

El domingo 19 de junio se celebrarán elecciones en Andalucía, la comunidad autónoma más poblada del Estado y la tercera en aportación a la riqueza del país, y también la que registra las mayores tasas de desempleo y pobreza. La izquierda y la derecha se juegan mucho en estas elecciones que podrían marcar un nuevo rumbo inmediato al futuro político del Estado español.

Los días 5, 12,18 y 19 de mayo los trabajadores del metal se lanzaron a la huelga para luchar por un convenio digno con un seguimiento masivo que paralizó la mayoría de las empresas del sector. Este convenio afecta a más de 16.000 trabajadores que operan en Astilleros, Automóvil, Aeronáutica, Aluminio, etc.

La cerrazón patronal a la negociación de convenios satisfactorios para los trabajadores no se circunscribe a las empresas más pequeñas o de sectores periféricos. Las grandes empresas industriales también se ven afectadas, como en el caso de Mercedes Benz, lo que ha obligado a los obreros de Mercedes a tomar el camino de la lucha para responder a la provocación patronal.